'El Juego del Calamar', una serie de televisión en Netflix.©Netflix

Niños

‘El juego del calamar’: ¿es adecuada para mi hijo?

Se ha convertido en la serie de moda a nivel mundial y, sorprendentemente, lo es para muchos niños. Los profesores advierten que los más pequeños recrean sus escenas en el patio. ¿A partir de que edad es recomendable su visionado?

La trama es, en principio, sencilla y divertida: un grupo de personas en una precaria situación económica aceptan participar en unas dinámicas extremas de todo o nada. El que gane se hará rico (conseguirá 33 millones de euros). Los que pierdan morirán. La vía para pasar a un sitio o a otro son esos juegos clásicos del parque que se van sucediendo en una recreación adulta.

Desde que fue estrenada el pasado mes de septiembre, El juego del calamar ha enganchado a una audiencia masiva, donde también hay niños. Analizamos el fenómeno audiovisual de moda con José Martín Aguado, profesor y tutor de adolescentes, que elabora recursos para ayudar en la educación de los más pequeños a través de su cuenta de Instagram (@jmartinaguado).

¿Para qué edades es apta?

En su calificación por edades, la surcoreana El juego del calamar está recomendada para mayores de 16 años. A pesar de ello, en los últimos días varios centros escolares han advertido de que en los recreos niños muy pequeños están repitiendo escenas de la serie.

¿Qué dicen los expertos? En opinión de José Martín Aguado, “es una serie extremadamente visual, muy explícita y que puede herir la sensibilidad del que lo esté viendo”. Por eso, su criterio sería elevar la edad recomendada a mayores de 18 años. “Durante la niñez y adolescencia les es difícil separar lo que es ficción de lo que es real por su estructura cognitiva”, explica.

¿Por qué ha triunfado en todo el mundo?

El juego del calamar es uno de los formatos que más éxito ha cosechado en los últimos años en las plataformas de pago. ¿Cuál es el secreto? “Hay un componente muy grande de moda, y es que todos los líderes de opinión, instagramers y streamers están hablando de ella. Es más, hace unos días, los grandes youtubers de España y Latinoamérica jugaron al Juego del calamar en Roblox, una plataforma que permite crear juegos gratuitos y ofrecerlos a quien quiera jugarlos”, detalla José Martín Aguado.

Además, hay que tener en cuenta que el aspecto visual de la serie está muy cuidado, y en la trama se recurre a los juegos infantiles de siempre, como el escondite inglés, las canicas o la sogatira, creando complicidad con el espectador. Son precisamente esos juegos los que se están viendo en los recreos escolares, pero con la connotación de la serie.

Logotipo de El juego del calamar©AdobeStock

¿Tiene valores positivos la serie?

A pesar de la crudeza de sus imágenes, es posible valorar aspectos positivos en El juego del calamar. Estos son los que destaca el experto:

  • Crítica social. En la serie “hay un trasfonde de crítica a la sociedad capitalista en la que vivimos. En ella podemos comprobar lo que los participantes del juego del calamar pueden llegar a hacer por su supervivencia y su situación desesperada por el cúmulo de deudas contraídas”, indica José Martín Aguado.
  • Valores humanos. Dejando a un lado las escenas descarnadas, también hay espacio para “el compañerismo, el respeto a los mayores, el trabajo en equipo, la honestidad...”, enumera.

No obstante, no hay que perder de vista que todo ello es en un contexto adecuado. Si el niño ve la serie en solitario, sin la ayuda y la contextualización de un adulto, se corre el gran riesgo de que no entienda la crítica social que se hace y se quede “en un plano superficial en donde sobreviven los más fuertes y aquellos que no tienen reparos en engañar y matar a quien se le ponga en medio”, comenta.

Los padres ante El juego del calamar

Como todo fenómeno de moda, los niños hablan de la serie y quieren verla; algunos lo hacen desde sus teléfonos móviles sin el consentimiento ni la aprobación de sus padres. ¿Cómo deben posicionarse estos?

“Lo primero de todo es no demonizar la serie; crearás en tu hijo un deseo irrefrenable de verla”, expone José Martín Aguado. El siguiente paso a seguir es preguntarles por ella, indagando si la han visto sus amigos. ”Es una estrategia muy útil, ya que estamos preguntando por lo que hacen sus amigos y así no se sienten tan interpelados”, asegura.

Finalmente, sería adecuado tener una conversación abierta, donde los adultos ofrezcan su criterio sobre la serie (”quizá previamente puedas visualizar el primer capítulo; no necesitas más para ver la estétrica y la trama de la serie”).

“Es bueno hacer pensar a tus hijos y que entiendan por qué no te parece una serie para que la vean”, añade el experto. En este sentido, algunos centros escolares también han pedido a los padres que controlen el acceso de sus hijos a estos contenidos y que no favorezcan los disfraces con la temática de la serie.

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