La familia Martínez-Bordiú tiene marcado a fuego en su calendario y en su memoria el 26 de septiembre de 2025. Hace un año se daban el ‘sí, quiero’ Jaime Martínez-Bordiú y Andrea García en una emotiva ceremonia que reunió a destacados representantes de la aristocracia y el sector empresarial español.
Con motivo de este primer aniversario de bodas, las tradicionales "bodas de papel", echamos la vista atrás para recordar una jornada repleta de romance, sofisticación y detalles de alta costura.
Imágenes inéditas
Para conmemorar una fecha tan señalada, el propio Jaime Martínez-Bordiú, hijo menor de José María Martínez-Bordiú y Cubas y de la empresaria Rocío Aznar Sáinz, además de sobrino nieto de Carmen Franco y nieto del conde de Morata de Jalón y del marqués de Lamiaco, ha querido abrir el álbum más íntimo de su enlace, mostrando fotografías inéditas de aquel día inolvidable.
En la galería de imágenes, podemos descubrir instantes llenos de complicidad y miradas de felicidad que no vieron la luz hace un año, reflejando el amor y la ilusión con la que ambos recuerdan el momento en que se convirtieron en marido y mujer.
Jaime Martínez-Bordiú hizo su aparición impecable. Cumpliendo con el protocolo tradicional, lució un clásico chaqué azul marino combinado con una corbata a juego que reflejaba la elegancia atemporal que caracterizó a todo el evento.
El vestido de novia: una creación de Claudia Llagostera
Como en todo gran enlace, el vestido de la novia se convirtió en la joya de la jornada. Andrea García, asociada en la prestigiosa consultora inmobiliaria Savills España, confió su estilismo en una de las diseñadoras más solicitadas del momento, Claudia Llagostera, quien concibió una pieza única con un altísimo valor artesanal e histórico. El vestido fue elaborado a partir de una joya textil: un encaje antiguo de origen francés datado en 1880, confeccionado mediante la técnica de bordado artesanal conocida como Cornely.
Llagostera integró meticulosamente estos bordados hechos a mano en las mangas, el escote, la espalda y la falda. La creación combinaba diferentes texturas como el lino con un delicado trabajo de jaretas manuales y volantes de seda salvaje en el bajo y las empuñaduras.
Andrea, coronó su estilismo vintage con un velo del siglo XVII de encaje de Bruselas, una auténtica obra de arte del patrimonio textil. Un semirecogido fresco y unas sandalias de tacón en todo verde aportaron el contrapunto moderno y personal a su impecable look.
El escenario elegido por los novios para pronunciar sus votos fue la emblemática Iglesia de la Florida, situada en la distinguida urbanización madrileña del mismo nombre. A las 17:00 horas del viernes, los alrededores del templo se llenaron de expectación ante la llegada de los invitados y de los absolutos protagonistas de la tarde.
Tras el intercambio de alianzas, los recién casados abandonaron el templo pasadas las 18:00 horas entre aplausos y una lluvia de flores. Fue entonces cuando se produjo una de las estampas más románticas del día: Jaime cogió a su ya esposa en brazos entre las sonrisas y felicitaciones de sus seres queridos. Sin perder la alegría, la pareja subió de nuevo al Porsche 911 clásico para poner rumbo a la fiesta.
La celebración posterior tuvo lugar en la exclusiva Finca El Gasco, un enclave lleno de magia ubicado en Torrelodones, a unos 20-25 minutos del centro de Madrid. Este espacio, conocido internacionalmente por haber servido como escenario cinematográfico en el rodaje de la serie La Casa de Papel, ofreció a los invitados más de cien años de historia entre casonas palaciegas, praderas y antiguos jardines. Allí, rodeados de naturaleza y ruinas del siglo XIX, novios e invitados festejaron la unión con un convite inolvidable.














