Primera imagen del rey Felipe en Palma de Mallorca

El Monarca se ha dirigido este mediodía a Porto Pi, donde le esperaba una imagen histórica: la del Aifos nuevo y el antiguo juntos en el mismo amarre

Por hola.com

Las regatas comienzan este lunes en Palma de Mallorca con dos grandes novedades. Por un lado, la ausencia de don Juan Carlos, que por prescripción médica no ha viajado este año a la isla para competir. Las recomendaciones médicas se tradujeron esta misma semana en un comunicado emitido por la Casa Real en el que aconsejaba al padre de Felipe VI no realizar "actividades físicas intensas debido a la reagudización, por sobrecarga de apoyo, de una antigua lesión en la articulación cubitocarpiana derecha". Por otro, el Monarca estrena este año un nuevo velero en el campeonato. Se trata de un diseño cedido por el astillero finlandés Nautor Swan, que mantiene el tradicional y simbólico nombre de Aifos -el nombre al revés de la reina Sofía-, tal y como venía sucediendo con todas las embarcaciones en las que ha participado don Felipe a lo largo de los últimos años.

VER GALERÍA

VER GALERÍA

Pasada la una y media de la tarde, el rey Felipe se dejaba ver por primera vez encaminándose a Porto Pi, la base militar que está próxima al Palacio de Marivent, donde está atracado el velero, tal y como informa Última Hora. Con bermudas azules, polo blanco y una mochila al hombro, don Felipe ha caminado hasta el muelle acompañado de su patrón, el almirante Jaime Rodríguez Toubes. Una vez en la cubierta, ha saludado a los integrantes de la tripulación con los que se entrenará en las próximas horas y con los que competirá desde el lunes y hasta el próximo sábado en aguas de la bahía de Palma.

VER GALERÍA

Por su parte, la infanta Elena, que lleva en la isla desde mediados de semana -se instaló en Marivent en compañía de su madre, la reina Sofía, su tía Irene y sus dos hijos-, llegaba poco después al Club Náutico acompañada de su hija Victoria Federica de Marichalar. La duquesa de Lugo también ha estado entrenando, pues se ha sumado a última hora a la competición de regatas. En su caso participa a bordo del Titia de Alicia Freire, que pertenece a la clase 6M clásicos. A quien no se ha dejado ver, por el momento, es al nieto mayor de don Juan Carlos, Felipe de Marichalar.

VER GALERÍA

VER GALERÍA

Muy pocos han podido darse cuenta de un detalle de lo más simbólico que ha rodeado a Felipe VI. Y es que estos días, el pasado y el presente se han dado la mano este domingo al mediodía en Porto Pi. Allí se encontraban, juntos, el Aifos antiguo en el que han competido el Rey y su equipo hasta el momento y el navío nuevo, que albergará a partir de ahora a la tripulación y en cuyo casco ya figura el número 500 con motivo del quinto centenario de la primera vuelta al mundo de Magallanes y Elcano, que se conmemora en 2019. Con este velero, Felipe VI y sus compañeros tratarán de hacerse un hueco en los primeros puestos de la clasificación.

VER GALERÍA

Se trataba, sin duda, de una imagen histórica, la del Aifos ya jubilado, en dique seco, y la de su sucesor amarrado y sobre el agua. Las fotografías permiten comparar a ambas embarcaciones más allá del diferente color que las caracteriza. Mientras el antiguo estaba construido en color blanco, el tono azul oscuro puebla el modelo Club Swan50, una nave con velas negras construida a base de paneles de maderas nobles y que cuenta con la más alta tecnología de navegación y ocio. El nuevo Aifos nada tiene que ver con los diseños anteriores que ha patroneado el Monarca, acostumbrado a veleros que en la mayoría de los casos tenían una antigüedad de más de dos décadas. La elegancia de este nuevo barco se deja ver en la quilla de acero, el bulbo de plomo y los dos timones gemelos que aseguran el máximo control a alta velocidad. Tiene, asimismo, una función polivalente de barco de recreo y de competición y está diseñador por el argentino Juan Kouyoumdjian.

La aparición de Felipe VI en Porto Pi se produce apenas unas horas antes del tradicional posado estival que protagonizará junto a su familia en el Palacio de Almudaina, un enclave diferente al escenario que venía acogiendo esta sesión fotográfica hasta el momento, pues hasta ahora el Palacio de Marivent se había encargado de enmarcar la gran mayoría de este tipo de instantáneas oficiales que se realizaban durante las vacaciones de la Familia Real en Palma de Mallorca.