Pierce Brosnan y su esposa, Keely Shaye Smith, viven en una eterna luna de miel desde que se casaron en agosto de 2001. La pareja, que ha celebrado este verano sus bodas de plata, son la viva imagen de la estabilidad en pareja, tal y como refleja la última imagen que ha compartido la mujer del célebre actor. Una declaración de amor en toda regla que ha mostrado solo unos días después de asistir en familia al estreno de Seniors, la nueva serie protagonizada por Paris, que a sus 25 años sigue los pasos de su padre en el cine. El recordado agente 007 en James Bond y la periodista quisieron arropar al benjamín de la casa en una noche muy especial. Allí posaron en una foto de familia junto a sus hijos y sus respectivas novias.
Fin de semana "mágico"
"¡Gracias por todo el amor de cumpleaños! Ha sido un fin de semana mágico", ha expresado Keely Shaye Smith (25 de septiembre de 1963 Vallejo, California) nada más cumplir 63 años. Con motivo de esta fecha tan importante para ellos, el matrimonio ha elegido disfrutar de un fin de semana solo para dos, en un destino que solo ellos conocen para celebrar el cambio de cifra de Keely de la manera más romántica. En la imagen de su escapada se puede ver cómo el matrimonio ha coordinado sus looks y posa feliz con la mejor de sus sonrisas..
"Qué aventura es la vida contigo"
Hace exactamente siete semanas, la cumpleañera destapaba su álbum de fotos más personal para gritar al mundo lo enamorada que estaba de Pierce tras 25 años casada. En agosto la pareja celebraba sus bodas de plata: "¡Feliz 25 aniversario de bodas mi amor! Qué aventura es la vida contigo. Esperando con ansias los próximos 25 años a tu lado Pierce Brosnan", exclamaba la periodista, quien además elegía una cuidada colección de fotos que repasaba su feliz vida en común con el actor.
Su historia de amor
Su historia de amor es una de las más sólidas y admiradas de Hollywood, marcada por la sanación, la complicidad y una devoción mutua que dura más de tres décadas. Antes de conocer a Keely, Pierce atravesaba un periodo muy oscuro tras perder en 1991 a su primera esposa, Cassandra Harris, a causa de un cáncer de ovario. Con el corazón roto y criando a sus tres hijos, el actor lo último que buscaba era iniciar una nueva relación. Sin embargo, el 8 de abril de 1994, Keely, quien trabajaba como periodista y corresponsal de televisión, viajó a Cabo San Lucas (México) para entrevistar a Ted Danson. La entrevista se canceló a última hora, pero terminó conociendo a Pierce en una fiesta en la playa. La conexión fue inmediata: conversaron hasta altas horas, fascinados el uno por el otro.
Keely trajo amor y luz de nuevo a la vida de Brosnan. El actor ha declarado en múltiples ocasiones que ella no intentó reemplazar a su difunta esposa, sino que respetó su duelo y lo acompañó con empatía y comprensión, integrándose con infinito cariño en la vida de sus hijos mayores. Durante los años 90, la carrera de Pierce despegó internacionalmente al convertirse en el nuevo James Bond (GoldenEye, 1995). A pesar de los constantes viajes y la atención mediática que despertaba, Keely permaneció como su ancla principal. La pareja dio la bienvenida a dos hijos juntos: Dylan Brosnan (1997) y Paris (2001).
Tras posponer su enlace en diversas ocasiones (una de ellas debido a un grave accidente sufrido por el hijo de Pierce, Sean), la pareja se casó el 4 de agosto de 2001 en la histórica abadía de Ballintubber, en Irlanda, seguida de una recepción en el castillo de Ashford. Fue una celebración íntima pero elegante que consolidó su compromiso.
Con el paso de los años, la pareja ha sido blanco de continuos comentarios sobre el cambio físico natural y el envejecimiento. Frente a esto, Pierce Brosnan ha defendido siempre públicamente a su esposa con contundente respuestas llenas de elegancia y reafirmando su admiración por la belleza interna y externa de Keely, dejando claro que está más enamorado de ella que el primer día.
Giro radical
Tras más de un cuarto de siglo construyendo recuerdos en la costa californiana, Pierce Brosnan (73 años) y su inseparable esposa, Keely Shaye Smith (63), han tomado una importante decisión. El intérprete y la periodista han decidido abandonar su impresionante mansión en Malibú, conocida como Orchid House, valorada en unos 100 millones de euros, para instalarse de forma permanente a su residencia secundaria situada en la isla de Kauai, en Hawái.













