quemadura piel

Decálogo de consejos para aliviar y cuidar una quemadura solar

Lo realmente importante es prevenirla pero, una vez que nos encontramos con el problema, hay que seguir una serie de recomendaciones para que se cure

por Pilar Hernán

A todos nos puede pasar. Bajas la guardia y, de repente, tu piel se quema con el sol. Piel enrojecida, dolor en la zona más o menos intenso... quien la ha padecido sabe bien de lo que le hablamos. “Las quemaduras solares se producen cuando hemos sobrepasado el tiempo al sol por el cual la melanina ya no es capaz de protegernos (porque no hayamos utilizado crema solar, no la hayamos utilizado adecuadamente, etc.)”, cuenta el doctor Sánchez Viera, director del Instituto de Dermatología Integral. Pero, una vez que el problema está ahí, ¿sabes cómo actuar frente a una quemadura solar? Hay una serie de consejos que debes tener muy en cuenta y que son de gran utilidad para intentar aliviar los desagradables síntomas.

Pulsa aquí o sobre la imagen si quieres descargarte estos útiles consejos para aliviar las quemaduras y tenerlos siempre a mano.

Aliviar los síntomas

Siguiendo los consejos del director del Instituto de Dermatología Integral, "lo primero es aplicar frío local en la zona quemada mediante paños fríos (no es recomendable usar frío a presión, por ejemplo, en la ducha, ya que la piel está dañada y puede rasgarse), que deben ir cambiando hasta que la piel vuelva a tener una temperatura normal, para aliviar la inflamación y el dolor. Posteriormente se debe usar una crema o gel (aftersun) con principios activos con capacidad de regeneración como puede ser el aloe vera o la caléndula, y que a la vez hidrate la zona afectada por la quemadura”.

“Inicialmente, aplicar frío local consigue un alivio sintomático y además puede ayudar a neutralizar parte del daño”, nos explica por su parte el doctor Pedro Rodríguez, dermatólogo en Clínica Dermatológica Internacional, quien también coincide en recomendar que apliquemos frío local, sobre todo en la fase inicial de la quemadura (las primeras 24 horas aproximadamente).

Todo con el objetivo de aliviar el dolor o el picor que nos puede causar la lesión ocasionada por la exposición solar excesiva, que variará en función de la zona y de la intensidad de la quemadura. Una buena opción, según nos cuenta el doctor de CDI es la aplicación de una crema con un corticoide tópico suave. “La aplicación de las compresas frías sobre la quemadura ayudará a aliviar ambos problemas, ya que no deben tocarse ni rascarse, ya que pueden hacer que el daño producido por el sol sea aún mayor e incluso se pueda provocar una infección. Si el dolor es grande se podría tomar un antiinflamatorio que calmaría en parte los problemas en un breve periodo de tiempo”, recomienda por su parte el doctor Sánchez Viera.

Lee también: Todas las claves para que puedas tomar el sol de forma segura

¿Y cuando la piel se empieza a pelar?

Poco a poco, la quemadura irá mejorando, y nuestra piel puede comenzar, eso sí, a pelarse. “La primera regla es no tirar de la piel para retirarla, ya que altera el proceso natural de curación y regeneración de la piel, provocando posibles infecciones e, incluso, cicatrices o manchas con el paso del tiempo.  Para mejorar el estado de la piel, además de utilizar el aftersun (que calma y regenera la piel, aunque no consigue remitir el daño provocado por la quemadura en el ADN celular), es recurrir a cremas muy hidratantes que consigan retener el agua en la piel, aportarle flexibilidad y darle una nutrición extra”, nos explica el doctor Sánchez Viera. Y, claro está, a medida que va mejorando el estado de nuestra piel, hay que seguir extremando las precauciones, evitando una nueva exposición solar en los siguientes días, aunque haya remitido el enrojecimiento y la inflamación, ya que la piel sigue estando debilitada. Es importante recurrir, más aún en el caso de habernos quemado, al uso de un fotoprotector alto, con el objetivo de evitar que se produzca de nuevo una lesión solar en la misma zona, pues los expertos explican que los cánceres de piel suelen aparecer en zonas donde ha habido quemaduras solares de repetición. Aunque puede ser llamativo, pueden aparecer incluso décadas después.

Y ten otra cosa muy en cuenta: si la molestia es muy intensa, no dudes en consultar al dermatólogo. Es él quien puede recomendarnos el uso de una crema con corticoide adecuada y también si aparecen ampollas nos recomendará cómo curarlas sin que se compliquen. “Hay que acudir al dermatólogo siempre que en una quemadura por el sol aparezcan ampollas, esto indicará que es una quemadura de gravedad que debe ser seguida por un especialista y que requiere un tratamiento específico para evitar posibles infecciones bacterianas. Además, si la quemadura se produce la misma zona de manera consecutiva, el dermatólogo le pautará una revisión anual para evitar o detectar precozmente un posible caso de cáncer de piel”, concluye el doctor del Instituto de Dermatología Integral.

Lee también: ¿Por qué deberías incluir el fotoprotector oral en tu rutina frente al sol este verano?

Activa las alertas de ¡HOLA! y entérate de todo antes que nadie