Isabel Preysler, Iñaki Gabilondo y su mujer, Maite Egaña, las hermanas Cari y Myriam Lapique, Amparo Corsini -mujer de Manolo Falcó-, Beatriz de Orleans, Marcos de Quinto y su pareja, Ángela de la Riva; Cuqui y Yolanda Font -madre e e hija- o el empresario Emiliano Suárez -marido de la actriz Carola Baleztena-, entre otros, han acudido este martes al Teatro Real por el último gran estreno que allí se ofrecía a las siete y media de la tarde en la sala principal. Se trata de La novia vendida, ópera checa por excelencia y uno de los mejores exponentes del folclore nacional de este país. Emblemática donde las haya, es un acontecimiento cada vez que se representa, como demuestra la concurrida asistencia de VIPs que no han querido perdérsela en la capital.
Ópera cómica en tres actos, se trata de la obra maestra del compositor Bedřich Smetana (1824-1884) y se vio por primera vez en Praga el 25 de septiembre de 1870. Con libreto de Karel Sabina, en España llegó a Madrid el 6 de marzo de 1924 en el mismo Teatro Real, que ahora la coproduce junto a la Opéra national de Lyon, la Oper Köln y el Théâtre Royal de La Monnaie de Bruselas. La dirección musical corre a cargo de Gustavo Gimeno; la dirección de escena y el vestuario es de Laurent Pelly, la escenografía de Caroline Ginet: la Iluminación de Urs Schöneba y la dirección del coro de José Luis Basso, todos ellos junto a la orquesta del propio teatro.
La novia vendida narra la historia de Mařenka y Jeník, una pareja de enamorados que corre el riesgo de ser separada porque el ambicioso celestino y casamentero, Kecal, quiere que ella se case con el hijo de un rico terrateniente. El joven, entonces, acepta 'vender' su derecho a pasar por el altar con su novia a cambio de una suma de dinero. Todos creen que es un traidor, pero él guarda un secreto que resuelve el enredo de forma brillante. Es, por tanto, una obra que evoca la libertad, la identidad y el derecho a decidir sobre la propia vida. La protagonista lucha contra un matrimonio concertado impuesto por otros y defiende su derecho a amar y a construir su futuro.
En cuanto a la puesta en escena, su música es especialmente vibrante, alegre y está inspirada en danzas bohemias como la polca y el furiant. La obertura es especialmente popular por su energía y velocidad. En su época, más allá de la comedia, la ópera fue un símbolo del renacimiento cultural checo frente a la influencia del Imperio Austríaco. Para su representación en Madrid, cuenta con un reparto formado por Manel Esteve, María Rey-Joly, Svetlana Aksenova, Toni Marsol, Monica Bacelli, Mikeldi Atxalandabaso, Pavel Černoch, Günther Groissböck, Jaroslav Březina, Rocío Pérez e Ihor Voievodin. Las próximas funciones están previstas para el 16, 17, 19, 20, 23, 24, 28, 29 y 30 de abril.











