Manías, extravagancias y secretos de la Reina de Inglaterra (Cap.1º)

por hola.com

¿Qué lleva en su bolso Isabel II, para qué toma veneno de serpiente, cuál es su talla de sujetador, qué da de comer a sus perros, cuánto mide, por qué sus sirvientas tienen que pasar la aspiradora andando hacia atrás...? En Hola. com le ofrecemos la posibilidad de ir conociendo a lo largo de una semana las respuestas a estas y otras muchas preguntas.

Tras los muros de palacio vive una reina que opina con franqueza sobre lo que le gusta, y más concretamente, sobre lo que no puede soportar. Nada está escrito, pero todo se transmite de boca en boca y las normas son seguidas sin rechistar.

Capítulo I. Nada más despertarse...
Por las mañanas, le gusta que la dejen sola una vez que le han traído el desayuno e insiste en preparar ella misma sus tostadas. Mientras come, escucha el programa Hoy de Radio 4 y ve la televisión (sin sonido). En su bandeja, le llevan cada mañana su periódico preferido, el Racing Post, (y esto sin importar dónde se encuentre). La rutina nunca varía. La mayoría de los días su esposo, Felipe de Edimburgo se une a ella.

Hay 25 mujeres al servicio de la Reina en el Palacio de Buckingham, pero solo dos de ellas tienen contacto personal con Isabel II. Ambas siguen las instrucciones al pie de la letra: prohibido pasar la aspiradora antes de las 8h. de la mañana si la Reina está dormida y pasar la aspiradora andando hacia atrás para evitar dejar pisadas en la alfombra. Ellas también saben que la Soberana odia los edredones (prefiere las mantas de lana), y que para dormir sólo acepta sábanas de hilo. Sábanas, que por cierto, (según el libro En casa con la Reina, de Brian Hoey) son 15 centímetros más largas que las de su esposo, el Príncipe Felipe -duermen en habitaciones separadas, pero comunicadas entre sí-, porque a la soberana le gustan los embozos muy amplios.

La Reina en el baño...
La Reina se baña por la mañana y por la tarde. Por la mañana, la temperatura del agua está baja. De este modo activa su circulación y puede trabajar con más energía. Por la tarde, sin embargo, le gusta relajarse con un baño caliente. En la bañera tiene un patito de goma amarillo. Las toallas son siempre blancas y un poco ásperas. Tras el baño, usa un anticuado cepillo dental de cerda. Por el momento, ni pensar en un modelo eléctrico.

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