7 hábitos minimalistas que pueden cambiarte la vida

7 hábitos minimalistas que pueden cambiarte la vida

Deshacerte de aquello que no precisas para encontrar tu verdadera esencia.

por Laura Bech

Ser minimalista es poder vivir con poco. Es un concepto fácil de recordar pero que no está hecho para todos. Aunque dificilmente encuentres a una persona que practique esta filosofía y que eche de menos el consumismo o su manera de ser antes de ser minimalista.

Lo primero que asume una persona minimalista es que, ante todo, es humana, por eso intentará seguir los pasos fundamentales de este estilo de vida pero no siempre lo conseguirá. Es justo allí, en el objetivo no conseguido, que aparece la ‘primera regla’ del minimalismo, saber aceptar.  Una vez que te decides a aprender a vivir con lo que necesitas  y asumes que, aunque pongas todo de tu parte no siempre podrás lograrlo, estás preparada para empezar a incorporar hábitos saludables capaces de cambiar tu vida. Estos son los hábitos minimalistas que puedes empezar a practicar hoy mismo:

Dormir al menos 8 horas

Sí, dormir 8 horas diarias es también un consejo minimalista. Un buen descanso ayuda a la salud integral de todo el organismo. Cuando tienes un sueño profundo y reparador por la mañana tienes mucha más energía algo que te ayuda a ser más creativa, tomar mejores decisiones, ser consciente del estilo de vida que eliges y cómo te comportas. 

Una persona adulta debería dormir entre 7 y 8 horas diarias, una persona minimalista, además de cumplir ese tiempo de descanso, procura hacerlo con consciencia. Es decir, organiza sus rutinas sabiendo que las horas de sueño son inamovibles. Es una prioridad para que todo lo que se proponga esté dotado de la energía suficiente y sea producto de un buen razonamiento. Si te cuesta conciliar el sueño, no te vayas a la cama con el tiempo justo para dormir 7 horas, hazlo con media hora de antelación, para que no sientas la presión de los minutos corriendo en contra de tu descanso.

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Saber decir no

En el minimalismo es muy importante saber decir que no. Si no lo fuera, caerías en la tentación muy fácilmente. Además de saber decir que no, es necesario hacerlo de una manera amorosa, firme, pero no prepotente o grosera. 

Al centrarte en lo verdaderamente importante para ti, decir que no, deja de ser un acto complicado para convertirse en una manera de respetarte y cuidarte

Conectar con la naturaleza

Si es un día de campo o de playa mucho mejor, pero una persona minimalista valora la naturaleza y como influye esta en su vida. No hace falta vivir en la sierra para poder sentir una verdadera conexión con el mundo natural. Basta con seas consciente de la importancia de esta en tu vida. Un rayo de sol por la ventana, las plantas de tu casa, o el sonido de la lluvia al caer son manera de crear un vínculo con lo natural. 

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Ser selectivo con las personas que te rodean

Aquella frase de la canción de Roberto Carlos “...yo quiero tener un millón de amigos…” está totalmente alejada del minimalismo. Cuando profesas esta filosofía solo quieres rodearte de gente afín, que aporte a tu vida y la enriquezca

Una persona minimalista no es una ermitaña, claro que tiene y disfruta de la vida social, pero lo hace según sus creencias y gustos y procura que sus amigos compartan estos intereses.

Escuchar con máxima atención

En el minimalismo se tiende a escuchar más que hablar. Es una práctica que ayuda a centrarse y hacer con las palabras lo mismo que con el dinero y los amigos. Elegir qué decir, cuándo y dónde es uno de los hábito más saludable de las personas minimalistas. Esas charlas carentes de contenido, que solo están allí para pasar el tiempo, están fuera de una vida minimalista.  

La gratitud

Vivir agradecido por la posibilidad que nos ofrece la vida a cada instante es otra premisa de este estilo de vida. El silencio ayuda entender qué situaciones son buenas para crecer y mejorar, por ende, qué situaciones son buenas para agradecer.  Es una práctica que un minimalista comparte con otras filosofías de vida y que refleja un estado de gratitud permanente por el solo hecho de estar vivo.

Vivir de una manera consciente

Es difícil que encuentres una persona minimalista sin una agenda en la mano. Organizarse es una manera de vivir conscientemente, dando espacio y generando.   Preguntas como ¿esto que aporta a mi vida? son básicas para ser capaz de rodearse de aquello que verdaderamente necesitas y quieres y no de lo  que te es impuesto. La meditación y el yoga ayudan a internalizar este concepto y a vivir de una manera plena en el aquí y ahora. 

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