El Estadio Santiago Bernabéu vivió anoche una de esas escenas que pasarán a la historia del club blanco. El Real Madrid cerraba en casa el último partido de la Liga 25/26 ante el Athletic de Bilbao, pero el foco no estaba en el resultado. Todas las miradas apuntaban a Dani Carvajal, que se despedía de la afición madridista tras más de 23 temporadas ligado al club de sus sueños: diez como canterano y trece en el primer equipo.
Carvajal fue aquel niño que, en 2004, puso la primera piedra de Valdebebas junto a Alfredo Di Stéfano. Allí creció, se formó y dio el salto al profesionalismo. Tras su regreso en 2013, procedente del Bayer Leverkusen, ha conquistado 27 títulos, entre ellos seis Champions League y cuatro Ligas, convirtiéndose en uno de los capitanes más queridos del vestuario.
Anoche, el Bernabéu respondió como solo lo hace con sus leyendas. Ovación, emoción y un reconocimiento unánime a su trayectoria. Pero lo que ocurrió sobre el césped, en los minutos finales, superó cualquier expectativa. Dos 'pequeños invitados' desataron la ternura del estadio… y de Carvajal, quien no pudo contener la emoción. No te pierdas este vídeo para ver qué sucedió en esta noche mágica. ¡Dale al play!


