Nunca te habrías imaginado que, en parte, la salud de tu cerebro pudiera depender de lo fuertes que tuvieras las piernas, ¿verdad? La biomédica Andrea Reyes Flores, que dirige una clínica estética y de medicina regenerativa en Madrid, con un enfoque moderno que combina estética, salud celular, longevidad y bienestar integral, ha compartido con sus seguidores virtuales recientemente un estudio desarrollado por un equipo británico de King’s College London y King’s College Hospital, instituciones muy reconocidas por su trabajo en genética, envejecimiento y estudios con gemelos (TwinsUK), que asegura que existe una relación directa.
Hemos hablado con Alberto Ortegón, doctor en ciencias del ejercicio y divulgador, que comenta públicamente los beneficios del ejercicio físico para la salud cerebral y la longevidad y nos ha confirmado que efectivamente se trata de un estudio muy interesante, revelador y que merece la pena tener en cuenta. "El estudio es realmente interesante y su mensaje final es fácil de entender: tener unas piernas fuertes también protege al cerebro", explica.
Dicho de otro modo, según Alberto, "cuando cuidamos nuestros músculos, especialmente los de las piernas, también estamos ayudando a que el cerebro envejezca más despacio".
Los investigadores de este estudio siguieron a 324 gemelas durante diez años. ¿Y qué observaron? Que la hermana que tenía más fuerza en las piernas al inicio del estudio fue también la que mantuvo un cerebro más ágil y sano una década después. Y esto se vio incluso en gemelas idénticas, que comparten mismo ADN y misma crianza, lo que hace el hallazgo todavía más potente, porque descarta las explicaciones y excusas genéticas en las que solemos refugiarnos muchas veces para eludir responsabilidades individuales. Las resonancias mostraron dos cosas muy claras. Nos las explica nuestro experto:
- Más materia gris: se refiere al tejido donde viven las neuronas que nos permiten pensar, recordar y concentrarnos.
- Ventrículos más pequeños: son unas cavidades del cerebro que suelen agrandarse cuando perdemos tejido cerebral.
En pocas palabras, según Alberto, "la gemela con más fuerza de piernas tenía un cerebro visiblemente más sano" .¿Por qué ocurre esto? Ortegón nos explica que "las piernas albergan la mayor parte de nuestra masa muscular". "Cuando entrenamos fuerza (y especialmente del tren inferior), el cuerpo libera sustancias que actúan como "fertilizantes" del cerebro: BDNF, IGF-1, VEGF… moléculas que favorecen la plasticidad, el riego sanguíneo y la capacidad del cerebro para adaptarse y repararse".
Con todo y con ello, Alberto lo confirma: "podemos decirlo sin miedo: unas piernas fuertes no solo te hacen más estable al caminar o prevenir caídas; también ayudan a que tu cerebro se mantenga joven durante más tiempo".






