Las monarquías del mundo vuelven a vivir un momento de duelo tras la muerte de una de las integrantes de la familia real de Brunéi. La Corte Real ha anunciado el fallecimiento de la princesa Zariah, hermana de la Reina del país y esposa de su hermano menor, el príncipe Mohamed Bolkiah. Su muerte llega en un momento especialmente delicado para la Casa de Bolkiah, que atraviesa una de sus mayores polémicas de los últimos tiempos después de que el sultán retirara los títulos a la esposa del cuarto en la línea de sucesión al trono. En medio de esta situación, la familia real ha despedido con honores a la princesa, cuyo fallecimiento supone una nueva pérdida para la dinastía reinante.
Un fallecimiento enmarcado en polémica
La Corte Real de Brunei ha anunciado el fallecimiento de la princesa a través de un comunicado que ha dado lugar a la emoción en cada uno de los entornos palaciegos. Fue el pasado 6 de octubre a las 17.43 horas cuando la princesa Zariah –hermana de la reina Saleha– partía de este mundo dejando un inconmensurable legado a través de diez hijos. La muerte de la princesa deja un profundo vacío en la familia real de Brunéi. Su posición dentro de la dinastía era especialmente significativa, pues además de ser hermana de la reina Saleha, estaba casada con el príncipe Mohamed Bolkiah, hermano menor del sultán. De esta forma, las dos hermanas eran también cuñadas de los dos hermanos que ocupan el centro de la monarquía de Brunéi. La propia reina Saleha, visiblemente arropada por su familia, participó junto al sultán en los principales ritos del funeral. Ambos acudieron al Mausoleo Real para dar el último adiós a Zariah y, posteriormente, vertieron sobre su tumba el agua ceremonial conocida como Aying Asah-Asahan, dentro de las tradiciones funerarias de la corte.
El funeral fue celebrado al día siguiente de la muerte de la princesa, siguiendo la tradición islámica. El cortejo fúnebre hasta el Mausoleo Real estuvo acompañado por los elementos ceremoniales de la monarquía, en una despedida marcada por la solemnidad y el protocolo de la corte. Durante la ceremonia se realizaron las tradicionales recitaciones religiosas. Después, el sultán y la reina participaron en uno de los momentos más simbólicos de la despedida al verter sobre la tumba de Zariah el agua ceremonial Aying Asah-Asahan. Otros miembros de la familia real hicieron lo propio posteriormente continundo con unos homenajes que han puesto el broche de oro a una velada llena de emoción.
Una retirada polémica de títulos
El fallecimiento de la princesa Zariah llega apenas unos meses después de una de las decisiones más sorprendentes y controvertidas de la Casa de Bolkiah: la retirada de todos los títulos y dignidades a la princesa Pengiran Raabi'atul Adawiyyah, esposa del príncipe Abdul Malik, cuarto en la línea de sucesión al trono de Brunéi. La medida fue ordenada por el sultán Hassanal Bolkiah y comunicada a través de la televisión estatal, con efecto inmediato y sin que el Palacio ofreciera una explicación detallada sobre los motivos.
El comunicado oficial se limitó a señalar que la decisión estaba relacionada con unas acciones consideradas inapropiadas para la esposa de un miembro de la Familia Real, al considerar que habían perjudicado el buen nombre de la institución y mostrado una falta de respeto hacia el sultán, la reina Saleha y la propia familia real. Un episodio poco habitual que volvió a poner de manifiesto la enorme autoridad que conserva el monarca dentro de la dinastía y que ha situado a la Casa de Bolkiah bajo una especial atención mediática en los últimos meses.







