Precedentes históricos

por hola.com

Desde la instauración de los Borbones en el Trono de España, con Felipe V, la mayoría de los Príncipes de Asturias dispusieron de espacios propios donde vivir; una casa para su uso y disfrute dentro del mismo marco donde estaban ubicados los palacios de la Corte española. Residencias construidas con el propósito de que los Reyes tuvieran un lugar para descansar -después de un largo paseo o de una cacería- y, también, para celebrar fiestas cortesanas, aunque nunca para pernoctar.

La Casita por excelencia
Fue Carlos III el primero que mandó construir tres casitas para el Príncipe, su hijo Carlos IV, y aunque las tres son auténticas joyas de la arquitectura española, es la de El Escorial la Casita por excelencia.

La decisión de construir una casa para el Príncipe de Asturias entronca, por lo tanto, con las tradiciones de la Monarquía española tanto en costumbres como en arquitectura. No es el primer Príncipe de Asturias con casa propia ni, tampoco, la primera vez que, tomando como referencia el edificio principal, en este caso, la casa de Sus Majestades los Reyes, se edifica bajo la premisa de respetar el entorno al cien por cien.

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