El otoño es la época perfecta en la que a todos nos apetece quedarnos en casa. El verano, la calle, las vacaciones. Mucho tiempo al aire libre -que hemos disfrutado, por supuesto-, pero que han sido suficientes para que a todos nos entren ganas de hacer otros planes. Y el imaginario nos habla de tardes de lectura en casa, días de lluvia con una película delante y, hornear un bizcocho. Pero también renovar nuestro hogar para darle ese toque cálido, acoger y relajado que ambienta esas imágenes que tenemos en mente.
Las tendencias de este año mantienen los materiales naturales, los diseños, pero nos trae la renovación en forma de color: el marrón chocolate, un clásico atemporal, el amarillo mantequilla que heredamos de la primavera y el verano o el azul más intenso para romper con la paleta cromática a la que estamos acostumbrados en esta época.
Los 5 colores tendencias de este otoño 2026
El clásico marrón chocolate
El primer color de la temporada, sin duda, es el marrón. Es el color que quizás más se repite cuando llega el otoño, porque es muy cálido y acogedor. De hecho, podemos decir que es un color atemporal. Y, aunque hay muchas tonalidades y todas valen, quizás es el marrón chocolate el que más está llamando nuestra atención este año.
Es un color que se puede aplicar a una amplia variedad de materiales, que combina fácilmente con cualquier tipo de estética y una opción perfecta especialmente para el salón o el comedor. Yo he elegido una alfombra de lana, una lámpara en forma de seta (un producto ya del todo viral y que ahora adquiere mucho protagonismo) y, por qué no, un conjunto de toallas. Porque me gusta que el baño sea siempre un lugar que abrace, pensado para la desconexión.
La sorpresa: el azul más intenso
Un color inesperado, pero que es precisamente el hilo conductor, por ejemplo, en mi casa. Te hablo del azul, pero de un azul presente e intenso. Es un tono que nos ayuda a conseguir darle un toque muy personal a cualquier espacio, que introduce el contraste en la paleta otoñal a la que estamos acostumbrados. De hecho, nos ayuda a convertirse en el punto de atención de una estancia.
Puedes usarlo en el recibidor, en el espacio que tengas destinado al teletrabajo o en el dormitorio, quizás el sitio en el que te resulta más fácil combinarlo. Algo que hace en liso, a rayas y en diferentes estampados. Puedes utilizar pequeños detalles, como una bandeja decorativa en el centro de la mesa del salón o en el aparador del recibidor, una vela, un jarrón y, por supuesto, en todos los textiles del hogar.
El delicado amarillo mantequilla
El otoño siempre nos trae la resaca del verano, algo que heredamos de la estación previa, que nos traemos. Y, en este caso, es el amarillo mantequilla, que le gana la batalla al mostaza, quizás su tono más parecido y al que más estábamos acostumbrados en esta época.
Es un color que introduce la luz y la alegría a la paleta cromática del otoño, que nos recuerda que los rayos del sol aún no se han ido del todo. Aporta a los espacios mucha vitalidad y amplitud, combinando también muy fácil con todo tipo de maderas, textiles y materiales. Me gusta especialmente para la cocina o el comedor, pero también con pequeños detalles en el salón o, como una de las compras que te propongo, en la misma cama del dormitorio principal.
Un verde siempre profundo
Si hablamos de atemporalidad, últimamente tenemos que quedarnos con un color que, aún a pesar de poder ser muy vibrante e intenso, recorre nuestro hogar desde el invierno hasta el verano y se queda, por supuesto, en el otoño: el verde. Es el color que nos conecta con la naturaleza, que hace que esta entre en casa y nos aporta ese equilibro que muchas veces perdemos intentando ser demasiado minimalistas.
Al igual que con el azul, hablamos de un verde bastante fuerte, que hace que el espacio aumente en elegancia y sofisticación, que nos acoja en estos días en los que empezará a llover. Es el color perfecto para el salón, para la cocina o para cualquier dormitorio. Que no te de miedo, porque con él nunca te excedes.
El granate ha vuelto
Por último, uno de mis colores favoritos que hace unas cuantas temporadas decidió quedarse en un segundo plano para darle protagonismo al berenjena, que aún lo tiene, pero que ha empezado a compartirlo con el granate. Intenso, elegante y envolvente, es el color, para mí, junto al verde, de este otoño. Tanto en casa como en el armario. Es un tono muy profundo que me parece ideal para el salón, con fundas de cojines, mantas y hasta una lámpara que me ha enamorado de IKEA.





























