Lydia Bosch, una futura abuela 'muy disfrutona': "Estoy enfocando ejercicios con mi entrenador pensando en los juegos que voy a hacer con mi nieto"


Madre e hija nos abren su corazón en la dulce espera para conocer al primer bebé de la familia "Estoy convencida y segura de que Andrea va a ser una gran madre"


Andrea, que sale de cuentas a primeros de diciembre, confiesa que el embarazo ha sido "una auténtica montaña rusa" hasta ahora. "Estoy inmensamente feliz y dando gracias a Dios todos los días por este milagro, porque de verdad que lo es. Pero también he tenido que aprender a gestionar mucho los miedos", admite la hija  mayor de Lydia Bosch© Eduardo Miera
Marta GordilloSubdirectora ¡HOLA!
8 de octubre de 2026 a las 20:15 CEST

La familia de Lydia Boch vive uno de sus años más emocionantes. Su hija mayor Andy Molina, junto al músico Juan Fernández se preparan para convertirse en padres por primera vez. Envueltos en una nube de ilusión y nuevas emociones, la familia está preparada para dar todo el amor del mundo y no puede esperar más para conocer al nuevo miembro. Así nos lo cuentan madre e hija, que posan en exclusiva para ¡HOLA! para contarnos cómo vive cada una de ellas la cuenta atrás. 

Media Image© Eduardo Miera

Aunque, a priori, parezca que la gran noticia llegó con las dos rayitas del test en positivo, la realidad es que es un bebé tan deseado que la propia Lydia ya preparaba detalles incluso antes de ser consciente de su llegada. Así es como, un día cualquiera mientras paseaba por la calle hablando por teléfono con Andrea, se paró enfrente de un escaparate y quedó hipnotizada por un delicado muñeco, un conejito campesino con una zanahoria y un peto, y le dijo “Acabo de ver el primer muñeco de vuestro bebe". 

Andrea, que sale de cuentas a primeros de diciembre, confiesa que el embarazo ha sido "una auténtica montaña rusa" hasta ahora. "Estoy inmensamente feliz y dando gracias a Dios todos los días por este milagro, porque de verdad que lo es. Pero también he tenido que aprender a gestionar mucho los miedos", admite la hija  mayor de Lydia Bosch© Eduardo Miera
Andrea, que sale de cuentas a primeros de diciembre, confiesa que el embarazo ha sido "una auténtica montaña rusa" hasta ahora.

Aunque ella le contestó "Pero si no estoy embarazada", con esa certeza como superpoder de una madre le contestó "Está de camino, aunque tú no lo sepas, yo lo sé", antes de entrar y comprarlo. Efectivamente, pocas semanas después supieron la deseada noticia. Con unas inmensas ganas de convertirse en abuela y llevar por fin, el gran título a partir de diciembre -cuando está previsto que nazca el bebé- Lydia abre su corazón para contarnos cómo se siente y mostrarnos una vez más, el enorme faro de luz y paz que es para Andrea en estos momentos. 

Así se prepara para uno de los mayores papeles de su vida: convertirse en abuela “Me estoy haciendo una libreta con posibles juegos para hacer con él”

La actriz tiene claro que el deporte es salud y desde siempre intenta cuidarse lo máximo posible. Así es como, desde que llegó la gran noticia a sus vidas, trata de esforzarse y se encuentra más que preparada para correr detrás de su nieto. “No miento si te digo que ya estoy hablando con mi entrenador sobre esto: estoy enfocando ejercicios pensando en los juegos que voy a hacer con mi nieto”, nos cuenta. “Fortaleciendo los brazos para poder sujetarlo bien y trabajando la espalda para tener la movilidad suficiente para seguirle el ritmo”,  cuenta Lydia.

"Lo que, por unanimidad, estamos todos deseando es que el bebé tenga los ojos azules, y creo que es bastante posible, porque, por parte de Juan, su abuelo materno tenía unos ojos azules impresionantes, y su madre también", dice Lydia sobre su nieto© Eduardo Miera

“Voy a ser una abuela muy disfrutona, tanto que ya me estoy haciendo una libreta con posibles juegos para hacer con él”, unas palabras de lo más enternecedoras. Muy comprometida con su salud, volcada en lo profesional y lo personal, Lydia se prepara para convertirse, con su eterna sonrisa y positividad, en una abuela todoterreno.

Lydia Bosch y Andrea Molina: confesiones y revelaciones de una futura abuela y de una mamá primeriza© Eduardo Miera

“Sentía una conexión tan fuerte con ella desde dentro... Nunca me encontraba sola”, recuerda Lydia sobre el embarazo de Andrea 

"Me siento inmensamente feliz. Me despierto con una sonrisa dibujada en la cara que me dura hasta que me voy a dormir, sobre todo porque estoy convencida y segura de que Andrea va a ser una gran madre", confiesa Lydia sobre como ha pasado personalmente estos meses. Durante la entrevista confiesa que en este tiempo, no ha parado de repetir a su hija que “Hay que disfrutar y saborear cada etapa” como mecanismo de defensa ante los nervios y la montaña rusa que vive casi toda embarazada. Lydia tiene inmensas ganas que conocer a su nieto: “Lógicamente, a medida que pasan los meses ya te imaginas la carita del bebé y las ganas aumentan, pero lo estoy viviendo con tranquilidad y con muchísima ilusión”, afirma. Así, envuelta entre el amor y los grandes recuerdos guardados en su corazón que vuelven a la mente en estos meses, habla de la paz y el disfrute con el que ella vivió el embarazo de Andrea. “Sentía una conexión tan fuerte con ella desde dentro... Nunca me encontraba sola, hablaba con ella desde el minuto uno en que supe que estaba embarazada hasta el final; era como un viaje compartido. Y en el fondo me daba hasta pena que se terminara, que llegara el noveno mes, porque eso significaba deshacer ese vínculo tan especial, aunque luego se transforma en otro vínculo distinto, ya eterno, cuando tienes a tu hijo en brazos”, cuenta con añoranza. 

Reflejo del fuerte vínculo que crece entre madre e hija desde hace 24 años, madre e hija forman una vez más el tándem perfecto y se preparan para convertir su abrazo perfecto de dos, donde "encajan como dos piezas de un puzle" a un abrazo de tres donde “el peque, cuando salga, también sentirá esos abrazos como suyos”. 

"¡En ese momento no me lo podía creer!", cuenta Lydia del instante en el que Andrea le dijo que estaba embarazada. "La abracé y, sin poder evitarlo, me puse de rodillas para empezar a llenarle la barriguita de besos repitiéndole: '¿Estás embarazada? No me mientas, ¿estás embarazada?'. Andy solo se reía y me repetía que sí con la cabeza. Nos dimos un abrazo entre risas", añade© Eduardo Miera