JOYAS CON HISTORIA

De detectar infidelidades a sellar grandes historias de amor: cómo la esmeralda conquistó a novias como Jackie Kennedy o Elizabeth Taylor


Esta piedra preciosa ha protagonizado algunos de los regalos de compromiso más espectaculares


Elizabeth Taylor y Richard Burton el día de su boda (1964) La actriz lucía un vestido amarillo y un broche de esmeraldas© Getty Images
Cristina GonzálezRedactora de FASHION
29 de septiembre de 2026 a las 13:15 CEST

Dicen que Cleopatra sentía auténtica fascinación por las esmeraldas. Su debilidad por esta piedra fue tal que, siglos después, los antiguos yacimientos egipcios acabarían siendo conocidos popularmente como las minas de Cleopatra. Pero la última faraona de la dinastía ptolemaica no fue ni mucho menos la única en caer rendida ante ellas. A lo largo de los siglos, las esmeraldas han pasado por las manos de emperadores, maharajás, aristócratas y algunas de las novias más elegantes del mundo, acumulando por el camino todo tipo de leyendas sobre el amor, la fidelidad y, curiosamente, también el desamor. 

Y es que hubo un tiempo en el que regalar una esmeralda podía esconder un significado bastante más inquietante que el que hoy atribuimos a una joya de compromiso. Esta piedra llegó a asociarse con poderes para anticipar acontecimientos, proteger de maldiciones e incluso para descubrir si las palabras de un amante eran verdaderas o falsas. Una especie de detector de infidelidades mucho antes de que existieran las redes sociales, pues en la Edad Media se creía que podía perder su color o incluso romperse ante una traición de este tipo.

David Beckham ha regalado a Victoria un total de 15 anillos de compromiso, entre ellos, este diseño con una gran esmeralda en talla cojín, con el que posó en 2012© Getty Images
David Beckham ha regalado a Victoria un total de 15 anillos de compromiso, entre ellos, este diseño con una gran esmeralda en talla cojín, con el que posó en 2012

Pero la misma gema capaz, según las antiguas creencias, de desenmascarar un engaño terminó convirtiéndose en protagonista de algunas de las declaraciones de amor más extraordinarias de los últimos siglos.

La esmeralda como símbolo de amor en joyas inolvidables

En 1931, el magnate estadounidense Clarence Mackay escogió precisamente la esmeralda para crear uno de los regalos de boda más espectaculares: el que dio a la soprano Anna Case con motivo de su boda, según recoge Francesca Cartier en el libro sobre esta dinastía de joyeros titulado Los Cartier. La firma creó para ella un espectacular collar Art Déco presidido por una esmeralda colombiana de 167,97 quilates, acompañada de otras 35 esmeraldas y 2.191 diamantes. La joya pertenece actualmente al Instituto Smithsonian y su piedra central es la esmeralda tallada de mayor tamaño de su colección.

Wallis Simpson y Eduardo VIII del Reino Unido el día de su boda© GTRES
Wallis Simpson y Eduardo VIII el día de su boda (1937)

También las encontramos esta piedra en una de las historias de amor más controvertidas del siglo XX. Wallis Simpson fue recibiendo de Eduardo VIII diferentes cruces que terminarían formando una pulsera, obra también de Cartier, cargada de mensajes personales. Cada una recordaba un momento de su relación y entre ellas hubo una creada completamente con esmeraldas, la que conmemoraba su boda en 1937. Una manera muy personal de convertir las joyas en el diario secreto de una pareja.

La pulsera de Cartier de Wallis Simpson con nueve cruces, entre ellas, la de esmeralda. Se subastó en 2010 y se vendió por 5,4 millones de euros.© Getty Images
La pulsera de Cartier de Wallis Simpson con nueve cruces, entre ellas, la de esmeralda. Se subastó en 2010, vendiéndose por 5,4 millones de euros.

Las esmeraldas llevaban mucho tiempo despertando fascinación también lejos de Europa, especialmente en India. Buen ejemplo de ello fue el caso del maharajá Kapurthala, que en 1926 encargó a Cartier un espectacular adorno de esmeraldas, diamantes y perlas para su turbante, procedentes de su propio tesoro. Pero habría que esperar hasta mediados del siglo XX para que esta exclusiva gema verde terminara protagonizando uno de los anillos de compromiso más famosos de todos los tiempos.

Jackie Kennedy y la esmeralda que hizo historia

Cuando John F. Kennedy y Jacqueline Bouvier anunciaron su compromiso en 1953, el anillo elegido por el que sería después presidente de Estados Unidos, se alejaba bastante del clásico solitario. Se trataba de una creación de Van Cleef & Arpels con diseño toi et moi—«tú y yo»—, una fórmula especialmente romántica en la que dos piedras se encuentran en una misma sortija.

Boda de John F. Kennedy y Jackie Kennedy© Getty Images
Jackie el día de su boda con John F. Kennedy

Estaba formado por un diamante de 2,88 quilates y una esmeralda de 2,84 que se completaba con otras más pequeñas. Curiosamente, fue su suegro, Joseph Kennedy, quien terminó eligiendo la pieza en la boutique de la marca en la Quinta Avenida de Nueva York. Pero Jackie, sin embargo, acabaría haciéndolo todavía más suyo.

El anillo de compromiso de Jackie Kennedy© Getty Images
El anillo de compromiso de Jackie Kennedy

En 1962 decidió transformar el diseño y sustituyó los baguettes por diamantes de talla marquesa, creando esa composición casi vegetal que hoy reconocemos inmediatamente. Una creación algo inusual para la época, donde el color no solía estar tan presente en los anillos de compromiso, y que terminó inspirando décadas después los anillos de otras celebrities mucho más alejadas de la imagen clásica que transmitía la que fue primera dama.

En 2022 Machine Gun Kelly le pidió matrimonio a Megan Fox con este anillo de compromiso 'toi et moi' con dos piedras emparejadas: un diamante y una esmeralda, como el diseño de Jackie Kennedy© Getty Images | @machinegunkelly
En 2022 Machine Gun Kelly le pidió matrimonio a Megan Fox con este anillo de compromiso 'toi et moi' con dos piedras emparejadas: un diamante y una esmeralda, como el diseño de Jackie Kennedy

Elizabeth Taylor y la esmeralda que selló otro romance

Pocos años después, otra mujer convertiría las esmeraldas en protagonistas de una historia que dio la vuelta al mundo. Elizabeth Taylor y Richard Burton se enamoraron durante el rodaje de Cleopatra y las joyas pronto se convirtieron en uno de los lenguajes privados de su relación. El actor británico le ofreció como regalo de compromiso un espectacular broche de Bvlgari con una esmeralda de 23,44 quilates, que también podía llevarse como colgante.

Elizabeth Taylor y Richard Burton el día de su boda (1964)© Getty Images
Elizabeth Taylor y Richard Burton el día de su boda (1964)

La intérprete lo lució el día de su boda en 1964, adornando el cuello de su atípico vestido de novia en color amarillo. Después llegarían más esmeraldas, entre ellas un impresionante collar de la firma italiana. No fue un anillo de compromiso como el de Jackie, pero quizá la historia resulta incluso más interesante: la actriz que interpretó a Cleopatra terminó compartiendo con la reina egipcia una fascinación por la misma gema.