DANCING QUEEN

La realeza también baila: las danzas africanas de Guillermo y Kate, los vals de Federico y Mary o la salsa de Marta Luisa


Reinas, Reyes, Príncipes y Princesas olvidan en algunos momentos la rigidez y el protocolo de los compromisos institucionales para demostrar uno de sus talentos más ocultos: el baile.


2 de octubre de 2026 a las 11:09 CEST

No hay alfombra roja ni acto oficial comparable con una buena pista de baile. Y es que, cuando los royals se animan a bailar, las cámaras siempre están preparadas para captar el momento.

Al compás de los noruegos

Uno de los ejemplos lo protagonizaron los ahora reyes   Haakon y Mette-Marit de Noruega  , que celebraron sus 25 años de matrimonio con un romántico e improvisado vals en los jardines del palacio de Skaugum. Haakon ya nos sorprendió un año antes con algo mucho más acrobático: durante su visita al valle de Hallingdal, se atrevió con el tradicional halling, incluyendo una espectacular patada. En Noruega,  Marta Luisa y Durek Verrett  sorprendieron con una animada coreografía de salsa en su boda y también han compartido bailes en familia junto a sus hijas.

A ritmo de daneses y holandeses

También demostraron sus dotes  Federico y Mary de Dinamarca , que se marcaron unos pasos durante la celebración del 50 cumpleaños del entonces heredero danés Christian de Dinamarca  se convirtió en protagonista de la pista durante la celebración de su mayoría de edad. Pero si hablamos de pasión por el baile, hay una royal que destaca especialmente:  Máxima de Holanda , que incluso se ha dejado llevar por los ritmos caribeños junto a su hija Amalia.

Los Windsor, reyes del baile

También  Guillermo y Kate  se animaron en el Caribe con la punta, una danza vinculada a la cultura garífuna. Y Harry y Meghan compartieron baile con artistas locales durante su visita a Nyanga, en Ciudad del Cabo.  La reina Camilla protagonizó un momento divertido al unirse a un baile tradicional con mujeres masáis en una visita a Kenia, aunque no era la primera vez que se dejaba llevar por el ritmo de la música, ya lo hizo en una visita a un centro de voluntariado donde participó en una danza circular israelí junto a un grupo de alumnos. Aunque quizás el bailarín más espontáneo de la familia real británica sea el príncipe Louis. Sus movimientos durante el Trooping the Colour arrancaron sonrisas de madre, la princesa Kate Middleton. Porque, con más o menos técnica, cuando los royals bailan… el espectáculo está asegurado.