Laura Escanes tumbada en el sofá.©@lauraescanes

Embarazo

Hiperlordosis lumbar, ¿qué ocurre si me quedo embarazada?

Laura Escanes confirmaba la semana pasada, para desmentir los rumores, que no estaba esperando un bebé, sino que “estaba hinchada” y que sufre esta pequeña deformación en su columna vertebral. Pero, ¿podría afectar a un embarazo?

Laura Escanes es noticia casi cada día y, la gran mayoría de ellos, lo es porque le salta la eterna pregunta, ya sea en las redes sociales o en un medio de comunicación, a la que no para de responder que “no”: ¿estás embarazada? La última vez que ha tenido que desmentir este rumor fue la semana pasada cuando en una de sus últimas publicaciones, bailando con un minivestido azul en TikTok, sus seguidores volvían a insistir. Y ella fue clara, no está embarazada, sino que sufre hiperlordosis: “No estoy embarazada, es que mi posición normal es sacando culo para fuera y la tripa se ve más. Tengo hiperlordosis. Y, bueno, que estaba hinchada estos días”.

La hiperlordosis, es cierto, es una deformación patológica de la columna vertebral que se acentúa durante el embarazo, pero que no necesita de una gestación para ser evidente. Pero, ¿qué ocurre si una mujer la sufre y se entera de que está esperando un bebé? Según nos explica Vanesa Lázaro, fisioterapeuta y osteópata de la Clínica El Fisio de Javi en Madrid, “puede ser que tenga más problemas o puede ser que no vaya a más”.

Hiperlordosis lumbar embarazo.©AdobeStock

Hiperlordosis lumbar: qué es y cómo saber si la sufres

La hiperlordosis lumbar es una deformación patológica de la columna vertebral que produce una curvatura excesiva de la misma en la zona de la espalda baja, donde se alojan las vértebras lumbares. Se caracteriza, sobre todo, por la forma que crea en esta región lumbar, una especie de C. Sufrirla es más frecuente de lo que pensamos, sobre todo, entre las mujeres y los niños -cuando la padece, podemos darnos cuenta porque sobresale su barriga y la pelvis se orienta hacia delante-.

Sus posibles síntomas son muy variados, aunque esa curvatura excesiva en forma de C es el más evidente de todos ellos. Además, puede ocurrir:

  • Que exista cierta tensión o rigidez en la parte baja de la espalda.
  • Sentir cierto hormigueo en las extremidades.
  • Aparición de dolores en la parte baja de la espalda, sobre todo, al caminar demasiado o pasar mucho tiempo de pie.

Su aparición puede venir por una herencia congénita o constitucional o ser lo que se conoce como una hiperlordosis de actitud, que sobreviene por un incorrecto equilibrio de la pelvis, que se va fijando progresivamente hacia delante, “ya que los músculos rectos anteriores del abdomen y el transverso está debilitado y no sujetan bien”, o, por ejemplo, por un embarazo, ante el aumento de volumen en la zona anterior del cuerpo, en el abdomen.

¿Qué ocurre si me quedo embarazada?

Durante el embarazo, nos explica Vanesa Lázaro, “aumenta la carga que soporta la columna vertebral, obligando a la musculatura de la zona lumbar precisamente a hacer un mayor esfuerzo del que sería necesario, lo que facilita su contractura, la aparición de dolor en esa zona o de esa hiperlordosis lumbar de la que hablamos”. Si ésta ya existe, se hace aún más aguda, “debido a la acción de las hormonas, que producen una mayor dilatación de la zona, ya de por sí debilitada”.

Así, la espalda soporta el peso del feto que va creciendo y se acentúa esa curvatura lumbar, que tiene que soportar un mayor trabajo ahora. El dolor dependerá, sobre todo, del nivel de curvatura de la espalda, pero es importante controlar de cerca la evolución tanto de la madre como del bebé. Por consiguiente, existen más probabilidades de sufrir dolor lumbar.

Por lo general, durante el primer trimestre apenas se nota un empeoramiento de los síntomas, aunque a medida que evoluciona el embarazo, pueden destacarse tres que sí afectarían a la calidad de vida de la embarazada:

  • Dolor de espalda, que verán cómo aumenta su cuadro de dolor en la parte baja de la espalda, pudiendo derivar en problemas para caminar o conciliar el sueño.
  • Reducción de la capacidad pulmonar, al aumentar el tamaño de la placenta y del feto, existe una mayor presión sobre el diafragma.
  • Limitaciones de movimientos, con posiciones que pueden producir gran dolor, como son de pie, sentadas o tumbadas boca arriba.

Tratamiento para aliviar el dolor de la hiperlordosis lumbar

Una vez se ha diagnosticado una hiperlordosis lumbar, el especialista o traumatólogo puede pautar medicamentos antiinflamatorios que alivien el dolor o la aplicación de calor en la zona, junto con un pequeño masaje y comenzar con una rutina de estiramientos que nos ayuden. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los tratamientos han de ser más conservadores que en una mujer no-embarazada y de naturaleza no invasiva, por lo que el abordaje ha de ser multidisciplinar: fisioterapia, manipulación osteopática, ejercicio y, por supuesto, el paso más importante sería la corrección de la postura, que se consigue educando a nuestro cuerpo tanto estando de pie, tumbado o sentado. Y, al contrario de lo que se piensa, el reposo absoluto está contraindicado.

Para ello, nos explica la fisioterapeuta, están muy indicados “los ejercicios de fortalecimiento del músculo transverso del abdomen, siempre mejor de forma preventiva -antes de quedarnos embarazada-, o una vez ya nos hemos quedado embarazadas, intentar prevenir dolores más agudos o una posible diástasis abdominal”. Esto se consigue, por ejemplo, con ejercicios de Pilates, muy recomendables.

Además, durante el embarazo, para aliviar los síntomas, también están muy recomendadas las movilizaciones y, por supuesto, la práctica de un ejercicio regular, siempre que no existan contraindicaciones médicas. Para ello, por ejemplo, la anteversión y retroversión de pelvis (es decir, bascular la pelvis adelante y atrás) es muy recomendable, así como mantener el abdominal algo contraído para aplanar la zona lumbar.

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