Adolescentes

Dr. Javier de Felipe, especialista en medicina capilar, sobre el aumento de adolescentes con problemas de caída de pelo: “Generalmente vienen más chicas”



Dr. Javier De Felipe, médico especialista en medicina y cirugía capilar © Dr. Javier De Felipe
30 de enero de 2026 - 7:30 CET

El pelo es una parte esencial no solo en lo que a estética o a apariencia se refiere, sino que también afecta directamente a la autoestima y a la confianza en uno mismo, especialmente cuando, por un motivo u otro, se empieza a perder. Y es mucho más importante, si cabe, entre los adolescentes.

Aunque la alopecia o los problemas capilares no es algo que asociemos normalmente a menores de edad, la realidad es que, en tan solo dos años, ha aumentado el número de adolescentes que acuden a consulta por problemas relacionados con la caída del cabello y, en concreto, acuden más chicas que chicos, tal y como nos dice el Dr. Javier De Felipe, médico especialista en medicina y cirugía capilar (drdefelipe.com). ¿A qué puede deberse? Se lo hemos preguntado al Dr. De Felipe, quien nos habla también de las posibles soluciones. 

Los problemas capilares, en general, en la adolescencia afectan muchísimo desde el punto de vista emocional, y más a las chicas que a los chicos.

Dr. Javier De Felipe, médico especialista en medicina y cirugía capilar

¿Ha observado un aumento de chicas adolescentes que acuden a su consulta por problemas en la caída del cabello? Si es así, desde cuándo aproximadamente y cuáles son las características que se tienen en cuenta clínicamente de estas chicas.

Sí que en estos últimos dos años ha aumentado el número de pacientes adolescentes de menores de 18 años que acuden a consulta porque tienen problemas de caída de pelo. Y. En cuanto a las características que tomar en cuenta clínicamente en estos pacientes, porque vienen tanto chicas como chicos, pero generalmente vienen más chicas, en la entrevista clínica tenemos que prestar atención a aspectos concretos tales como: si hay antecedentes en los familiares cercanos, es decir, padre, madre, otros hermanos mayores o menores de problemas capilares, cualesquiera que sean; en el caso de una chica, hay que conocer la historia hormonal y, sobre todo, cuando ha venido la regla, cómo son las reglas, si son muy abundantes, cuánto duran… si se ha hecho una analítica previamente y se sabe que tiene algún problema con el hierro, por ejemplo, y otros valores. 

También hay que conocer la rutina diaria de la paciente, es decir, si estudian o, si trabajan, saber más o menos qué tipo de de labor desempeñan a lo largo del día, si padecen estrés en su trabajo o en los estudios. Y también saber cómo son los hábitos de cuidado externos, cómo se lavan el pelo, con qué frecuencia, qué champú utilizan, cómo se lo secan (si con secador, si se planchan en el pelo a menudo), si se usan tintes, decoloración, etc. Y, cómo no, aspectos importantes a reseñar, como el tipo de cuero cabelludo, el tipo de cabello (seco, graso, con tendencia a la caspa, etc.). El cuidado del cabello también influye: 

¿A qué puede deberse la caída del cabello a edades tan tempranas?

Yo agruparía las causas de la caída de cabello en edades tempranas en causas hormonales (ya sea por desequilibrio o por el propio patrón hormonal por el que está atravesando el adolescente, tanto hombres como mujeres); en causas nutricionales (básicamente, déficit nutricionales o alteración del equilibrio nutricional, malas dietas); y también englobaría una tercera causa, que es el factor exógeno del estrés, porque los adolescentes hoy en día están sometidos, en su vida diaria, a mucho estrés, la tendencia es que tengan una baja tolerancia a la frustración, al estrés y, entonces, que siempre se sientan con ansiedad. Hay más tendencia, hoy en día, a desarrollar problemas de tipo depresivo o de tipo ansioso que años atrás. 

¿Se produce más entre chicas que entre chicos? ¿O también les afecta a los adolescentes varones?

Por lo general afecta tanto al sexo masculino como al sexo femenino femenino. Sí es cierto que veo más mujeres adolescentes en consultas, pero también vienen adolescentes varones, y el estrés es un nexo común en ambos sexos, tanto en mujeres como en hombres. 

En segundo lugar, el momento hormonal en el que se encuentra la propia adolescencia, por definición, es la irrupción del gran cambio que provoca las hormonas sexuales tanto en chicos como en chicas; pues eso también influye en el caso de las chicas. Es más sintomático. 

En el caso de los hombres es también más sintomático, pero menos que en las chicas. Lo que sucede es que, en los hombres, se añaden también los antecedentes de otros tipos de alopecia que tengan en la familia

Adolescente con problemas capilares© KMPZZZ - Adobe Stock

¿Cómo les afecta emocionalmente esa situación? ¿Es especialmente duro para las chicas?

Los problemas capilares, en general, en la adolescencia afectan muchísimo desde el punto de vista emocional, y más a las chicas que a los chicos. Aunque también he tenido casos, como no, de chicos jóvenes muy afectados por la alopecia. Recordemos, como dije antes, que los adolescentes hoy en día tienen una mayor tendencia a desarrollar problemas de ansiedad y de alteraciones del ánimo tanto hacia el humor depresivo como al humor ansioso o mixtas, y esto es un círculo vicioso que perpetúa también la pérdida de cabello y las alteraciones capilares en general. 

¿Se puede detener esa caída del cabello en chicas (y chicos) tan jóvenes?

Sí que se pueden tratar los problemas capilares en la adolescencia, pero tenemos la restricción de que la mayoría de los tratamientos médicos no se pueden utilizar o no es conveniente utilizarlos porque podrían traer algún tipo de efecto secundario indeseado al tratarse de un paciente cuyo eje hormonal está en pleno desarrollo.

Tenemos terapias del tipo de la mesoterapia capilar con vitaminas, algún medicamento se puede utilizar, también se puede utilizar suplementación oral de vitaminas y, por supuesto, previamente que sea un diagnóstico correcto. 

En estos últimos dos años ha aumentado el número de pacientes adolescentes de menores de 18 años que acuden a consulta porque tienen problemas de caída de pelo.

Dr. Javier De Felipe, médico especialista en medicina y cirugía capilar

Yo a todos los adolescentes, independientemente de que sea hombre o mujer, les pido una analítica con todos los valores que necesitamos para estudiar la salud capilar; es decir, hormonas, incluyendo el tiroides, hormonas sexuales y vitamina B12, ácido fólico, zinc, etc. 

También se pueden aplicar tratamientos tópicos que pueden ser beneficiosos. Por supuesto, en casos graves o en casos ya diagnosticados de algún tipo de alopecia cicatricial o de algún tipo de alopecia definitiva, como es la androgenética, sí que hay que valorar e introducir algún tipo de medicamento frente a esta afección. Por supuesto, valorando siempre el riesgo-beneficio del tratamiento. 

El ejemplo es que, si tenemos una hija, cuya madre o padre tiene una alopecia genética muy evidente, muy grave, y vemos que el la paciente adolescente está desarrollando el cuadro, habría que valorar, después de hacer un estudio analítico y una historia clínica y exploración física y capilar adecuadas, sí que tendríamos que sopesar el uso de añadir medicamentos tanto en mesoterapia como vía oral.  

Una vez instaurado un tratamiento médico, sí que podemos llegar a recuperar parte del pelo que se ha deteriorado. Me gusta decir “parte” porque, bajo mi criterio, nunca podemos hablar de todo el cabello (hablo en general porque hay distintos tipos de alopecia). En general, se puede recuperar la mayor parte del pelo que se ha perdido. Esto, por supuesto, con un adecuado diagnóstico y con un tratamiento siempre individualizado.

Una vez que se ha averiguado la causa y se ha podido detener la caída del cabello, ¿es posible lograr que vuelva a crecerle? 

Todas aquellos problemas capilares con una causa identificada y susceptible de ser tratada, como por ejemplo un déficit nutricional o una alteración de la glándula tiroides, por ejemplo, tienen mayor probabilidad de recuperar el pelo casi a la normalidad, al estado en que lo tenía anteriormente. 

Pero cuando hablamos, por ejemplo, de una alopecia donde el estrés tiene mucho que ver, ahí evidentemente la causa, el control de las circunstancias estresantes y todo aquello que pueda ayudar a manejar y a minimizar el problema estresante, va a ayudar, como no, a mejorar el pelo. Pero ya sabemos que es mucho más difícil de controlar, según qué causas que sean, si son ajenas a un problema intrínseco del organismo. 

Pero por lo general, en mi experiencia clínica, una alopecia en la adolescencia correctamente valorada, diagnosticada y tratada sí que recupera de nuevo el pelo. 

Adolescente en el espejo© Syda Productions - Adobe Stock

¿Pueden realizarse injertos de pelo en menores de edad? En caso de ser así, ¿qué cuidados habría que seguir?

Esto es un tema bastante discutido. La indicación de un implante capilar, el injerto capilar en un menor de edad, en un paciente adolescente, como acto clínico y biológico, por así decirlo, por poder hacerlo, sí que se puede hacer, pero no es recomendable

Yo estoy en contra de realizar injertos capilares a pacientes muy jóvenes. ¿Por qué? Por lo que hablábamos antes: uno, tenemos que tratar de valorar, diagnosticar y tratar adecuadamente la causa de la alopecia; ya sabemos que no todas las alopecia son susceptibles de ser tratadas con injerto capilar, y cuando identifiquemos alguna de ellas que sí pueda ser susceptible de tratamiento de injerto, tenemos que esperar a que este problema esté estable. Tenemos que tener la norma de operar en un sustrato, es decir, en un cuero cabelludo cuya afección esté ya estabilizada, porque esto podría ser contraproducente para la evolución posterior del injerto. 

En cuanto a los cuidados después del injerto, generalmente se tienen que seguir los mismos cuidados que se aplican en el injerto capilar de un paciente adulto: seguir las indicaciones médicas, hacer los lavados bajo supervisión, tal y como indicamos en la consulta, acudir a las revisiones periódicas y, por supuesto, que el médico controle qué tratamiento se ha de seguir o se ha de continuar después del implante capilar. Porque la mayoría de las veces los tratamientos tanto farmacológicos como nutricionales empiezan antes del injerto, y evidentemente hay que continuarlos después del injerto capilar. 

Aunque se haya superado el problema en cuestión y la adolescente o el adolescente haya recuperado la fortaleza en su cuero cabelludo, ¿es más susceptible de que le vuelva a ocurrir en el futuro? 

La respuesta en general es que sí. Hay una mayor probabilidad de que el problema se repita en el futuro, si no igual, de que el tipo de problema capilar cambie. En el caso de los hombres, si tiene ya rasgos o antecedentes de familiares, de alopecia androgenética, pues por ahí va a ir el patrón de pérdida capilar. Y en el caso de las mujeres, todas aquellas alteraciones capilares que se relacionan con el desequilibrio hormonal o con los ritmos hormonales. 

La causa no es conocida al 100%, pero lo que sí se sabe es que los factores de riesgo son el tipo de alopecia (si es de de patrón genético o no) y la influencia o el grado de alteración hormonal que haya en los ejes; es decir, si hay una gran caída en la adolescencia durante la irrupción de las hormonas sexuales, puede también que haya, en el caso de la mujer, una gran caída durante el embarazo o durante la menopausia. 

Y en el caso del estrés, cualquier empeoramiento capilar motivado por una causa estresante que se dé, siempre esa influencia del estrés suele ser permanente. Y el paciente, en este caso la adolescente o el adolescente, puede ser bastante susceptible y es bastante probable que, ante una circunstancia estresante en el futuro, reaccionen también con un desmejoramiento o con una pérdida de la salud capilar en mayor o menor grado. 

¿Qué hacer en esos casos?

La mejor recomendación es acudir a un médico especialista en medicina y cirugía capilar, a un tricólogo que conozca el paciente, que conozca su historia clínica, que conozca su exploración física, que haga un diagnóstico correcto, un tratamiento correcto y que sepa identificar el patrón de salud capilar que tiene cada paciente porque los estudios y la experiencia clínica apoyan cada vez más la teoría del patrón de salud capilar individual. Así como cada órgano y sistema tiene un patrón de salud muy particular en cada individuo, lo mismo ocurre con la salud capilar. 

Y es mejor siempre diagnosticar a tiempo y tratar a tiempo y, sobre todo, prevenir todos aquellos desórdenes capilares en los cuales sepamos que las circunstancias externas y, muchas veces, internas por analíticas, déficit nutricionales, alteraciones hormonales…, nos permitan adelantarnos a que ocurra o a que empeoren o a que se desestabilice este equilibrio cardinal que es tan fino. 

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