Canales de Francia: ¡Tu niño al timón!

Ni un crucero ni una "roulotte"; las casas flotantes que se alquilan por los canales de Francia vienen a ser algo intermedio. Son baratas, divertidas para un plan con amigos o con los niños, y se aprenden a pilotar en un abrir y cerrar de ojos.

by hola.com

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Una semana con la casa, o casi, a cuestas, navegando en total libertad y por la ruta que se elija de la red de canales y ríos que Francia atesora a lo largo y ancho de su geografía. El plan es perfecto para reunir a un grupo de amigos o sorprender con unas vacaciones originales a los niños, que al volver al cole podrán presumir de incluso haber llevado el timón. Y es que estas embarcaciones son tan fáciles de manejar que la breve instrucción que se da en las bases donde se alquilan basta para perderle el respeto a sus principales dificultades, como amarrar o salvar una esclusa, y salir en seguida a navegar. Sin carné o conocimiento previo alguno, ni necesidad de contratar tripulación.

Estas casas flotantes pueden albergar desde apenas dos hasta una docena de personas y cuentan con todo lo necesario para instalarse a bordo: camarotes, cocina equipada, comedor, cuarto de baño o ropa de cama, y por un pequeño extra se pueden alquilar una bicis para hacer excursiones por la Francia rural así como dejar el coche a buen recaudo en el parking vigilado con que suelen contar las propias bases.

Además de divertida, esta forma de vacaciones viene que ni pintada para tiempos de crisis. A muchos canales se puede llegar cómodamente en el propio coche, sus precios parten de unos 250 € por persona y semana, y la posibilidad de cocinar dentro supone todo un ahorro si no se quieren cometer grandes excesos comiendo en restaurantes.

Habrán, eso sí, de elegirse itinerarios cortos ya que apenas alcanzan los diez kilómetros por hora, aunque no será difícil dar con alguno que reúna naturaleza, en ocasiones incluso playa, y mucha historia. Porque estas vías fluviales fueron antaño cruciales para el comercio entre el Mediterráneo y el Atlántico y a sus orillas florecieron ciudades y pueblitos deliciosos a cuyos mercados acercarse cada mañana a por las baguettes y croissants recién hechos del desayuno o para salir a dar una vuelta al caer la tarde.

Nada menos que 8.500 kilómetros de vías fluviales lo ponen fácil a la hora de buscar el escenario idóneo: desde las bellísimas regiones de Bretaña, el Loira o Borgoña hasta las mucho más próximas de la Camarga, Aquitania o el histórico Canal du Midi. La única pega es que muchos europeos las reservan con tanta antelación que puede que no estén siempre todas disponibles. Si la idea te convence, no esperes mucho para izar la bandera pirata y largar amarras.

Algunas pistas
Desde España se pueden alquilar estas casas flotantes a través de empresas como Aproache (Tels.: 91 591 34 52 y 93 225 02 66), con barcos de todas las categorías y capacidades en las principales zonas de Francia, además de también en Italia, Holanda, Irlanda, Escocia, Inglaterra, Alemania y Bélgica. Como tarifa orientativa, una de estas embarcaciones con capadidad para seis personas puede oscilar, por semana, entre unos 1.600 y 2.900 €, según la temporada para la que se quiera alquilar (desde la primavera hasta el otoño, generalmente).

Más información
En la Oficina de Turismo de Francia en España: Maison de la France, Tel. 807 11 71 81 y www.franceguide.com

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