El 25 de septiembre se estrenó la nueva miniserie de Netflix titulada 'El problema final', que adapta la novela homónima de Arturo Pérez-Reverte y que protagoniza José Coronado. En tan solo un fin de semana, este nuevo thriller consiguió posicionarse en el número uno de las series más vistas de la plataforma en España, en tan solo cinco días. Para lograrlo, tuvo que desplazar a uno de los grandes fenómenos de este mes: 'Monstruo: La historia de Lizzie Borden'.
Con motivo de la reciente interpretación de José Coronado en su última serie, donde da vida a Hopalong Basil, el actor ha reflexionado en una entrevista publicada por la revista Lecturas acerca de una serie de valores que reivindica y que considera que no deberían perderse con el paso del tiempo. La forma de ser de su personaje y sus pensamientos personales no están tan desencaminados entre sí. Interpreta a un personaje chapado a la antigua, encarnando a un detective de estilo clásico como lo es el mismísimo Sherlock Holmes. Analizando la personalidad y los modales de Hopalong Basil, el actor madrileño ha trazado un paralelismo directo entre su forma de ser y la de este detective.
La conexión entre la ficción y su fiel personalidad
La educación británica y formal que ha recibido su personaje ficticio es comparada con la que el propio actor recibió de sus mayores. "Cómo saludaba, cómo trataba a una mujer, cómo se comportaba en una mesa, cómo daba las gracias", son valores que ha aprendido desde pequeño y que ha compartido con Lecturas.
José Coronado vincula estrechamente el oficio de detective con el de la actuación. Para él, ambos roles se basan en analizar los pequeños detalles y los comportamientos humanos, una habilidad de observación que también asocia a cómo se aprendían antes las normas cívicas: "Pertenezco a una generación en la que nuestros padres, nuestros mayores en general, nos enseñaban muchas cosas sin sentarse nunca delante para decirnos: 'Ahora voy a enseñarte esto'. Lo aprendías viéndolo; era algo natural", ha explicado en su entrevista.
En la intensa promoción de la serie, el intérprete ha aprovechado diversos espacios públicos como El Hormiguero, donde ha incluido divertidas anécdotas de protocolo que le han dado pie para debatir junto con su compañero de reparto, Martiño Rivas, sobre la pérdida de las buenas formas en la sociedad actual. El 15 de septiembre ambos daban una lección de cortesía sobre un gesto que aún muchas personas siguen haciendo mal.
Las normas de cortesía que aprendieron durante el rodaje
En esta entrevista han explicado que durante el rodaje han contado en todo momento con un jefe de protocolo que enseñaba a ambos a proceder de manera correcta para recrear fielmente las costumbres de la época, dado que la serie está inspirada en los años 50 y los modales de entonces no están tan presentes ni son tan cotidianos hoy en día. Las lecciones de protocolo que han recibido han sido básicas y muy de aquella época, como quitarse de manera correcta el sombrero, así como "cómo besar la mano de una señora, cómo levantarte cuando llega…", han explicado.
Refiriéndose a la manera en que un caballero besa la mano de una señora, José Coronado explicó "que no llega a haber contacto. No se besa. Ni un lametazo. Te la acercas simplemente", algo que hoy en día no resulta cotidiano de hacer. Recordando todos esos momentos del rodaje, ha comentado que "era muy bonito, todas estas normas de cortesía".
Una etapa personal marcada por la discreción
Esta forma de entender las relaciones y la importancia que el actor da a determinados valores también se puede ver reflejada en su vida personal. José Coronado mantiene actualmente una relación sentimental con la también actriz Irene López; ambos han optado por mantener su relación alejada del foco mediático. La pareja lleva su vida sentimental con discreción, aunque de vez en cuando se les pueda ver desprendiendo felicidad en fotos que publica la exmodelo en sus redes sociales. Mientras tanto, el actor continúa centrado en sus nuevos proyectos profesionales y en el éxito que está resultando tener su última ficción.








