Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo están de celebración este sábado. Cumplen su primer año como grandes duques tras la histórica abdicación del gran duque Enrique, quien estuvo 25 años en el trono. Las renuncias de los monarcas luxemburgueses son ya una tradición más que consolidada en este pequeño país europeo y, durante estos últimos 12 meses, la vida oficial del matrimonio gran ducal ha estado marcada por muchas primeras veces.
El solemne acto de relevo en el trono
El 3 de octubre de 2025, el gran duque Enrique, acompañado por su mujer, la gran duquesa María Teresa, y el resto de miembros de la Familia Gran Ducal y de miembros de la realeza como los reyes Felipe y Matilde de Bélgica, su hija la princesa Elisabeth y Guillermo, Máxima y Amalia de Países Bajos, abdicó en favor de su hijo mayor, el príncipe Guillermo. Fue una ceremonia solemne en la que su hijo mayor, el pequeño Charles de 6 años, se convirtió en el heredero al trono más joven de Europa. Ese mismo día por la noche, Guillermo y Stéphanie fueron los anfitriones de su primera gran cena de gala en el Palacio Gran Ducal, en la que, además de los miembros de las Casas Reales belga y holandesa, se unieron el matrimonio Macron, así como el presidente Frank-Walter Steinmeier y su esposa.
La misa Te Deum, el cierre de las celebraciones
Tras tres días de actos por el cambio de reinado, Guillermo y Stéphanie encabezaron el solemne Te Deum en la Catedral de Notre-Dame de Luxemburgo, acompañados, de nuevo, por buena parte de la familia Gran Ducal.
Los primeros viajes a Bélgica y Alemania
Tras ser proclamado, Guillermo de Luxemburgo, acompañado por Stéphanie, arrancó una serie de visitas de cortesía a los países vecinos y socios europeos. El primer país fue Bélgica, donde fueron recibidos por los reyes Felipe y Matilde en el Palacio Real de Bruselas. Solo tres días después, a finales de octubre de 2025 viajaron a Berlín, donde recibieron honores militares en el palacio de Bellevue.
Su siguiente parada, los Países Bajos
En noviembre de 2025, los grandes duques se desplazaron hasta Países Bajos para la que fue su tercera visita de cortesía. En La Haya se reencontraron con los reyes Guillermo y Máxima y un almuerzo entre ambos matrimonios en el Palacio Noordeinde.
Su primer Año Nuevo como anfitriones
El 14 de enero de 2026 abrieron por primera vez como soberanos el Palacio Gran Ducal para la tradicional recepción de Año Nuevo a la que asistieron 300 invitados entre autoridades, representantes judiciales, diplomáticos e instituciones europeas. Stéphanie eligió para la ocasión el conjunto de perlas y citrinos.
Al Vaticano con sus niños
El 23 de enero de 2026 tuvo lugar la cuarta visita de cortesía, que además tuvo un marcado carácter familiar. Viajaron con sus hijos Charles y François al Vaticano, donde fueron recibidos por el papa León XIV. Stéphanie recurrió por primera vez como gran duquesa, el prvilége du blanc, la deferencia que tienen las reinas y consortes de monarcas católicas que las permite vestir de blanco ante el Papa, algo que también pueden hacer las reinas Letizia y Sofía, Matilde de Bélgica o Charlene de Mónaco. Los pequeños de Palacio protagonizaron las imágenes más entrañables con el Santo Padre.
Una gira de presentación por el Gran Ducado
Durante los primeros meses de este año se presentaron en diferentes puntos de Luxemburgo para tener contacto con la población. Una tradición que iniciaron Enrique y María Teresa 25 años antes y se conoce como Cinco Entradas. Este tour arrancó en el mes de abril.
Su encuentro con los reyes Felipe y Letizia en Madrid
La primera visita de Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo a España tuvo lugar entre el 5 y el 6 de marzo de 2026. Fue su primera vez en nuestro país de manera oficial como grandes duques y el primer destino de su gira oficial de presentación. Los reyes Felipe y Letizia los recibieron en el Palacio Real con honores militares, himnos y salva de 21 cañonazos.
El cumpleaños de Carlos Gustavo de Suecia
A finales de abril de 2026, Guillermo y Stéphanie, acompañados por el gran duque Enrique, estuvieron en Estocolmo con motivo del 80.º cumpleaños de Carlos Gustavo de Suecia, una gala como no se recuerda en la que estuvieron representantes de varias Casas Reales, entre ellas la reina Sofía.
Su primer Día Nacional como grandes duques
El 22 y 23 de junio Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo celebraron su primera Fiesta Nacional desde el cambio de reinado. Hubo una procesión con antorchas y fuegos artificiales, una ceremonia oficial, un desfile militar y un Te Deum. Representó su gran celebración institucional como jefes de la Casa Gran Ducal.
La visita a París
La sexta visita de cortesía tuvo lugar a primeros de julio en París, donde Emmanuel y Brigitte Macron los recibieron en el Elíseo. En ese viaje se abordaron las relaciones franco-luxemburguesas, asuntos europeos e internacionales y cooperación transfronteriza, tecnológica, espacial y de defensa.
Cumbre de jefes de Estado
A primeros de septiembre, Guillermo de Luxemburgo participó por primera vez como jefe de Estado en la cumbre informal de jefes de Estado de países germanófonos, celebrada en Austria. Stéphanie viajó con él y ambos estuvieron presentes en la segunda jornada, en la que se trataron asuntos europeos y mantuvieron encuentros con jóvenes vinculados al European Forum Alpbach.
El funeral del rey Harald
El 9 de septiembre de 2026, las monarquías se reunieron en Oslo para despedir al rey Harald V de Noruega. Los grandes duques Guillermo, Stéphanie y Enrique acudieron a despedir a un Rey muy querido no solo por su pueblo, sino también en los círculos royals.
Nueva York y Filadelfia
El tramo final del año ha sido especialmente intenso para la Casa Gran Ducal con la presencia de Guillermo en Nueva York con motivo de la 81ª edición de la Asamblea General de las Naciones Unidas, mientras que el 28 de septiembre él y Stéphanie estuvieron juntos en Metz por la visita del Papa León XIV.
Su último gran acto, una cena de gala con el presidente de Finlandia y la primera dama
A las puertas de su primer aniversario en el trono, Guillermo y Stéphanie recibieron esta misma semana la primera visita de Estado de su reinado. Alexander Stubb, presidente de Finlandia, y la primera dama Suzanne Ines-Stubb realizaron este viaje a Luxemburgo que tuvo una cena de gala donde Stéphanie sacó una de las grandes piezas del joyero familiar, la histórica tiara de zafiros y diamantes vinculada a la gran duquesa Josefina Carlota. Hacía 18 años que un presidente finlandés no realizaba una visita de este nivel al país.













