Palermo se convirtió este sábado en el escenario de una noche de película -o ese tipo de veladas que dan arranque a una fantástica novela de época cargada de glamur y ostentación-. Vestidos de gala, joyas, abanicos y algunos de los apellidos más ilustres de la aristocracia europea se dieron cita en una celebración inspirada en El Gatopardo, la obra maestra de Giuseppe Tomasi di Lampedusa que retrató con elegancia y melancolía el ocaso de una época en la Sicilia del siglo XIX. La especial ocasión respondía a la fiesta de cumpleaños del empresario belga Olivier Janssens, padre de Gabrielle Janssens de Balkany, una de las jóvenes protagonistas de la nueva generación de la alta sociedad.
La lista de invitados reunió a jóvenes pertenecientes a algunas de las familias más conocidas de Europa. Hasta la ciudad italiana se desplazaron nombres como Alejandra Cortina Cué, hija del empresario Alberto Cortina y la experta en arte Elena Cué; Lara Cosima Henckel von Donnersmarck, hija del director de cine alemán Florian Henckel von Donnersmarck; Sophia de Habsburgo y Lucas Macaya, nieto de la conocida anfitriona Cristina Macaya y quien ya participó como cavalier en el Baile de Debutantes de París. También estuvieron Charles de Crussol d’Uzès, duque de Crussol, y las hermanas María Carolina y María Chiara de Borbón-Dos Sicilias, hijas del Príncipe Carlos de Borbón-Dos Sicilias y de Camilla Crociani.
*Noticia en elaboración.










