El abordaje de la salud mental ha experimentado una transformación histórica. En unas pocas décadas ha pasado del aislamiento y el tabú, a la visibilización y a la búsqueda completa del bienestar en su sentido más amplio. Las nuevas generaciones y, muy especialmente desde la pandemia, hablan, debaten y ponen en el centro su autocuidado psicológico. En los últimos tiempos, la salud mental ha adquirido un protagonismo cada vez mayor en el debate público. Un asunto que también ha entrado en los palacios. Las reinas Letizia, Máxima de Holanda, Matilde de Bélgica y Kate Middleton han sufrido grandes tragedias familiares y heridas personales que están detrás de su compromiso con la salud mental. Muchas de ellas han hablado de sus emociones y sentimientos como nunca antes se había hecho y del tremendo dolor que han vivido tras perder a sus hermanas.
La reina Letizia: "Aparentemente, no hay nada traumático, pero hay un sufrimiento que está ahí"
Este mismo viernes, la reina Letizia acudía fiel a su cita desde hace una década con la salud mental, donde pronunció uno de sus discursos más seguidos, comprometidos y virales del año. Doña Letizia es una de las figuras que más ha hecho por visibilizar y trabajar con la Confederación de Salud Mental de España. "Es fácil entender el origen de ese malestar, pero todos vosotros, yo también, podemos hablar de muchas personas que no comprenden por qué tienen un ataque de pánico de camino al trabajo, por qué no consiguen pegar ojo, el alivio al autolesionarse o que se quieran quedar en la cama sin salir. Aparentemente, en la vida de esas personas no hay nada traumático, pero hay un sufrimiento que está ahí".
El gran sufrimiento de la reina Letizia: la pérdida de su hermana pequeña
Doña Letizia ha vivido el sufrimiento en primera persona cuando su hermana pequeña, Érika Ortiz, falleció en 2007 a los 31 años. Su pérdida causó una enorme conmoción por su juventud y porque se produjo cuando su hermana, la entonces princesa Letizia, llevaba menos de tres años casada con don Felipe. La imagen de doña Letizia, completamente abatida y embarazada de seis meses de la infanta Sofía, fue una de las más desgarradoras de su trayectoria pública y quedó grabada en la memoria colectiva, donde se vio su faceta más humana y vulnerable. Rodeada de la Familia Real, tuvo fuerzas para, a la salida del tanatorio, acercarse a los periodistas y agradecer a todos las muestras de cariño: "Gracias a todas las personas que se han sentido apenas por la muerte de mi hermana pequeña". Las lágrimas la impidieron continuar y don Felipe fue quien tomó la palabra para agradecer el apoyo recibido.
Kate Middleton, la princesa que sostuvo a su hermano en su época más oscura
Kate Middleton y su familia son una auténtica piña. Sus padres y sus dos hermanos, Pippa y James, son un apoyo fundamental no solo en su vida, sino también en la del príncipe Guillermo y sus tres hijos. Sin embargo, como todas las familias, también han atravesado dificultades. La princesa de Gales ha visto sufrir y mucho a su hermano pequeño. James Middleton comenzó a atravesar una etapa especialmente difícil en 2017. Llegó a aislarse de su familia, dejó de responder llamadas y mensajes y se encerraba en su casa. Incluso llegó a tener pensamientos suicidas. Sumido en un verdadero pozo de angustia, empezó a recibir tratamiento psicológico y su terapeuta sugirió involucrar a su familia. Al principio no se sentía preparado para hablar de su depresión con sus padres, por lo que decidió invitar a sus hermanas a una sesión. En esa sesión, Kate y Pippa Middleton conocieron la gravedad de la situación y lo importante y sanador que fue para su hermano abrirse emocionalmente con su familia. Durante ese tiempo de acompañamiento, Kate Middleton hizo preguntas al psicólogo para comprender mejor por lo que estaba atravesando su hermano. James Middleton dijo que sus hermanas en ningún momento lo juzgaron ni trataron de imponerle soluciones. Lo escucharon y preguntaron todo lo que consideraron para entenderlo mejor. James siempre ha dicho que en esos momentos sintió el amor y que fue algo determinante en su recuparción.
Máxima de Holanda sobre el suicidio de su hermana Inés: "No es solo la tristeza"
Máxima de Holanda, al igual que la reina Letizia, también perdió trágicamente a su hermana pequeña, Inés Zorreguieta, quien fue encontrada sin vida en Buenos Aires a los 33 años. La reina neerlandesa habló con una sinceridad extraordinaria de cómo vivió la muerte de su hermana. En el año 2021, con motivo de una entrevista que concedió por su 50 cumpleaños, recordó el fallecimiento y dijo: "Cuando alguien de tu familia se quita la vida, no es solo la tristeza… No sé si está en el cielo, pero cuando pienso en ella es con una gran sonrisa". También confesó que se preguntaba si podría haber hecho algo más por ella. Un año más tarde, en 2022, durante la presentación de MIND Us, la iniciativa dedicada a la salud mental de los jóvenes, explicó que su implicación tenía una motivación profundamente personal. Más recientemente, en 2025, en una entrevista en la revista neerlandesa LIND, explicó que después de hablar públicamente del suicidio de Inés recibió miles de cartas, tarjetas y mensajes. Reconoció que aquellos testimonios le proporcionaron un enorme consuelo porque comprendió que no estaba sola en su dolor. También defendió que sentirse triste es algo natural y que nadie debería pensar que es la única persona que atraviesa un momento difícil.
Amalia de Holanda, cuando la salud mental también llega a las nuevas generaciones: "Si lo necesito, pido una cita"
La tristísima forma en que murió su tía Inés ha hecho que las hijas de los reyes Guillermo y Máxima, las princesas Amalia, Alexia y Ariane, hayan enarbolado la bandera de la salud mental. Son un claro ejemplo de cómo las nuevas generaciones de Palacio también hablan abiertamente de estos asuntos. Como futura reina, la princesa heredera Amalia ha sido la más explícita y ha confesado que va al psicólogo. Ella misma lo reveló en una biografía autorizada escrita por Claudia de Breij. De niña acudió a un psicólogo infantil y ya de mayor a veces suele ir a un terapeuta cuando se ve sobrepasada. "No creo que deba ser un asunto tabú y no hay ningún problema en reconocerlo en público. A veces todo se vuelve demasiado para mí: la escuela, los amigos... Si lo necesito, concierto una cita, me desahogo, lo saco todo y ya estoy lista para todo el mes", contó en sus memorias publicadas en 2021 con motivo de su mayoría de edad. "Creo que hablar con un profesional es muy normal, especialmente después de lo que pasó a mi tía, reconoce la Princesa.
Alexia de Holanda, la terapia, las redes sociales y el apoyo familiar
La mediana de la Casa Orange contó el año pasado las preocupaciones de la gente de su edad. "Soy muy consciente del daño que pueden hacer las comparaciones constantes en internet, sobre todo entre los jóvenes", dijo poniendo voz a una generación que vive bajo la presión constante de las redes sociales. "Me alegra mucho que los problemas de salud mental ya no se desestimen como si fueran simplemente una etapa adolescente. Ahora, el menos, se toman en serio", dijo con gran claridad y empatía ante los periodistas. Al igual que su hermana, ella también ha recibido apoyo psicológico en determinados momentos de su vida.
Matilde de Bélgica, tras perder en accidente a su hermana de 22 años: "Quieres ocultar tu propio dolor a tus padres porque ellos están sufriendo mucho"
Siempre muy reservada y discreta, la reina Matilde de los belgas también conoce la tristeza de perder a una hermana. En su caso, Marie Alix d'Udekem d'Aoz murió también muy joven, con apenas 22 años en 1997, víctima de un accidente de tráfico en lo que fue una verdadera tragedia. Marie Alix, muy unida a su hermana Matilde, fue quien presentó a los ahora reyes belgas y estaba muy unida a Matilde. En febrero de 2008, más de una década después del terrible suceso, contó en un programa sobre seguridad vial que el dolor seguía intacto diez años después, que le dolía no poder compartir con Marie-Alix su maternidad, que lamentaba que no hubiera podido conocer a sus hijos: "Nunca jugará con mis pequeños" y que tampoco se sintió del todo libre para sentir su dolor porque "quieres ocultar tu propio dolor a tus padres porque ellos están sufriendo mucho. Y eso es difícil".











