La situación legal del expríncipe Andrés, Andrés Mountbatten-Windsor para distanciarlo de la Corona británica, sigue generando una profunda confusión. Actualmente existe una investigación abierta en el Reino Unido, pero no hay que olvidar que el foco principal de este proceso es aclarar si en el ejercicio de su cargo público reveló documentos confidenciales británicos a su amigo, el fallecido Jeffrey Epstein. Sin embargo, hay gente que no está dispuesta a olvidar la otra cuestión fundamental: la red de abusos y tráfico en la que Epstein operaba y el rol que el hijo de la difunta reina Isabel II habría podido tener o no en ella. Entre las personas que se niegan a dejar en el olvido este oscuro entramado se encuentra la reconocida periodista Emily Maitlis, quien en el 2019 le hizo la entrevista con la que comenzó su imparable caída. Ahora regresa convencida de que esto no ha terminado.
Maitlis, quien se hizo famosa por entrevistar a Andrés para el programa de la BBC, Newsnight en 2019, antes de que él renunciara (o le hicieran renunciar) a sus deberes reales, ha reaccionado con dureza a los últimos acontecimientos. Según ha declarado la periodista, mientras el caso se estanca en algunos puntos, los abogados en Estados Unidos están siguiendo "todas las pistas legales" que apuntan directamente a Andrés Mountbatten-Windsor.
En declaraciones a HELLO! durante el evento Power List celebrado en Londre esta semana, la comunicadora habló sin tapujos sobre la demanda que el ex príncipe interpuso contra la policía de Thames Valley por su arresto el pasado mes de febrero. Maitlis aprovechó el espacio para lanzar una advertencia basada en su información de primera mano: "Estuve en Estados Unidos recientemente y tuve indicios muy claros de que Virginia [Giuffre] no era la única que señalaba con el dedo a Andrés Mountbatten Windsor".
A pesar de que la justicia británica determinó que las órdenes de registro policiales en la casa de Andrés eran ilegales, este viernes se ha explicado que el error en la forma se debió precisamente al temor de que el hermano del rey les impidiera el acceso a la vivienda y debido a los antecedentes de cooperación previa con las autoridades estadounidenses, Maitlis insiste en que esto no debe desviar la atención de lo verdaderamente importante. La periodista (cuya entrevista ha inspirado hasta dos películas sobre cómo se gestó esa esperada exclusiva que obligó a la Corona británica a retirar al príncipe Andrés) señaló que espera que los últimos acontecimientos revelen "dónde reside el verdadero abuso de poder".
"Está bien si quiere llevar a la policía del Valle del Támesis a los tribunales, está bien si cree que hubo, ya saben, un abuso de poder en la forma en que registraron su casa, pero creo que deberíamos centrarnos en dónde está el verdadero abuso de poder y deberíamos decir: 'No creo que este sea el final de la historia'", continuó la presentadora, dejando claro que las maniobras legales del miembro de la realeza no deberían frenar el escrutinio público ni periodístico. De hecho, Maitlis se encuentra trabajando actualmente en una película con Channel 4 que se estrenará en diciembre, además de un podcast narrativo para Global Studios centrado específicamente en los vínculos de Epstein con Gran Bretaña.
Por otro lado, la presión política al otro lado del Atlántico sigue aumentando de forma considerable. El congresista estadounidense Suhas Subramanyam, junto a otros miembros demócratas del Comité de Vigilancia de la Cámara de Representantes, ha exigido que Andrés Mountbatten-Windsor rinda testimonio sobre su relación con Jeffrey Epstein y Ghislaine Maxwell. Tras la detención de Andrés en febrero, el congresista Subramanyam, advirtió firmemente que "habrá que rendir cuentas aunque se escondan, independientemente de lo ricos y poderosos que sean", al tiempo que exigió formalmente al hijo de la difunta reina Isabel que testifique.
No obstante, el panorama presenta un vacío legal importante: dado que no es ciudadano estadounidense, ni Andrés ni su exmujer Sarah Ferguson, que también figuraba en los archivos que publicó el Departamento de Justicia de Estados Unidos, están obligados por ley a comparecer ante el Congreso, lo que convierte esta batalla en un complejo pulso diplomático y judicial del que todavía quedan muchos capítulos por escribir y que podría salpicar al rey Carlos III.
Ante este escenario, Emily Maitlis se mostró tajante sobre el papel que deben adoptar las instituciones globales: "Realmente espero que los sistemas, ya sea la Policía Metropolitana, los tribunales de justicia, el Congreso de los Estados Unidos o la administración estadounidense, se den cuenta de que aquí hay una injusticia y que no deben rendirse".










