Lucia Barcena y Maria Pombo

Se casaron el 24 de julio

Lucía Bárcena retrasa su luna de miel por este consejo que le ha dado María Pombo

La 'influencer' contrajo matrimonio con Marco Juncadella Hohenlohe en una boda de película que tuvo lugar en el Pazo de Oca (Pontevedra)

por hola.com

La de Lucía Bárcena y Marco Juncadella Hohenlohe ha sido, sin duda, una de las grandes bodas del 2021. Fue un enlace de película en el que se dieron cita la más alta aristocracia y los principales influencers de nuestro país, que fueron testigos de su romántico 'sí, quiero' en el Pazo de Oca, en A Estrada (Pontevedra). Aunque la lluvia amenazó con estropear sus planes, finalmente pudieron disfrutar de una ceremonia que estuvo llena de detalles, emoción y también momentos divertidos, sobre todo en la fiesta posterior con la que los novios brindaron con sus invitados por su amor eterno. Ahora que ya han pasado varios días, han podido asimilar todo lo que vivieron y la influencer ha respondido a algunas preguntas que le han hecho sus fans. Lucía ha contado que la boda superó todas sus expectativas y que fue "perfecto". "No cambiaría nada. Disfruté cada segundo al máximo", aunque ha confesado que hubo un momento en el que agobió mucho: "Estando ya sentada en la capilla me di cuenta de que había dejado las alianzas y las arras en la habitación". 

- Hablamos con Jorge Acuña, el diseñador más buscado tras la boda de Lucía Bárcena

VER GALERÍA

Lucía ha contado que "hasta el más mínimo detalle estaba organizado", como el tango que bailaron una vez convertidos en marido y mujer. "Dimos cuatro clases para preparar la coreografía. Luego practicábamos muchas noches en casa. ¡Lo que nos hemos reído!". Una de las preguntas que le han hecho es qué le dijo Marco al llegar al altar, y ella ha respondido: "Nunca te había visto tan guapa. Tranquila, no llores, ya estamos aquí". 

- El espectacular coche de los novios, la banda de gaiteros y todos los detalles de la boda de Lucía Bárcena y Marco Juncadella

También le han preguntado que por qué han decidido retrasar su luna de miel hasta septiembre, y resulta que todo tiene una explicación. "Fue el mejor consejo que nos dio María Pombo: 'Disfrutad del subidón de la boda las semanas después, tened tiempo para comentarlo todo y ver a vuestros amigos y familiares. Guardaos el último subidón para después del verano'. ¡Y cuánta razón tenías! Gracias", es el cariñoso mensaje que le ha dedicado a su amiga. Además, ha explicado que ya saben a dónde se irán de viaje: Italia y África.

VER GALERÍA

Detalles únicos

Lucía causó sensación con su espectacular vestido de Jorge Acuña. "Tenías claras algunas cosas como que quería cuello cisne, manga larga y velo... todo lo demás fue la magia de Jorge Acuña", ha explicado sobre el trabajo del modisto gallego. "Sentí algo que no había sentido antes. No nos conocíamos pero había una conexión especial, quedábamos para hablar de los diseños y hablábamos de todo menos de eso... Me has hecho reír y llorar, me has dado paz, seguridad, cariño y me has regalado tu amistad. Eres un artista en todos los sentidos, sabías lo que pensaba con solo mirarme, ¡además gallego! Me enamoraste", ha escrito la mujer de Marco Juncadella sobre el que define como "el vestido de mis sueños". Sobre la mariposa que llevaba bordada, Lucía ha contado que "era un lazo isabelino bordado a mano con cristales y perlas" y que sus pendientes de perlas diseñados por la joyería Suárez eran muy especiales porque no se imaginaba sin ellas. 

Por último, algunos seguidores le han preguntado si dieron algún detalle especial a sus invitados. "El primer ramo fue para la mujer más importante de la boda, mi abuela. El segundo fue para Carlota, una de mis mejores amigas de la infancia", ha explicado Lucía, añadiendo que: "También quisimos regalar dos ilustraciones personalizadas a Chris, el hermano de Marco, y a Viti, uno de sus mejores amigos".

Para conocer lo más relevante de hola.com y no perderte artículos como este, suscríbete a nuestra newsletter aquí.

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie