Más soldado que príncipe: Harry se atrinchera en su faceta militar con una agenda en la que Meghan tiene difícil encaje


Este jueves participa en una gala benéfica en favor de Ucrania


© Gallo Images via Getty Images
Lucía FernándezCoordinadora de actualidad y realeza
30 de septiembre de 2026 a las 20:15 CEST

"Soy demasiado soldado y no lo suficientemente príncipe", estás palabras las pronunció Harry en 2013, cuando estuvo 20 semanas destacado en Camp Bastion en Afganistán. Trece años después, esta frase sigue más vigente que nunca en su vida y le sirve para legitimar una agenda que como príncipe ya no puede sostener. A pesar de ser calificado por su padre como un "ciudadano privado" lo cierto es que en Reino Unido, donde llegó con su familia hace un mes, exhibe una agenda propia de un 'royal', pero con un marcado carácter militar en la que Meghan Markle tiene más difícil encaje. 

El príncipe Harry, con sus medallas militares, en el décimo aniversario de los Juegos Invictus© Getty Images
El príncipe Harry, con sus medallas militares, en el décimo aniversario de los Juegos Invictus

Este jueves participa en una gala benéfica en favor de Ucrania en el Museo de la Guerra Imperial de Londres, cinco días después de lanzarse en paracaídas en Toronto para cumplir la promesa de un antiguo soldado de 102 años. Todo ello, en medio de los preparativos de los Juegos Invictus, que se celebran el año que viene en Birmingham, el proyecto estrella y más personal del príncipe Harry que tras abandonar la casa real ya advirtió de que "el servicio es universal". 

El príncipe Harry prepara los próximos Invictus en Birmingham© AFP via Getty Images
El príncipe Harry prepara los próximos Invictus en Birmingham

Una agenda con la que reivindica su lugar

Isabel II no le permitió ser un 'royal' a tiempo parcial. La opción de continuar con  un pie dentro y otro fuera nunca estuvo sobre la  mesa, y Carlos III tampoco abrió nunca esa puerta. Los duques de Sussex, sin embargo, consiguieron moldear una agenda a su medida. No representan a la corona, pero consiguen un impacto mediático que podría rivalizar con el de muchos Windsor. Ahora, en Reino Unido, Meghan Markle se ha quedado, por el momento, en un segundo plano, pero Harry ha desplegado un calendario de actos que demuestra que quiere seguir liderando sus principales proyectos y abanderando determinadas causas. Claro que no es lo mismo hacerlo en Estados Unidos que en Reino Unido, donde cualquier solapamiento con la agenda de miembros en activo de la casa real tiene una lectura muy diferente. 

Como príncipe tiene, por tanto, las manos atadas por un acuerdo que el Rey se ha afanado por reivindicar nada más que los Sussex aterrizaron en Londres, pero como soldado tiene más margen de maniobra. Perdió los títulos honoríficos al dejar de ser miembro senior de la casa real, pero le avala una carrera de 10 años en el Ejército y su trabajo continuado por los veteranos de guerra lo que, de alguna manera, le legitima para enarbolar un calendario de actos de este tipo. 

El duque de Sussex recorre un campo de minas antipersonas en Angola© Getty Images
El duque de Sussex recorre un campo de minas antipersonas en Angola

Siempre soldado

Aún así, no se trata solo de una cuestión pragmática. Hace mucho que Harry deja claro que prefiere pasar a la historia como militar que como príncipe. Prueba de ello es el proyecto que prepara con Netflix, con quien va a producir la adaptación cinematográfica de unas memorias sobre la guerra de Afganistán, un terreno que sigue siendo políticamente muy sensible tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido, donde hay abiertas investigaciones, entre otras cosas, sobre presuntas actividades ilegales de las Fuerzas Especiales del Ejército Británico.  Sin olvidar el tema del abandono de los aliados afganos sobre el terreno o las secuelas que arrastran los veteranos que sirvieron allí. 

El príncipe Harry escucha el testimonio de un soldado ucraniano© AFP via Getty Images
El príncipe Harry escucha el testimonio de un soldado ucraniano

Siempre disfrutó mucho más la vida en el Ejército que en la corte. Tras una década alcanzó el rango de capitán completando dos servicios en Afganistán. En la base militar de Camp Bastion, un destino poco habitual para un príncipe por el elevado riesgo que conlleva, descubrió lo bien que se sentía  uno más entre sus compañeros, comiendo lo que jamás comería en palacio y descubriendo el sentido de la camaradería. No fue fácil volver a la vida civil y gestionar la carga psicológica de todo lo que vivió en el frente. Esto es lo que impulsó su compromiso con los Juegos Invictus y su compromiso con los veteranos de guerra. "Una vez se ha servido, siempre se sirve", es