1/7 © Turismo de Australia

GRAN BARRERA DE CORAL (AUSTRALIA)

El mayor organismo vivo del planeta es un fabuloso ecosistema marino que dibuja descomunales círculos de arrecifes a lo largo de, nada menos que, 2.300 kilómetros y es hogar de más de 4.000 tipos de moluscos, 400 de esponjas, cerca de 350 variedades de corales y casi 2.000 especies de peces. Si se sobrevuela en helicóptero o hidroavión esta auténtica maravilla de la Naturaleza se puede contemplar Heart Reef, un atolón con forma de corazón que es uno de los símbolos de la Gran Barrera de Coral. 

2/7 © iStock

EL CORAZÓN DE VOH (NUEVA CALEDONIA)

Desde que el fotógrafo y naturalista francés Yann Arthus-Bertrand captó la imagen de estos manglares de la comuna de Voh, en el archipiélago de Nueva Caledonia, en Oceanía, son millones los que han quedado impresionados por su belleza. Hoy, este corazón en la isla más importante del archipiélago, de nombre Grande Terre, es todo un símbolo de las maravillas creadas por la Naturaleza.

3/7 © Shutterstock

ISLA GALESNJAK (CROACIA)

La más romántica de las islas croatas está en la bella Costa Dálmata y forma parte del pequeño archipiélago Skoljici. Deshabitada, esta isla del amor con una peculiar forma de corazón está abierta a una pequeña bahía con una playa de agua cristalina, escondida y protegida del viento que gusta, y mucho, a los enamorados para una excursión.

4/7 © iStock

ISLA TAVARUA (FIJI)

Al este de Viti Levi, la principal isla del bellísimo y remoto archipiélago de Fiji, en el Pacífico Sur, se descubre esta pequeña isla-resort con forma de corazón en el que perderse unas vacaciones inolvidables en pareja. Con sus villas exclusivas con jardines y piscinas privadas, restaurantes y todo lo que se puede soñar.

5/7 © iStock

LAGO TRNOVACKO (MONTENEGRO)

Más allá de su sorprendente color esmeralda y de las montañas que lo rodean, anidado como está en medio de un anfiteatro de picos rocosos, lo que más llama la atención de este lago glaciar del Parque Nacional Sutjeska, en Montenegro y casi en la frontera con Bosnia-Herzegovina, es su forma de corazón. Eso sí, para disfrutar de él, el camino implica varias horas de caminata.

6/7 © Shutterstock

PIUKÉ HUAPÍ (ARGENTINA)

Desde el mirador del lago Mascardi, emplazado en el Parque Nacional Nahuel Huapi, cerca de la ciudad argentina de Bariloche, se admira este romántico islote con forma de corazón que esconde una trágica historia de amor al estilo de Romeo y Julieta pero en versión indígena. Bordeándolo, las aguas verdosas de este espejo de agua de origen glaciar y con forma de V al que el misionero jesuita Nicolás Mascadi dio nombre cuando estableció en sus orillas una misión.

7/7 © Shutterstock

ISLA CORAZÓN (ECUADOR)

En el estuario del río Chone, en la provincia costera ecuatoriana de Manabí y cercano a las ciudades de San Vicente y Bahía de Caráquez, se encuentra esta isla de manglares de lo más curiosa por su forma de corazón. Como está desierta, se ha convertido en un refugio de vida silvestre, por cuyo ecosistema se puede realizar un recorrido en canoa.

Más sobre: