Con tan solo 17 años, Lorena Van Heerde se convirtió en la primera Miss España del siglo XXI. Recibió la corona de manos de Helen Lindes, que con el tiempo se convirtió en muy buena amiga, y desde entonces no ha dejado de trabajar como modelo y presentadora. Aunque su padre Gerald es holandés y ella nació en Ámsterdam, con solo cuatro años se trasladó con su familia a España, concretamente a Muchamiel (Alicante), donde creció y donde reside su familia. Su vida, de lo más polifacética -sus inquietudes han sido muchas y además de probar suerte como actriz en alguna serie como B&b, de boca en boca y Paraíso, estudió la carrera de Periodismo- cambió cuando, hace una década, conoció a su pareja, el doctor Rafik Dehni, con quien ha formado una bonita familia tras el nacimiento de sus dos hijos: Alexia y Rafik.
Este domingo, la modelo acudió a Macondo Park, el espacio en Villaverde en el que Shakira ha instalado la residencia europea de su exitosa gira Las Mujeres Ya No Lloran, y desfiló junto a la 'Loba' en una tradición de lo más asentada en sus conciertos en Madrid. Junto a sus dos pequeños y su marido, Lorena se ha mostrado de lo más feliz por haber podido vivir este momento junto a su "manada": "¡Qué concierto, qué experiencia! Cómo cantamos, bailamos y nos emocionamos. Recuerdos que guardaremos para siempre", ha expresado en una publicación en redes sociales que ha acompañado de infinidad de fotografías del concierto en el que, como colofón, estuvo Alejandro Sanz.
"Una diosa"
Pero detrás de esas imágenes que ahora guarda como un recuerdo imborrable hay mucho más. ¿Cómo se llega a formar parte de la ya famosa caminata de Shakira? ¿Qué ocurre antes de salir ante miles de personas y cómo es encontrarse con la artista en las distancias cortas? Lorena Van Heerde nos ha contado todos los detalles. "Fue una experiencia absolutamente inolvidable. Vivir algo así en familia lo hizo todavía más especial. Ver la emoción de los niños, la energía del estadio y sentirnos parte de un momento tan único fue un auténtico regalo que recordaremos siempre. Ella es absolutamente una diosa", explica a ¡HOLA!.
¿Cómo se convierte uno en 'caminante' de Shakira?
Una de las grandes curiosidades que rodean a este momento del espectáculo es cómo se elige a las personas que acompañan a Shakira. Lorena nos desvela que existen tres maneras de poder vivir la experiencia: "A través de un concurso, por ser familiares de ella y por ser amiga de algún contacto de la organización". En su caso, la oportunidad llegó gracias a su amistad con una persona muy próxima a la artista: "Fue por tener amistad con una de las personas más cercanas a Shakira. Siempre le estaré agradecida a Cristina".
Una vez dentro, nada queda al azar. Todo está perfectamente medido y organizado antes de que los elegidos aparezcan ante el público junto a la cantante colombiana. "Desde que llegas te recibe el equipo, te explican cada paso, te entregan el vestuario y los accesorios y realizan varios ensayos para que todo salga bien", relata. Pese a las dimensiones del espectáculo y todo lo que sucede entre bambalinas antes de que comience, Lorena destaca el trato que recibieron: "Aunque es un evento enorme, en todo momento te hacen sentir cómodo y acompañado".
La emoción de Alexia y Rafik
Si para ella fue inolvidable, para sus hijos, Alexia y Rafik, ponerse el ya reconocible estilismo de los 'caminantes' fue toda una aventura. "Estaban emocionadísimos. Para ellos fue como sentirse parte del espectáculo. Se miraban al espejo, se reían y no podían creer que fueran a salir delante de tantas personas", recuerda. Y es que Shakira no era precisamente una desconocida para ellos. La música de la colombiana forma parte de la banda sonora familiar y Lorena se ha encargado, además, de acercarles aquellas canciones con las que ella misma creció. "Conocen muchas de sus canciones, incluso las de mi época de Shakira que les he ido inculcando. En casa más de una vez hemos terminado bailando juntos, por no decir que cada día bailan algo", nos cuenta entre risas. "Les gustan especialmente los temas más animados y, después de esta experiencia, todavía más. Desde luego, algo de bailongos sí que han salido".
Su encuentro con Shakira antes del concierto
Antes de comenzar la famosa caminata tuvieron también la oportunidad de intercambiar unas palabras con Shakira, aunque hubo algo que se quedó pendiente: la fotografía con la artista. El motivo fue un pequeño contratiempo de última hora. "No pudimos hacernos una foto, ya que el concierto empezó algunos minutos tarde y ya se percibían los nervios en el ambiente", explica Lorena.
Eso no impidió que pudieran hablar con ella y que tanto Lorena como su familia se llevaran una impresión muy especial de la cantante. "Shakira fue muy cercana, cariñosa y atenta con todos los niños. Nos transmitió mucha energía y agradecimiento", asegura. "Aunque fueron solo unos minutos, nos dejó una impresión fantástica por su naturalidad y cercanía".
Un recuerdo que se llevaron a casa
Además de las imágenes y las emociones vividas aquella noche, la familia pudo quedarse con el vestuario y los accesorios utilizados durante la caminata. Y hubo alguien que no estaba dispuesto a desprenderse de su nueva indumentaria. "¡Nos las quedamos de recuerdo! Mi hijo no se quitó la capa plateada en toda la noche", cuenta Lorena divertida. Una decisión que tuvo todavía más mérito teniendo en cuenta las características de la prenda: "No sé cómo aguantó porque la capa era como llevar una manta térmica". Pero Rafik tenía claro que aquella noche había que lucirla hasta el final: "Él caminaba por todo el recinto con ella, como para decir: 'Sí, yo he hecho la caminata con la Loba'", recuerda entre risas.
Nervios y adrenalina antes de salir
Pese a su amplia experiencia delante de las cámaras y sobre las pasarelas, los segundos previos a aparecer ante miles de personas junto a Shakira también consiguieron poner nerviosa a Lorena. "Es una mezcla de nervios, emoción y adrenalina. Escuchar a miles de personas gritando, sentir la música y saber que estás a punto de salir al escenario es difícil de describir". Una sensación que cambia por completo en el momento en el que se abre ante ellos la magnitud del espectáculo. "El ambiente era increíble, lleno de energía y emoción. Cuando sales y ves el estadio entero, entiendes por qué ese momento queda grabado para siempre en la memoria", nos explica.
Y después de verla tantas veces sobre un escenario, en vídeos o a través de las redes sociales, Lorena ha podido comprobar también cómo es Shakira cuando se apagan las distancias que habitualmente separan a una estrella internacional de su público. ¿Le sorprendió conocerla personalmente? Su respuesta no puede ser más clara: "¡Es todavía más diosa en persona! Es tal cual la vemos en los vídeos y en las redes sociales, siempre sonriente. Sigo en un sueño…". Una frase que resume a la perfección una noche que Lorena, su marido y sus hijos difícilmente olvidarán y que les permitió formar parte, durante unos minutos, del universo de la 'Loba'.











