La princesa Firyal descubre el robo de sus joyas al encontrar su anillo de compromiso en una subasta: acusan a su antigua ama de llaves


La acusada es quien fuera su mano derecha y persona de máxima confianza durante más de una década


La princesa Firyal presentó ante el tribunal facturas, catálogos y fotografías para demostrar que las joyas que aparecieron en la subasta pertenecían a su colección© Getty Images
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
Actualizado 8 de octubre de 2026 a las 20:54 CEST

La princesa jordana Firyal Irshaid, exesposa del príncipe Muhammad bin Talal, hermano del rey Hussein de Jordania, se encuentra en el centro de un proceso judicial en Londres después de que varias de sus joyas aparecieran a la venta en una casa de subastas sin su autorización. Nacida en Jerusalén en 1945, Firyal pertenece a una destacada familia jordana y durante décadas ha formado parte de los círculos sociales más exclusivos, especialmente en Nueva York, donde continuó sus estudios y se graduó en la Universidad de Columbia. Ahora, su nombre vuelve a aparecer en los tribunales por un episodio que comenzó durante los meses de la pandemia y que tiene como protagonista a una de sus antiguas empleadas.

La princesa Firyal Irshaid de Jordania salpicada por un escándalo personal© Getty Images
La princesa Firyal Irshaid de Jordania salpicada por un escándalo personal

Firyal abandonó Londres en marzo de 2020, cuando las restricciones por la pandemia llevaron a muchas personas a dejar la capital británica, y dejó su vivienda de Belgravia al cuidado de Maria Virgelina Taborda Henao, la mujer que había trabajado como su ama de llaves durante once años. Según la Fiscalía, ella era la única persona autorizada para acceder a las pertenencias de la princesa mientras se encontraba fuera del país. Meses después, algunas de las joyas de Firyal comenzaron a aparecer en la Canterbury Auction Galleries. El descubrimiento se produjo en noviembre de 2020, cuando la princesa recibió una llamada de un responsable de JAR, la prestigiosa firma de joyería, para avisarle de que dos piezas relacionadas con ella estaban a punto de ser subastadas. Entre ellas se encontraba un anillo de zafiros y diamantes creado especialmente para Firyal y considerado una pieza única. 

La princesa Firyal Irshaid de Jordania salpicada por un escándalo personal© Getty Images
La princesa Firyal Irshaid de Jordania salpicada por un escándalo personal

La llamada llevó a la princesa a ponerse en contacto con la policía. Durante la investigación aparecieron otras joyas que habían sido vendidas en la misma casa de subastas y los agentes registraron la vivienda de Taborda Henao. Allí encontraron varias piezas que Firyal había denunciado como desaparecidas, entre ellas su alianza de boda, localizada dentro de un abrigo, un collar guardado en un armario de la cocina y un sobre con unos pendientes. Según se ha explicado ante el Tribunal de la Corona de Southwark, la princesa había llegado a pensar que había perdido su alianza tiempo atrás. Sin embargo, sostuvo que nunca habría regalado ni entregado voluntariamente una joya con semejante significado personal. 

La princesa Firyal presentó ante el tribunal facturas, catálogos y fotografías para demostrar que las joyas que aparecieron en la subasta pertenecían a su colección© Getty Images
La princesa Firyal presentó ante el tribunal facturas, catálogos y fotografías para demostrar que las joyas que aparecieron en la subasta pertenecían a su colección

La investigación también puso el foco en Julian Ramirez, sobrino de la antigua ama de llaves. Según el fiscal Oliver Wellings, habría actuado como intermediario para llevar diferentes objetos a la casa de subastas. Ramirez había acudido por primera vez a Canterbury en 2019 para una jornada de tasación y posteriormente presentó varias piezas para su venta. La Fiscalía sostiene que recibió alrededor de 106.000 euros procedentes de las operaciones y que transfirió más de 21.000 euros a su tía entre junio de 2019 y noviembre de 2020. Entre las piezas identificadas hay unos pendientes de esmalte y piedras preciosas que Firyal compró en Sotheby's en 2011 por unos 33.900 euros. En 2020 fueron vendidos en Canterbury por apenas 470 euros. La princesa presentó una extensa relación de las joyas que echaba en falta y, según la acusación, las piezas que llegaron a localizarse en la casa de subastas representarían solo una pequeña parte de todo lo que había desaparecido. 

Cuando Firyal regresó a Londres en mayo de 2021 descubrió que gran parte de su colección ya no estaba en su vivienda. Según la información presentada ante el tribunal, las únicas piezas que permanecían eran principalmente joyas de bisutería. Taborda Henao, de 71 años y residente en Hammersmith y Fulham, niega haber robado las joyas. Su sobrino también fue detenido durante la investigación, aunque posteriormente quedó en libertad bajo fianza. Según se ha expuesto ante el tribunal, habría viajado a Colombia en octubre de 2023 y no habría regresado al Reino Unido. La princesa Firyal, que estuvo casada con el príncipe Muhammad bin Talal desde 1964 hasta su divorcio en 1978 y es madre de dos hijos, los príncipes Talal y Ghazi, ha mantenido durante décadas una estrecha relación con los círculos internacionales de la alta sociedad. Tras su divorcio también estuvo vinculada sentimentalmente al magnate naviero griego Stavros Niarchos y al banquero estadounidense Lionel Pincus. Ahora, su nombre vuelve a ocupar titulares por una historia mucho más inesperada, la desaparición de algunas de las joyas más personales de su colección y el proceso judicial abierto contra quien durante once años fue una de las personas de su máxima confianza.