Belén Esteban ha disfrutado de unos días muy especiales en el País Vasco junto a su marido, Miguel Marcos. La colaboradora, que se encuentra participando en la actual edición de TopChef: Dulces y Famosos, un reto más en su catálogo culinario y televisivo, ha puesto rumbo al norte para conocer -y saborear- algunos de los rincones más emblemáticos de la costa y del interior vasco. Tras varios días de festín y gastronomía excelsa, 'la Patrona' ha compartido las mejores instantáneas de su viaje con sus seguidores.
"Días maravillosos en el País Vasco donde hemos podido conocer y disfrutar de sitios espectaculares y sus gentes, además de una gastronomía única en el mundo", ha contado la colaboradora, que ha compartido un vídeo en el que mostraba las mejores instantáneas de su escapada al norte. Estamos muy agradecidos a toda la familia Arguiñano", ha apostillado, dejando entrever que han sido los mejores anfitriones que un viajero podría desear.
Por supuesto, entre paradas obligatorias y fotos para enmarcar, en el viaje de Esteban no ha podido faltar un auténtico banquete de comida típica en el restaurante de Karlos Arguiñano en Zarautz, Guipúzcoa. La empresaria ha compartido una imagen junto al cocinero vasco, acompañados ambos del exfutbolista y entrenador Javier Clemente. La conexión con los Arguiñano va más allá de su popularidad, pues la hermana de Karlos, Eva, es jueza en el reality de dulces en el que está concursando la de Paracuellos del Jarama.
Precisamente, la pareja eligió Zarautz, uno de los destinos más atractivos del litoral guipuzcoano, como punto de partida de su viaje: allí se alojaron en el conocido hotel-restaurante del popular cocinero, una parada obligatoria que Belén no ha dudado en retratar en el vídeo que ha compartido en sus redes. Situado frente al mar y muy ligado a la historia turística de la localidad, el edificio se erige como uno de los lugares con más encanto de la villa costera, famosa por su extensa playa y su ambiente estival. El tiempo, además, les ha acompañado: el sol ha brillado con fuerza en las fotos que la colaboradora ha compartido con sus seguidores y los cielos azules han sido una agradable añadido.
Tras la parada en Zarautz, Belén y Miguel se dejaron llevar por el ritmo pausado del norte. Uno de los planes más románticos fue su paseo por la playa de La Concha, en San Sebastián, donde disfrutaron de las vistas del Cantábrico y del elegante paseo marítimo que envuelve a cualquiera que lo visita. Pero no todo quedó ahí. La pareja no dudó en empaparse de la cultura local, viajando hasta Bilbao para acudir a una de las pinacotecas contemporáneas más importantes del mundo.
Ambos visitaron el Museo Guggenheim, uno de los grandes iconos arquitectónicos de la ciudad y parada obligatoria para quienes recorren la capital vizcaína. El edificio, famoso por su diseño contemporáneo y su privilegiada ubicación junto a la ría, forma parte del moderno entorno de Abandoibarra, una de las zonas más representativas del Bilbao actual. Allí, Belén no dudó en hacerse un par de fotos obligatorias: junto a la escultura de corte arácnido de Louise Bourgeois o disfrutando de las delicias del Puppy de Jeff Koons, la estatua del perrito con flores naturales que encandila a cualquiera que la visita. Por supuesto, no han podido faltar los pintxos: delicia clásica de la zona a los que nadie puede resistirse.












