Cocina con Corazón

Carmen Lomana recibe a ¡HOLA! en su casa y nos desvela la receta que tanto le unía a su desaparecido marido

Acaban de cumplirse 22 años de la pérdida de Guillermo Capdevila

Carmen Lomana

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Carmen Lomana tiene fama de ser una estupenda anfitriona, algo de lo que se enorgullece. “Por aquí ha pasado medio Madrid”, cuenta a ¡HOLA! en su casa, situada en el madrileño barrio de Chamberí. “Han venido todos los políticos: el alcalde de Madrid, Inés Arrimadas, Begoña Villacís, Monedero, de VOX, del PSOE… También Mario Conde, Carlos Sainz, Ana Rosa, Jordi Mollá, Eugenia Martínez de Irujo, Esther Doña…”, nos explica antes de presentarnos su pollo al curri, con chutney de mango.

Es una de las tantas bonitas memorias que guarda de su marido, el empresario chileno Guillermo Capdevila, que falleció el 10 enero de 1999, dos días después de sufrir un accidente de tráfico. Ese año hubieran celebrado sus bodas de plata.

Carmen Lomana. Hola. Cocina con Corazon. En su casa de Madrid.©Javier Alonso
Carmen, en la cocina de su casa.

Carmen, te mueves bien entre fogones.

Sí, aunque, cuando estuve en MasterChef, estaba más perdida que un pulpo en un garaje. El pollo al curri me sale de cine, además de un besugo al horno fantástico, y unas lentejas buenísimas, pero con verduras y sin chorizo ni morcilla, que se me hace muy pesado… También los postres, que soy muy golosa: una tarta de pera, que me queda deliciosa; la de chocolate y de galletas, nata y coco.

“Lo aprendí a hacer en Londres. A lado de casa, teníamos un restaurante indio maravilloso, en Sloane Street”

¿Dónde aprendiste a cocinar?

En la vida misma. En casa de mis padres había buenos cocineros. Mi hermana y yo nos metíamos para ir aprendiendo. Es que una persona bien educada debe saber cocinar y hacer las cosas de la casa. Mi madre tenía una teoría: si no necesitas hacerlo y tienes a alguien que lo haga, también se lo tendrás que enseñar.

¿Qué tipo de cocina te gusta?

Me encanta la francesa, aunque abusa de la mantequilla y me cansa mucho. También la italiana. ¿Y sabes qué me gusta mucho? La cocina americana, como esas ensaladas maravillosas o torres de sándwich deliciosos.

Esas comidas no casan bien con tu figura.

Como muy bien. En general, no engordo. No voy al gimnasio, es malísimo para las articulaciones. Luego, todo el mundo sudando… Solo entrar en una sala de máquinas y se me ponen los pelos de punta.

¿Algún alimento que evites?

La cebolla cruda, el ajo, la col… Cosas que sean fuertes… Si la col no la hacen en mi casa, con una bechamel y queso, no la como.

“Mi marido falleció hace 22 años, en un accidente de coche, tras una gran nevada. Por eso, siempre advierto a la gente que tenga cuidado con la carretera, la nieve y el hielo”

¿Y lo de ser vegetariana? ¿O eso contigo no va?

Sí, soy vegetariana. Desde los 17 años, no como carne de mamíferos. Pollo sí, pero de mamíferos no. Creo que no es necesario.

Carmen Lomana. Hola. Cocina con Corazon. En su casa de Madrid.©Javier Alonso
En el comedor, decorado con muebles de estilo imperio, de la época de Napoleón Bonaparte —que compró en Versalles—, y con un trampantojo ideado por ella misma.

¿Cómo llevas el paso del tiempo?

De momento, me miro al espejo y no me encuentro una vieja pelleja. Me casé con un hombre que era la salud en persona y eso me ayudó mucho a tener buenos hábitos. Pero hay una manía en España de poner la edad en los medios… Yo siempre la decía, pero no se valora la madurez de una mujer. Luego, parece que soy la única que cumplo años. Voy a terminar siendo la tatarabuela de mis amigas, porque nadie cumple años.

“Como muy bien. En general, no engordo. No voy al gimnasio, es malísimo para las articulaciones”

¿Has pensado en hacerte algún arreglito?

Ya me hice, en los ojos. Cuando murió Guillermo, se me quedó mucha bolsa y me la quité hace 10 años. Cada poco, me corto un poquito de párpado. Luego, si se me empieza a caer todo, pues corta y pega. Si tenemos la medicina, pues no me voy a quedar como un bulldog.

¿Cómo estás viviendo la pandemia?

Bien, con mucha paciencia. Pensando que es algo que nos ha tocado y tenemos que superar. Durante el confinamiento, me ha dado tiempo para poder pensar, recapacitar, hacer vídeos y ayudar a mucha gente a que esté entretenida… No me ha parecido un drama, porque vivo en una casa muy amplia. A lo mejor, si estuviera en un piso pequeño y con niños, me subiría por las paredes.

Pero has tenido que lamentar alguna pérdida.

Sí, mi empleada de Marbella, que llevaba 18 años conmigo y ha fallecido siendo jovencísima, con 41. Ha sido un horror. También he perdido amigos muy queridos, como Alfonso Cortina o Carlos, el marqués de Griñón.

“Durante el confinamiento, me ha dado tiempo para poder pensar, recapacitar, hacer vídeos y ayudar a mucha gente a que esté entretenida…”

¿Cómo ha afectado la pandemia a tus negocios inmobiliarios?

Es una lata porque la gente, aunque pueda pagar, dice que no tiene dinero.

¿Cuántas veces te preguntan de qué vives?

Vivo de mi patrimonio. Siempre compré edificios singulares y sitios fantásticos para alquilarlos. No para viviendas, sino para negocios. También vivo mucho de los medios. Aunque tengas un capital, si sacas y sacas dinero… Al final, se va disminuyendo. Y más ahora, que los bancos no dan intereses y los fondos de inversión están de aquella manera. Como decía la marquesa de San Eduardo, más vale sumar que restar. Aparte, me muero sin trabajar. Nada me gusta más que levantarme a las siete de la mañana e ir a la tele, al periódico, a la radio… Siempre he sido muy trabajadora.

Soltera, pero con pretendientes

¿Te has fijado algún propósito para este año?

Vivir la vida y brindar por la salud. Hay muchas cosas que me gustaría hacer, como tener un magacín o un programa. Aunque fuera muy cortito, me gustaría llevarlo yo con gente joven y muy cool, para educar a la gente joven, que está muy perdida para según qué cosas.

¿Te apetece tener pareja?

No. Bueno, si encuentro a alguien que me chifle… Pero no a hombres de transición.

Sigues creyendo en el amor pese a lo sucedido con Hugo Vailanti Bermani —empresario argentino y exmarido de Zita Serrano Suñer, actual pareja de Alberto Palatchi—.

A Hugo le quiero un montón. Lo que pasa es que le llamaron de El Mundo y tenía un lío con su mujer, porque se estaba separando. Le llamaron que si era el novio multimillonario de Carmen… Cosas que inventa la prensa. Nunca he sido novia de Hugo.

Pero pretendientes no te faltarán.

Mi teléfono echa humo. Tengo varios que me llaman y quieren salir conmigo. Otra cosa es que quiera yo salir con ellos, porque tengo una vida muy llena. No tengo por qué depender de un hombre que me pregunte cada día dónde voy, qué hago y qué he dicho. Pero el enamoramiento es ideal, dure lo que dure.

“Hay muchas cosas que me gustaría hacer, como tener un magacín o un programa. Aunque fuera muy cortito, me gustaría llevarlo yo con gente joven y muy , para educar a la gente joven, que está muy perdida”

Acabas de pasar unas fechas muy emotivas para ti y más por las nevadas de este año.

Pues sí, porque el 31 falleció mi padre. También por estas fechas perdí a mi marido, hace 22 años, en un accidente de coche, por una gran nevada. Por eso, siempre advierto a la gente que tenga cuidado con la carretera, la nieve y el hielo. Pero siempre le tengo muy presente y lo tendré toda mi vida. Si algún día me caso, que es casi imposible, seguirá presente.

Pollo al curry con chutney de mango

Carmen Lomana. Hola. Cocina con Corazon. En su casa de Madrid.©Javier Alonso
Su pollo al curri, servido en su vajilla de Havilland —”es de porcelana de Limoges, de finales del siglo XIX”— y acompañado por su cristalería veneciana.

Tiempo de preparación: 40 minutos.

Ingredientes (para 4 personas):

2 solomillos de pollo (600 g) ● 1 brik de nata para cocinar (200 ml) ● 1 yogur natural ● 1 bote de chutney de mango ● 1 cebolla ● 1 pimiento verde ● 1 pimiento amarillo ● 1 cda. sopera generosa de polvo de curri ● 1/2 cda. de cúrcuma molida ● 5 g de jengibre rallado ● 500 g de arroz ● 2 puñados de uvas pasas ● aceite de oliva extra ● sal.

Elaboración

  1. Primero, corta el pollo en trozos y macéralos con el curri y la cúrcuma.
  2. Después, prepara el típico sofrito en una sartén. Para ello, corta la cebolla, el pimiento verde y el pimiento amarillo, en trozos muy pequeñitos. Pon también un poco de jengibre rallado.
  3. Cuando ya estén doradas las verduras, rehógalas con el pollo. Añade la nata y un yogur, que le da muchísima suavidad, además de todo el bote de chutney de mango. Se le puede incluir un chorro de vino blanco y una pizca de canela para conseguir un sabor agridulce.
  4. Déjalo a fuego lento durante unos diez minutos.
  5. Para acompañar el plato, prepara el arroz basmati. Cuécelo durante 20 minutos y, después, añade las pasas.
Revista ¡HOLA! 3993©Hola

Texto: Antonio Diéguez.

Fotos: Javier Alonso.