Esther Cañadas ocupa, por mérito propio, un lugar destacado en la historia de la moda española. Tras una impecable trayectoria internacional que la convirtió en una de las grandes top models de su generación, la albaceteña vive una etapa de esplendor instalada, de nuevo, en nuestro país, donde su presencia vuelve a brillar de la mano de El Corte Inglés, reafirmando la vigencia de una figura que sigue despertando admiración dentro y fuera de las pasarelas. Nos damos cita con ella en la Milla de Oro madrileña con motivo de la presentación de su nueva campaña para la marca, a la que está muy ligada. Después de tanto tiempo trabajando fuera, nos confiesa que es un orgullo regresar a sus orígenes: "Es un placer, me encanta trabajar en España y hacerlo con una marca con la que todos los españoles nos sentimos muy representados".
Tras vivir un tiempo en el extranjero, nos cuenta que vuelve a residir en España, y trata de estar aquí todo lo que puede, aunque a veces resulta complicado por trabajo. "Paso muchísimo tiempo fuera, porque la verdad que la mayoría de mi vida y mi carrera siempre ha sido fuera, se ha dado así. A estas alturas, intento combinar lo mejor de todos mis mundos, del personal y el profesional. Tengo la suerte de poder elegir colaborar con marcas que me representan".
La felicidad de estar en casa
La icónica modelo admite que echaba de menos tener tantos proyectos aquí, puesto que "trabajar en casa siempre es otra otra cosa", además, señala que en nuestro país "tenemos mucho talento y no hace falta buscarlo fuera". Recordando sus orígenes, se ríe al contar que, cuando empezó a trabajar en Nueva York, la gente ni siquiera sabía donde estaba España. "Me decían que si estaba al lado de Argentina. Creo que ha habido un cambio brutal. Hay muchísimo talento, siempre lo ha habido, pero cada vez estamos mejor en todos los aspectos, creo que ahora hay más plataformas y más maneras de llegar al público y creo que eso es una maravilla".
Entre risas, admite que tiene varios diseñadores favoritos pero nos pide que, por favor, no le hagamos mojarse. Ella tiene claro que el éxito de la moda de nuestro país más allá de nuestras fronteras tiene que ver con nuestra cultura y nuestra manera de vivir, que somos capaces de transmitir a través de los diseños: "Somos muy afortunados, tenemos una base cultural, familiar, musical, gastronómica, que nos da una fuerza en todos los aspectos. Nuestro arte se refleja en que estamos todos unidos, y a la hora de crear, todo este bagaje que tenemos los españoles, de una manera u otra va saliendo y todo enriquece muchísimo. Tenemos una cultura muy rica, que en la moda se ve también".
Ahora, retoma su vínculo profesional con una de las empresas más potentes del sector, El Corte Inglés, y protagoniza la campaña Primavera/Verano de la línea Woman Limited. Al preguntarle cuál es su prenda preferida de la colección, responde que le cuesta mucho elegir. "Hay una blusa verde que me encanta, y una gabardina fresquita de verano. En general, todas las colecciones de esta línea son muy de mi estilo, son muy elegantes, pero sencillas. Vas cómoda, pero sientes que tienes un plus".
Su 'asignatura pendiente' en la industria
Campañas, pasarelas, editoriales... a esta impresionante belleza, que te hipnotiza con sus imponentes ojos azules cuando te mira, no se le resiste ningún frente de la industria, aunque señala que, por mucho que pueda parecerlo, no lo ha hecho todo. "¡Me faltan muchísimas cosas! Siempre hay cosas por hacer, y yo creo que cada trabajo y cada oportunidad son un reto maravilloso, me siento superafortunada. Seguro que que hay cosas que no sabemos a la vuelta de la esquina, vivencias increíbles".
Hablando de sueños pendientes, tuvo un proyecto que tuvo que pausar por motivos de salud y no llegó a recuperar. "Hubo una época en la que sí que quería hacer algo más y diseñar un tipo de ropa que yo me quería poner, pero fue justo antes de que me pasara lo de la enfermedad, lo empecé y lo tuve que que aparcar, la verdad es que soy una persona muy inquieta a la que le gustan muchísimas cosas, estoy siempre con cosas de todo tipo, nunca sabemos lo que va a pasar". Como ha explicado en varias ocasiones, sufre de vasculitis, una enfermedad autoinmune que provoca inflamación de los vasos sanguíneos y que le obligó a alejarse de los focos durante varios años, lo que supuso un proceso duro y prolongado que la dejaba con muy poca energía y con síntomas que afectaban en gran medida a su salud física. Por suerte, a día de hoy está controlada: "Está todo muy bien, la verdad, hace muchísimos años que está ahí y nada, gracias a Dios".
El gran pilar de su vida es, sin duda, su hija, Galia, que tiene de 11 años. Esther explica, con naturalidad, que, a pesar de saber a qué se dedica de su madre, vive ajena a la fama y los focos, puesto que lo que quiere es que viva únicamente lo que le toca vivir a una niña de su edad. "Sabe a qué me dedico, pero no creo que tenga una manera diferente de ver la vida". Una de la pregunta más repetida a los padres que son tan exitosos en sus profesiones es si les gustaría que sus hijos siguieran sus pasos, y la modelo lo tiene claro, lo único que quiere es que la pequeña sea feliz. "Yo creo que hoy en día, con todo lo que está pasando, con todos los cambios de en la humanidad y todo lo que hay, da igual a lo que te dediques mientras tengas una base sólida y seas feliz".
Pero, ¿es feliz ella? "He pasado por muchas cosas en mi vida, tanto personal como profesional, como de salud, y estoy en un punto de agradecimiento general, me siento muy afortunada de tener salud, de tener a mi gente, somos unos afortunados por nacer donde hemos nacido... Tenemos tanto que agradecer, que todo lo que venga de más es un plus maravilloso, pero creo que en general soy una persona feliz". Eso sí, evita dar detalles sobre su vida sentimental, señalando simplemente que está muy bien y que le gusta estar así.
A sus casi 50 años -"¡acabo de cumplir 49, no os paséis!", bromea-, Esther conserva la magia, la belleza y la ilusión de sus comienzos. "La edad es un número, yo me siento muy afortunada cada día, cumplir años es un lujo. También depende de cada uno, es muy importante cuidarte no solo estéticamente, sino porque es calidad de vida y yo espero seguir trabajando muchísimos años y tener calidad para ser independiente, estar fuerte, poder moverme". Echando la vista atrás, revela que no imaginaba estar desfilando y protagonizando portadas a su edad, pero señala que es un gran mérito: "Es una cosa muy bonita, porque si tiene mucho esfuerzo conseguirlas a los 20, creo que cuando eres mayor se disfruta mucho desde otro lugar".
En cuanto a su rutina de cuidados, intenta comer bien, pero con cabeza, puesto que considera que en la vida "todo es un equilibrio. Cuando tú te cuidas, tu cuerpo te lo dice y tú lo notas. Te levantas distinto, duermes diferente, el truco es escucharte y ver qué te pide el cuerpo". Concluye divertida, destacando que, por supuesto, "¡claro que mojo pan!".









