Niños con tablet divirtiéndose©AdobeStock

Verano

Las nuevas tecnologías (bien utilizadas) contribuyen a que los niños se diviertan y aprendan

Las vacaciones se hicieron para disfrutar pero, ¿qué podemos hacer durante los tres meses que duran con nuestros hijos? Un uso consciente y positivo de las nuevas tecnologías puede convertirse en tu gran aliado este verano.

Los niños tienen tanta energía que solo de pensar que tenemos que estar inventando planes o juegos para entretenerles durante los tres meses de vacaciones de verano es agotador. Además de los juegos tradicionales, leer, los planes culturales o, por supuesto, irnos de vacaciones, la tecnología, usada de una forma consciente y positiva puede ser una gran alternativa.

Focalizarnos en lo bueno que pueden aportarles las nuevas tecnologías es la clave. “No hay que pensar en dispositivos como las tablets, los e-Readers o los altavoces simplemente como elementos de entretenimiento, sino que hay que valorarlos también como una forma de aprender. Si se utiliza de forma adecuada durante este tiempo de descanso, la tecnología puede desplegar su auténtico potencial para la educación de los más pequeños. Por ejemplo, una aplicación móvil bien escogida, con un perfil educativo, brinda la posibilidad de estimular diferentes áreas, como la visión espacial, la concentración o los idiomas, sin que dejen de divertirse. Así se logran dos objetivos: que se lo pasen bien y, al mismo tiempo, aprendan de forma natural, sin esfuerzo”, afirma Verónica Catediano, responsable de comunicación de SPC, empresa especializada en herramientas y soluciones tecnológicas y en el desarrollo de productos smart (www.spc.es).


¿Cómo poner límites ‘saludables’ a las pantallas?

Si hay algo que proporciona el verano a nuestros hijos es demasiado tiempo libre y es nuestra responsabilidad que lo inviertan en actividades que les sirvan para estimularles durante estos meses y, al mismo tiempo, alejarles de la adicción que puede generarles el consumo excesivo de pantallas. Poner límites será una de las mejores soluciones para conseguir un equilibrio. “Las pantallas nos hechizan a todos, incluso a los adultos, así que para que los niños no se queden pegados a las mismas hay que poner unas cuantas condiciones. Es recomendable, por ejemplo, establecer límites de tiempo de uso que negociaremos previamente con ellos”, recomienda la experta.

Pero, además, debemos asegurarnos de que su privacidad permanece implacable ante cualquier posible despiste, porque somos humanos. “Cuando estén frente a una pantalla, hay que garantizar su privacidad. Así que hay que evitar que se pueda activar de forma accidental cualquier tipo de cámara (la de selfie en el móvil, la webcam en un portátil), y bloquear el acceso a servicios de mensajería móvil instantánea como WhatsApp. También habría que vigilar el acceso a páginas web y la descarga de apps no recomendadas para su edad, de forma directa con nuestra presencia o a través de aplicaciones específicas para limitar el uso de la red”, añade.

Niño leyendo en la tablet©AdobeStock


Y, muy relacionado y en la misma línea, debemos tener especial cuidado con las famosas redes sociales como Instagram o Tik Tok, ya que son muchas las oportunidades que brindan a niños y jóvenes para ‘quedarse enganchados’ durante horas o, incluso, tener al alcance de su mano contenidos impropios para su edad. “En dichas plataformas, se debe tener especial cuidado con que no se divulguen datos personales a personas desconocidas. Mediante el control parental del smartphone o aplicaciones de terceros, podemos controlar sus listas de contactos o configurar las opciones de privacidad y de seguridad de dichas redes sociales”.

¿Qué apps, juegos o actividades son las más indicadas?

“Desde luego, los avances tecnológicos pueden resultar una gran ayuda para distraer e incluso para cuidar de nuestros hijos. Pero hay que dejarles espacio para que descubran el mundo a su alrededor, sin pantallas de por medio, y, sobre todo, prestar atención para que no utilicen dispositivos como un móvil sin los filtros adecuados que impidan que accedan a contenidos que no sean adecuados para su edad”, insiste la experta.

A partir de aquí, informarnos y buscar contenidos apropiados para su desarrollo y que se ajusten a su nivel escolar e intelectual será la mejor opción. “Basta una búsqueda específica para hallar apps y juegos educativos que les pueden servir para repasar lo aprendido a lo largo del curso sin tener que recurrir a los tradicionales cuadernos de verano”, sugiere la experta.

“Además, si has acostumbrado a tus hijos a leer un ratito cada noche, quizás haya llegado el momento de que disfruten de los libros por ellos mismos. La época de verano es ideal para empezar, y una buena alternativa para ello son los e-Readers, que resultan muy cómodos y confortables para leer, ya que el texto que aparece en pantalla está formado por tinta electrónica, lo que lo asemeja mucho a la lectura sobre papel. Se trata de la solución ideal para llevar libros suficientes para todas las vacaciones, sin necesidad de cargar con un montón de volúmenes, en un dispositivo ligero y cómodo”, sostiene.


¿Cómo fomentar un buen uso de la tecnología en nuestros hijos?

Muchos expertos en nuevas tecnologías insisten en una buena educación digital desde edades tempranas. Saber a qué se atienen con el uso de móviles, tablets y pantallas es básico para que los pequeños sepan diferenciar los límites y no traspasar, en según qué ocasiones, la delgada línea roja. Pero, por desgracia, no siempre es posible detectar esto como padres, y para eso, existen los ‘controles parentales’, pero no siempre podemos fiarnos de ellos puesto que muchos ‘ciberdelincuentes’ se especializan en saltarse dichos algoritmos, por ello, una buena educación y el uso del sentido común siempre será el mejor aliado de nuestros hijos.

“Es importante educar a los hijos sobre cómo utilizar las redes sociales, lo que se conoce como ‘netiqueta’: pautas que facilitan la cordialidad y la interacción entre los usuarios. En el caso de los más jóvenes, conviene educarles en el respeto a otros usuarios, y preservar tanto su propia privacidad como la de quienes interactúan con ellos, sabiendo que siempre han de confiar en sus padres o adultos de confianza para compartir con ellos cualquier inquietud o duda que tengan al respecto”, informa la experta. “Y si la cuestión es mantenerse en contacto con ellos, actualmente sigue habiendo en el mercado teléfonos muy sencillos, con teclas numéricas y pantallas muy simples. También existen smartphones o tablets compatibles con controles parentales como Google Family Link, que garantizan el control total sobre las aplicaciones que utilizan los más pequeños de la casa. De esa manera, pueden utilizar la tecnología que ven a su alrededor sin que jamás dejemos de velar por su seguridad”, concluye.

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