La periodista y empresaria de 41 años y madre de dos niños, de 11 y 9, Sara Carbonero, mantiene un enfoque de cuidado personal muy consciente e integral, centrado en la salud física, mental y emocional. Le gusta practicar deporte al aire libre (como el senderismo los fines de semana), si bien también ha practicado pilates reformer con regularidad. Recientemente, ha compartido con sus seguidores una imagen en la que la vemos, además, posar con sus amigas después de un partido de pádel.
Hemos querido saber qué beneficios tiene este deporte y cuáles son a nivel físico las diferencias que existen entre un partido como el de Sara o una sesión personalizada con un instructor experto. Por eso, nos hemos puesto en contacto con el jugador de pádel profesional Jaime Fermosell. Esto es lo que nos ha contado.
Los beneficios físicos y mentales del pádel que ahora practica Sara Carbonero
El ex tenista profesional y ganador de Roland Garros sub 13, recomienda practicar pádel dos o tres días a la semana para notar beneficios a nivel físico. Nos cuenta que "es un deporte muy completo en cuanto a que se trabajan todos los grupos musculares". Sin embargo, asegura que "lógicamente, para trabajarlos de manera más específica no te vale solo un partido con amigos". "Si tomas lecciones con un profesional y haces tú solo un entrenamiento en pista, solo por probabilidad, vas a tener que trabajar más y eso tendrá una repercusión física", asegura Jaime.
A pesar de lo anterior, el número uno en el circuito World Padel Rating (antes Redpadel) nos cuenta que también es un deporte de mucho trabajo cardiovascular porque implica cambios de ritmo constantes. Sin embargo, para él falta más trabajo de fuerza, como el que se podría hacer en un gimnasio. Por eso, recomienda "dos o tres días de pádel combinados con uno o dos de fuerza con ejercicios muy específicos en el gimnasio y sin buscar sobrecargar demasiado, para que después esto no afecte a tu nivel de rendimiento en la pista".
Para Jaime, también es necesario "hacer calentamientos antes de entrar a jugar, para evitar que se desencadenen lesiones". Advierte de que, sobre todo, pueden darse en los gemelos y la espalda, fundamentalmente en la zona lumbar.
Un partido con amigos es algo social. Pero, para Jaime, hay que tener presente que durante este momento de ocio vamos a tirar de los músculos que nos den confianza y nos lleven a jugar para ganar de manera cómoda. Sin embargo, en una clase también se van a implicar músculos y zonas del cuerpo que no se trabajan con tanta frecuencia. "Un partido es algo más lúdico y competitivo pero no tiene en absoluto nada que ver con una clase. Es conveniente diferenciarlo aunque ambas cosas tengan sus beneficios", señala el también instructor, aludiendo al beneficio que en el plano mental reportan las actividades deportivas en equipo.
El otro hobby deportivo de Sara Carbonero
Además de jugar al pádel, este verano hemos visto a Sara probar sus destrezas en el ámbito del surf. No cabe duda de que la periodista mantiene un estilo de vida activo que refuerza además para cuidarse con sanísimas recetas que prepara ella misma. Hablamos, por ejemplo, del famoso zumo de Hulk. Un jugo verde al que también se han aficionado los pequeños de la casa.