A sus 81 años, Sir Rod Stewart siempre ha presumido de una energía desbordante sobre las tablas, contagiando a su fiel público con ese espíritu incombustible y ese carisma único que lo han convertido en una leyenda viva de la música. Sin embargo, la noche del pasado viernes, sus devotos seguidores vivieron momentos de profunda inquietud durante la parada de su aclamada gira One Last Time en el Utah First Credit Union Amphitheatre, situado en West Valley City. Lo que prometía ser una velada mágica de nostalgia y puro rock se transformó en un escenario de gran preocupación cuando el veterano artista comenzó a mostrar visibles signos de debilidad física, viéndose obligado a interrumpir momentáneamente el espectáculo para recibir asistencia médica de urgencia.
Los asistentes, acostumbrados a ver al intérprete de Sailing recorrer cada rincón del escenario con una vitalidad envidiable, no tardaron en percatarse de que algo no marchaba bien. Con movimientos notablemente más pausados de lo habitual, Sir Rod comenzó a buscar el apoyo de los instrumentos, las vallas de seguridad e incluso los postes de la estructura para mantenerse firme. En un instante de máxima tensión, el equipo del artista tuvo que aproximarle un tanque de oxígeno al escenario para que pudiera recuperar el aliento. Demostrando una profesionalidad admirable y ese inconfundible sentido del humor británico con el que siempre quita hierro a los asuntos más serios, el cantante inhaló profundamente antes de dirigirse con total honestidad a su querida audiencia.
El momento en que casi se desmaya en directo
Con el corazón en un puño, el público escuchó las sinceras explicaciones de la estrella en pleno concierto, quien no dudó en verbalizar la delicada situación que acababa de experimentar sobre las tablas. "El espectáculo debe continuar", pronunció con firmeza, recurriendo a la máxima más sagrada del mundo del entretenimiento. Con una cercanía conmovedora, el intérprete confesó de inmediato la gravedad del bache sobre el propio escenario: "Casi me desmayo ahí mismo. ¿Os importaría si me siento para esta canción?". Tras el tremendo susto inicial, y arropado por una calurosa ovación de sus fans, el carismático caballero de la música británica completó el resto de la actuación acomodado en una silla, dando una lección de pundonor y entrega absoluta.
Según apuntan los expertos locales, las condiciones geográficas de West Valley City podrían haber jugado una mala pasada al veterano vocalista, ya que la localidad se encuentra situada a unos 1.300 metros sobre el nivel del mar, una altitud cuya escasez de oxígeno suele afectar de forma notable el rendimiento físico de los artistas. Este inesperado percance se suma a una racha especialmente complicada para la salud de Rod Stewart, quien apenas una semana antes, el pasado 12 de junio, se vio obligado a cancelar su concierto en San Diego cuando faltaba menos de una hora para que diera comienzo el espectáculo, dejando a sus admiradores sumidos en una gran incertidumbre.
Semanas difíciles marcadas por infecciones y cancelaciones
En aquella ocasión, su oficina de comunicación alegó inicialmente una infección de sinusitis, aunque posteriormente fue el propio cantante quien arrojó luz sobre el diagnóstico definitivo a través de un comunicado oficial en su perfil de Instagram. "Mis disculpas a mi familia de fans. Estoy en reposo vocal mientras me recupero de una infección de sinusitis", había manifestado semanas antes con motivo de la suspensión de dos de sus esperados recitales en el Caesars Palace de Las Vegas. Los médicos del artista confirmaron finalmente que padecía una infección aguda de las vías respiratorias superiores que había derivado en una inoportuna laringitis. "Después del tratamiento me encuentro mucho mejor, pero mi voz no. Estoy muy decepcionado y pido sinceras disculpas por cualquier inconveniente a mis fans. Hice todo lo posible para que el concierto se llevara a cabo esta noche", explicó compungido a través de sus historias de Instagram tras el abrupto cambio de planes en California.
También mediante un mensaje de su equipo en redes, el artista quiso recalcar su tristeza por otra de sus recientes cancelaciones: "Lo siento mucho, amigos míos. Estoy devastado y pido sinceras disculpas por cualquier inconveniente a mis fans. Estaré de vuelta en el escenario y nos veremos pronto – Sir Rod". La polémica, no obstante, acompañó al intérprete pocas horas después de dicha cancelación, cuando fue fotografiado en las gradas de un partido del Mundial de Fútbol en Boston, adonde se trasladó en su avión privado junto a sus hijos Aidan y Alastair para animar con entusiasmo a la selección de Escocia. Ante las lógicas dudas surgidas entre sus seguidores, su entorno aclaró que, si bien físicamente se encontraba restablecido gracias a los cuidados médicos, su voz todavía no poseía la fuerza y la pureza necesarias para afrontar las exigencias de un concierto de gran envergadura.
El deseo de no retirarse jamás de la música
A pesar de estos recientes e inquietantes contratiempos de salud propios de su edad, Sir Rod Stewart ha dejado claro en innumerables ocasiones que la palabra 'jubilación' no entra en sus planes de vida. Cuando en 2024 anunció la gira que hoy le ocupa, el artista se apresuró a matizar a través de una publicación en su cuenta oficial de Instagram el verdadero significado de este tour, asegurando que su intención es alejarse de los extenuantes viajes transcontinentales, pero jamás de la música en vivo. "Este será el final de las giras mundiales a gran escala para mí, pero no tengo deseos de retirarme. Amo lo que hago y hago lo que amo", compartió con orgullo.
En aquel mismo texto digital lleno de optimismo, el cantante presumía además de su excelente estado de forma: "Estoy en forma, tengo una melena completa y puedo correr 100 metros en 18 segundos a la alegre y longeva edad de 79 años". Su estricta preparación física ha sido siempre su gran secreto para resistir el ritmo del directo. "Me mantengo muy en forma. Jugué al fútbol toda mi vida, ya no tanto porque tuve un reemplazo de rodilla. Y siempre he tenido un entrenador, el mismo tipo durante 38 años", relataba el pasado año en una entrevista exclusiva para la revista estadounidense AARP, revelando además los curiosos ejercicios que practica en la piscina de su hogar. "Hacemos mucho entrenamiento bajo el agua, donde el entrenador arroja un ladrillo a la piscina y yo tengo que zambullirme, empujar el ladrillo hasta el final de la piscina y subir", explicó detalladamente en la citada publicación. Con esa inquebrantable fuerza de voluntad, Sir Rod tiene previsto continuar su andadura por los escenarios norteamericanos durante los meses de julio y agosto, demostrando que su amor por el público es el mejor motor para superar cualquier adversidad.











