El prestigioso abogado y capitán de navío Francisco Segrelles Girona, esposo de Paloma de Arezana Segrelles, fundadora del Club Siglo XXI, falleció en Madrid el pasado 5 de abril. La familia Segrelles vive días de profundo luto y tristeza, pero también de cariño y emoción al recordar a un hombre muy querido, cuya vida y ejemplo dejaron una huella imborrable entre sus seres queridos. Durante los últimos años, su familia se volcó por completo en su cuidado debido a su delicado estado de salud. Así lo contaba su hija, Paloma Segrelles, vicepresidenta del Club Siglo XXI, hace año y medio en las páginas de la revista ¡HOLA!: "A sus 88 años y con sus enfermedades, resulta complicado viajar, por lo que hemos buscado un entorno en el que pudiera sentirse cómodo", explicaba. La familia disfrutó de unas de sus últimas vacaciones estivales en El Escorial, donde buscaban ese espacio de tranquilidad y bienestar que tanto apreciaba su padre.
Su esposa Paloma, sus dos hijos Íñigo y Paloma, y sus nietos lloran la muerte de Francisco, a quien despidieron en la intimidad. En los próximos días se celebrará un funeral por el eterno descanso del reconocido abogado, siempre ligado a los círculos de la diplomacia, la cultura, la política y la alta sociedad. El pasado mes de febrero se celebró el 50 aniversario del club siglo XXI y Francisco Segrelles no pudo acudir. Se dieron cita su esposa y su hija en un acto presidido por el rey Felipe VI en Madrid, en el que se conmemoró medio siglo de diálogo político y cultural, reafirmando su papel como espacio de encuentro, pluralidad y concordia en la democracia española. Paloma de Arezana Segrelles presidió el Club Siglo XXI en 1991, en el que había ingresado en 1975 a instancias de su marido, Francisco Segrelles Girona.
Su hija Paloma ha seguido los pasos de su madre en el terreno laboral y es vicepresidenta de la institución. Hace apenas un mes, madre e hija asistían a la capilla ardiente del periodista y escritor Raúl del Pozo, fallecido a los 89 años.
Paloma Segrelles es madre de dos hijas, las mellizas Tiziana y Paloma, que celebraron su 16º cumpleaños el pasado mes de febrero. Aunque todavía no saben si seguirán los pasos familiares en el mundo empresarial, su madre destaca que ambas son excelentes estudiantes: "Tiziana es de números y Paloma, de letras". Con ellas, la familia Segrelles continúa un legado marcado por la cultura, el compromiso y el cariño, valores que siempre distinguieron a Francisco Segrelles y que hoy permanecen vivos en las nuevas generaciones.







