Carlos García Revenga y Mencía Morales de Borbón-Dos Sicilias han puesto fin a su relación después de más de diez años juntos. La discreción que siempre caracterizó su vida en común se ha mantenido también en su ruptura, que se produjo hace meses pero no había trascendido públicamente hasta ahora, coincidiendo con la muerte del periodista Raúl del Pozo. El exsecretario de las infantas acudió a su funeral en compañía de otra mujer que no era Mencía. La noticia la ha adelantado Vanitatis, que cita fuentes del entorno de ambos y sitúa la separación en la primavera del año pasado, tras una segunda oportunidad que la pareja habría intentado sin éxito. De momento, ninguno de los dos ha querido hacer declaraciones al respecto. Ese silencio encaja con la forma en que ambos han gestionado siempre su vida privada, lejos del foco mediático pese a su estrecha vinculación con la familia real.
La historia de amor entre Mencía Morales y Carlos García Revenga surgió en un contexto muy particular: el círculo íntimo de los Borbones. Mencía es hija de Inés de Borbón-Dos Sicilias, duquesa de Siracusa y prima hermana del rey Juan Carlos I. Esto convierte a Mencía en prima segunda del rey Felipe VI y de las infantas Elena y Cristina, con quienes mantiene una relación fluida desde hace años.
Su trayectoria profesional también la ha mantenido cerca de los entornos sociales vinculados a la realeza. Ha trabajado en el ámbito de la moda y las relaciones públicas, con experiencia en firmas como Valentino en Kuwait y Catar, además de colaborar en eventos como relaciones públicas, como la Semana de la Moda de Madrid. Fue precisamente en esos círculos donde coincidió con García Revenga, figura clave en la estructura de apoyo de la Casa Real durante décadas. Además, fue uno de los pilares más importante en la vida de García Revenga, acompañándole durante uno de sus momentos más difíciles: el funeral de Agapito García Benito, su progenitor, fallecido en mayo de 2013.
García Revenga, un hombre de confianza del rey Juan Carlos
Carlos García Revenga ha sido uno de los nombres más discretos pero influyentes del entorno del rey Juan Carlos. Su relación con la familia real comenzó en los años ochenta, cuando era profesor en el colegio Santa María del Camino, donde estudiaban las infantas. A partir de ese vínculo inicial, se convirtió en una persona de absoluta confianza para la familia.
En 1993, el rey Juan Carlos I le pidió —según él mismo ha relatado en entrevistas— que se incorporara al servicio de la Casa Real como secretario personal de las infantas Elena y Cristina. Ocupó ese puesto durante más de veinte años, convirtiéndose en el intermediario imprescindible para cualquiera que quisiera acceder a las hijas del monarca. Su labor abarcaba desde la gestión de agendas hasta la coordinación de actividades institucionales y privadas.
En el plano personal, García Revenga estuvo casado con Ana Isabel Wang, directiva del Banco Santander en China, hasta su divorcio en 2006. También se le relacionó en su momento con la periodista de RTVE, Ángela Rodicio.
La abdicación de Juan Carlos I en 2014 , en favor de su hijo don Felipe, marcó un antes y un después en su trayectoria. Con el paso de las infantas a la categoría de “familia del rey”, sin agenda oficial, García Revenga quedó fuera de la estructura de Zarzuela. Él mismo declaró entonces que se encontraba “sin trabajo” tras más de dos décadas de servicio. Sin embargo, no afectó para nada su relación con las hermanas de don Felipe, con las que sigue reuniéndose y compartiendo momentos familiares.
Una relación discreta que atravesó una crisis previa hasta su ruptura
La relación entre García Revenga y Mencía Morales se desarrolló siempre con discreción, aunque era conocida en los círculos sociales próximos a la Casa Real. Según Vanitatis, la pareja ya había atravesado una primera crisis que derivó en una ruptura temporal. Meses después retomaron la relación, pero finalmente la separación se consolidó en la primavera de 2023. Pese a su larga trayectoria juntos, nunca buscaron protagonismo mediático ni hicieron pública su vida en común. Esa misma reserva ha marcado también el final de su historia.
La ruptura no trascendió hasta la reciente aparición de García Revenga en el funeral del periodista Raúl del Pozo, celebrado el 11 de marzo. El que fuera secretario de las infantas acudió sin Morales y acompañado por la periodista y escritora Ana Romero, especializada en información internacional y en Casa Real, y corresponsal en Nueva York y Londres durante su carrera.
La imagen, difundida por varios medios, despertó preguntas sobre la situación sentimental de García Revenga hasta que el citado medio confirmó que la relación con Morales había terminado meses atrás, despejando así las especulaciones.
Al parecer ha sido una separación tranquila, sin conflictos públicos y en línea con la discreción que ambos han mantenido siempre desde sus inicios. La pareja, que compartió más de una década de relación, previsiblemente seguirá guardando silencio sobre su vida privada. Eso sí, ya cada uno por su lado.











