Los documentos judiciales han arrojado más luz sobre la decisión de la policía de Thames Valley de registrar los domicilios de Andrés Mountbatten-Windsor. El hermano del rey Carlos III fue arrestado el 19 de febrero, el día de su 66 cumpleaños, bajo sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público. Un día antes, los agentes solicitaron una orden de registro para su nueva residencia, Marsh Farm, en la finca real de Sandringham. La semana pasada, un juez del Tribunal Superior dictaminó que la orden judicial se había emitido ilegalmente. Sin embargo, en nuevos documentos, altos mandos revelaron el motivo por el cual consideraron necesaria dicha orden.
En la solicitud formal de orden de registro, a la que tuvo acceso The Telegraph, un inspector jefe de detectives anónimo escribió: "Existe ambigüedad legal sobre la situación de AMW en Sandringham, una propiedad privada perteneciente al Rey. Si bien es razonable suponer, basándonos en declaraciones públicas recientes, que la Corona concedería acceso a las instalaciones, no tengo forma de asegurar con certeza que AMW [así figura en los documentos judiciales Andrés Mountbatten-Windsor] o su representante legal permitan la entrada a las instalaciones o, en caso de hacerlo, si intentarían obstaculizar ciertos aspectos de la misma."
La solicitud también hacía referencia al hecho de que Andrés no había cooperado con las autoridades estadounidenses cuando estas intentaron investigar su relación con el pedófilo convicto Jeffrey Epstein .
A los agentes les preocupaba además que el ex duque les negara la entrada a su casa porque pertenecía al rey
"AMW es un sospechoso señalado en varios delitos graves. Es de dominio público que anteriormente no ha colaborado con otras líneas de investigación relacionadas con su presunta implicación con Jeffrey Epstein", recoge el documento policial. "Además, considero que AMW, un miembro del personal que actúe siguiendo instrucciones de AMW o de su equipo legal, puede solicitar la presencia de una autoridad judicial antes de ingresar (escenario en el que AMW no está presente, pero sí su equipo legal)", añade.
"AMW o su equipo legal podrían argumentar que la propiedad pertenece a otra persona (el Rey) y que se debería solicitar un permiso legal por separado. Esto podría derivar en una situación de consentimiento, pero obtener dicho consentimiento podría no ser rápido y solicitarlo con antelación podría frustrar la naturaleza y el propósito de la búsqueda", explica el documento en el que ya se argumentaban los peligros de solicitar el trámite de forma pertinente, lo que derivó en el defecto de forma que llevó a la que la policía de Thames Valley admitiera que las órdenes de registro eran ilegales.
Un juez dictaminó que las órdenes de registro obtenidas para la casa de Andrés eran ilegales
El juez Lucraft había accedido a conceder la orden judicial, pero emitió el documento equivocado, lo que significaba que los agentes no tenían base legal para incautar los documentos que buscaban. El juez Hilliard, magistrado del Tribunal Superior, dictaminó que la orden judicial era ilegal, pero permitió a la policía conservar el material incautado hasta que tuvieran la oportunidad de presentar una nueva solicitud.








