Los grandes éxitos en el golf que tantos años ha tardado en labrar podrían verse opacados por sus últimas acciones. Tiger Woods, uno de los mejores en el mencionado deporte (y pareja de Vanessa Trump, exnuera del presidente de los Estados Unidos), fue detenido el pasado viernes tras verse implicado en un accidente con vuelco en Jupiter Island (Florida). Un alarmante suceso que, si bien no dejó heridos graves, ha marcado su reputación ya que, tal y como reza el informe de su arresto, el golfista guardaba un potente opioide junto a él.
La versión ofrecida por Tiger está basada en un simple error humano. Según relata, estaba cambiando de emisora de radio al mismo tiempo que ojeaba su dispositivo móvil, lo que impidió ver que el vehículo que tenía delante había reducido su velocidad, lo que provocó el siniestro. Unas declaraciones que no coinciden con los datos recogidos en el informe realizado por la Oficina del Sheriff del Condado de Martin, donde tuvieron lugar los hechos.
Según relata la agente Tatiana Levenar, una de las primeras policías en llegar a escena, Tiger transpiraba con una alta intensidad durante el primero de los interrogatorios a los que fue sometido, el cual tuvo lugar en la parte trasera del vehículo policial. Una acción que, si bien involuntaria, contrastaba con el espacio aclimatado en el que se encontraban (ya que, según indican, el aire acondicionado del transporte se encontraba encendido).
"Los movimientos de Woods eran letárgicos y lentos", confirma la declaración jurada emitida por la comisaría, donde se puede leer que "mientras caminaba, observé que Woods cojeaba y tropezaba hacia la derecha". "Le pregunté si podía realizar tareas como caminar y levantar la pierna, y Woods me respondió que cojeaba y que se le agarrotaba el tobillo al moverse", explicaba la agente.
Unas declaraciones que coinciden con el historial médico del legendario golfista, quien, tal y como le declaró a los policías encargados de interrogarle, había sido intervenido quirúrgicamente en casi una treintena de ocasiones. "Siete cirugías de espalda y más de 20 operaciones en la espalda"; fueron las palabras de Tiger al respecto.
Además de estas diversas pruebas físicas, los agentes solicitaron al aclamado deportista que de quitara las gafas de sol y la gorra, una combinación de accesorios que impedían ver con claridad su expresión. "Tenía los ojos inyectados en sangre y vidriosos", han sido las palabras de Tatiana Levenar para describir ese primer momento en el que su rostro dejaba de estar oculto.
Ante esto, Tiger aseguró que no había ingerido alcohol antes de ponerse al volante (un hecho que fue comprobado tras realizarle la correspondiente prueba). Sin embargo, sí admitió haber consumido "unos cuantos" fármacos antes de conducir; unas medicinas que tenía prescritas por su médico de cabecera, según explicó el golfista.
"Woods indicó que había tomado su medicamento recetado más temprano esa mañana. Mientras hablaba con él, lo observé muy alerta y hablador. Woods tuvo hipo durante toda la investigación", indican al respecto. Debido a sus sospechas, procedieron a realizarle un cacheo y, a los pocos minutos, encontraron dos pastillas blancas en su bolsillo izquierdo (dos dosis de hidrocodona, un opioide que sirve como analgésico).
Este fármaco fue uno de los cinco que encontraron en el organismo del legendario golfista en mayo de 2017, cuando tuvo otro fatal accidente y resultó detenido por conducir bajo los efectos de las drogas. "Consideré que las facultades normales de Woods estaban afectadas y que no podía conducir un vehículo de forma segura", relata el informe policial.
Tras esto, Tiger fue detenido y acusado de conducir bajo los efectos del alcohol, daños a la propiedad y negarse a someterse a una prueba de análisis de orina legal. Tras pasar ocho horas en un calabozo, el novio de Vanessa Trump fue puesto en libertad bajo fianza.
Ahora, el golfista se ha declarado inocente de esta primera acusación, a pesar de declararse culpable ante el Tribunal del Condado de Martin instantes antes, tal y como indica la revista anglosajona PEOPLE. Al declararse inocente, el aclamado deportista ha renunciado a la lectura de cargos y solicitó un juicio con jurado, el cual comenzará el próximo 23 de abril.









