"Es una casa de campo clásica y funcional, pero mezclada con objetos muy actuales", nos confiesa en un posado único con su marido y sus dos hijas

Entramos en la espectacular finca familiar de Kucca Gotor: una antigua granja convertida en refugio señorial con muebles del siglo XVI y una reliquia del Papa Luna


La prima de Carmen Martínez-Bordiú y hermana de Pocholo nos abre las puertas de su residencia en Castilla-La Mancha, una casa llena de sorpresas que esconde desde una antigua casulla hasta un tapiz histórico y una biblioteca inspirada en 'Batman'


© Fernando Junco
M. AñoverSubdirectora Web
Antonio DiéguezRedactor jefe ¡HOLA!
13 de octubre de 2026 a las 22:02 CEST

Si algo define la vida de Kucca Gotor es lo fascinante e impredecible de su camino. Ha vivido en las grandes capitales europeas, como París, donde estudió Moda, o Madrid, pero sus pasos la llevaron finalmente a buscar la paz y la tranquilidad del campo. Y en Castilla-La Mancha encontró su refugio. "Encontramos una antigua granja de cerdos que tenía muchas posibilidades. Con la calidad de vida que íbamos a tener, estando a cuarenta minutos o una hora de Madrid, sumada al coste de vida, te permite tener diez veces más cosas; merece la pena", nos explica ante la mirada de sus hijas, Clotilde y Jimena, con las que ha posado por primera vez en un excepcional reportaje de ¡HOLA!. 

Un retrato de la casa de Kucca© Fernando Junco

Un hogar que cobra aún más sentido junto a su marido, José Villaseñor, con quien está a punto de celebrar 23 años de casados. Después de más de dos décadas de vida en común, cumplieron un sueño mudándose al campo. "La finca tiene tres hectáreas en total, de las cuales dos son de olivos; es un olivar", nos desvela la prima de Carmen Martínez-Bordiu y hermana de Pocholo, que nos abre las puertas de su espectacular casa familiar para mostrar los rincones más especiales y significativos que representan la feliz etapa que atraviesa. Espacios de proporciones generosas donde la arquitectura dialoga con piezas de un valor histórico incalculable, desde un majestuoso tapiz del siglo XVII que viste el salón principal hasta reliquias familiares como la del Papa Luna, integradas con maestría en un interiorismo diseñado para perdurar.

"Es una casa de campo clásica y funcional, pero mezclada con objetos muy actuales. Tenemos esculturas muy modernas, como una de Fernando Suárez, y muebles del siglo XVI, heredados de mis padres"

Una panorámica del salón © Fernando Junco

El salón de la finca: la majestuosidad de la biblioteca, la caoba y la calidez del albero

La hija del XVII barón de Gotor nos ha recibido en su casa, una espectacular finca ubicada en Castilla-La Mancha y que esconde verdaderos tesoros arquitectónicos y artísticos, pero también piezas con una historia personal detrás. La vivienda es el reflejo de su legado familiar. Nada más cruzar el umbral del salón, la mirada se va de forma inevitable a la arquitectura de gran escala. El color albero que baña las paredes transmite esa sensación de calidez inmediata que contrasta con la madera oscura de los techos abuhardillados que aportan estructura. El pavimento, de barro cocido rústico tradicional de la zona, es una apuesta de solera por lo artesanal.

El gran corazón de la sala es la impresionante biblioteca con estructura de ebanistería en madera de nogal que ocupa toda la pared principal. Un guiño intelectual que aporta ese toque clásico y señorial al espacio. "Nos encanta leer y tenemos buenos libros. Siempre me fascinó la "batcueva" de Batman, a la que se entraba a través de una biblioteca. Tomamos esa idea: que hubiera una entrada secreta a los cuartos desde la biblioteca. Pero encontramos unas puertas antiguas maravillosas y no podíamos taparlas con libros", afirma Esperanza Martínez-Bordiú. Además, destaca la escalera corredera de madera, dispuesta casi como un elemento más dentro de la decoración y que permite alcanzar las baldas más altas. Para rematar la escena, el óleo de bodegón enmarcado en pan de oro y la chimenea de obra.

Kucca, con su marido, José Villaseñor, con el que lleva casada dos décadas, en la biblioteca que se encuentra en el salón© Fernando Junco

De proporciones generosas, el salón alberga distintas zonas para el día a día, delimitadas visualmente por alfombras persas de nudo artesanal, con estampados geométricos y tonos rojizos que añaden un toque de color vibrante. Tras los voluminosos sofás de color crema para no saturar más el espacio, varias consolas de altura baja separan las áreas, lo que permite que la luz natural bañe cada rincón sin obstaculizar. 

Media Image© Fernando Junco

Un rincón con vocación de museo: tapiz del siglo XVII y piezas de orfebrería

"Es una casa de campo clásica y funcional, pero mezclada con objetos muy actuales. Tenemos esculturas muy modernas, como una de Fernando Suárez, y muebles del siglo XVI, heredados de mis padres", nos cuenta la exdiseñadora. En esta zona del salón, que actúa como punto de encuentro gracias a la mesa circular con el conjunto de sillas "todo a juego" que la acompañan, el histórico tapiz del siglo XVII aporta una extraordinaria textura y calidez acústica al espacio. Una pieza de museo con motivos botánicos en color verde y dorado sobre un passepartout entelado en cuero burdeos.

"Me gusta ver el atardecer desde el salón o desde los olivos, cuando todo el paisaje se vuelve rosa. Es increíble"

Poco más hace falta para vestir el área de relax; aun así, al lado del tapiz destaca un mueble bar de época sobre un baúl antiguo con incrustaciones y herrajes calados en metal, una auténtica joya de interiorismo que acompaña a la consola que exhibe piezas de orfebrería en plata y jarras de colección. 

Así es la casa de Kucca Gotor © Fernando Junco

Sillas estilo Luis XVI, vajilleros de época y alfombras de lana: el gran comedor principal

En una residencia donde la propia naturaleza es parte de la arquitectura y el interiorismo, los espacios están pensados para que dialoguen con la autenticidad y la tradición. El comedor, pensado para las grandes celebraciones y reuniones familiares, está presidido por una imponente mesa ovalada con sobre y patas torneadas en tono marfil. A su alrededor, un conjunto de sillas, de estética Luis XVI con tapizado en color rojo y de textura terciopelo, que añaden una nota señorial y distintiva. Todos los recursos conviven en perfecto equilibrio, todos tienen su lugar y función. 

El candelabro que preside la mesa llama poderosamente la atención. Una pieza de plata cincelada con múltiples brazos que sostiene velas alargadas en verde musgo, que conecta con el paisaje exterior inmediatamente. Un punto de vida y color que no pasa desapercibido y que se convierte en el eje visual de la escena. 

La vajilla de loza y porcelana que se aprecia en la vitrina antigua de nogal es un ejemplo más de esas piezas con alma, que guardan una historia detrás. Una herencia familiar que pasa de abuelos a padres y de padres a hijos y que se convierte en elementos muy potentes para una cuidada galería. 

Las paredes, pintadas en un suave amarillo cálido que transmite confort y relax, están vestidas por lienzos con apliques dorados, colocados simétricamente. 

Una reliquia del Papa Luna, con el que la exdiseñadora comparte antepasados por su rama paterna© FERNANDO JUNCO

De una casulla a una reliquia papal: cómo integrar el patrimonio histórico en la alta decoración 

Hace 21 años, justo coincidiendo con el nacimiento de su hija mayor, Clotilde, Esperanza y su marido se mudaron a esta finca, donde crearon un refugio de paz y calma, huyendo del bullicio de la capital. Ambos habían crecido en el campo, por lo que el inmenso olivar o las caballerizas, aunque actualmente no tienen caballos, forman parte de su espectacular finca. Pero sin duda, lo que más llama la atención es cómo ha conseguido integrar elementos históricos heredados de sus padres en una decoración de lujo, pero a la vez funcional. 

Recorrer las estancias de su vivienda es recorrer la historia. Por ejemplo, encontramos una reliquia del Papa Luna: "Es preciosa. Por parte de padre, compartimos rama familiar con él. También tenemos una casulla de protocolo japonés, antiquísima, bordada en hilo de oro", nos explica. 

Media Image© Fernando Junco

De indudable valor espiritual, estos tesoros de arte sacro y herencia familiar demuestran que en la memoria no solo se conserva, sino que también se puede exponer estratégicamente como parte viva de la arquitectura interior. Lejos de recargar el ambiente, estas piezas se convierten en auténticas anclas visuales que aportan trascendencia y carácter al conjunto. Para la casulla, se ha elaborado una vitrina a medida que protege la pieza mientras potencia los bordados en hilo de oro. La madera de la época y la luz cálida del ambiente dialogan en perfecta armonía con el confort de una casa de campo de solera. 

Media Image© Fernando Junco

Un refugio para el descanso: cama con dosel, el bronce trabajado y textiles relajados

El objetivo del dormitorio es claro: descansar. Y para ello se ha dispuesto una decoración en la que la cama es el epicentro absoluto del espacio gracias a su estilo colonial, que hoy en día ha vuelto con fuerza en las tendencias de dormitorios y que recuperan esa magia de la decoración de la abuela en la que los cabeceros de forja, con barrotes en latón y bronce envejecido, y un dosel fluido de algodón blanco son las claves para crear un rincón atemporal para el relax. Destaca el trabajo de orfebrería del cabecero, una celosía de hierro forjado con medallones y rosetones de bronce dorado.

El color de las paredes, en un amarillo suave, también motiva al recogimiento. La alfombra persa se ha escogido con una estética más discreta que las de otras estancias, como hemos visto en el salón, tanto que se funde con el suelo de barro cocido, dando protagonismo absoluto a la cama. 

Así es la casa de Kucca Gotos: estancia a estancia© Fernando Junco

Un tocador con detalles de lujo: el refugio del bienestar

Diseñadora en los años 90, Kucca llegó a trabajar con Oscar de la Renta para después crear su propia firma en la que vistió a las mujeres más reconocidas de la época. Aunque su vida dio un giro radical y hoy en día vive la moda gracias a su hija, que ha seguido sus pasos, el gusto por los detalles y por la elegancia están patentes en cada espacio de su vivienda gracias al uso de materiales nobles, como el mármol, la piedra o la madera, y a elementos decorativos como esculturas de gran valor, cerámicas preciadas, composiciones decorativas o arreglos florales que añaden un toque natural y vivo. 

El baño apuesta por una mezcla perfecta entre madera, mármol y cerámica artesanal, con lo que se consigue una atmósfera íntima y cálida sin perder un ápice de sofisticación. El mueble de lavado doble, hecho a medida, corona el espacio. Destacan sus frentes de celosía, un toque tradicional y rústico para mantener la esencia de la finca. La encimera de mármol blanco ilumina el conjunto y contrasta con los azulejos de terracota que enmarcan el espejo. 

Aquí la decoración tiene un papel muy importante, puesto que añaden personalidad y carácter gracias a los frascos en cristal tallado y a las fibras vegetales expuestas en el centro. Un detalle que no puede pasar por alto y que eleva el interiorismo del baño, son las toallas con las iniciales bordadas.

Media Image© Fernando Junco

Estampados florales, simetría perfecta y alfombras de lana: las claves para vestir la habitación de invitados

En el segundo dormitorio todo cambia y la calma pasa a un segundo plano. Aquí la fuerza visual del conjunto la marcan los cabeceros exentos de madera de nogal en tono oscuro y líneas rectas. Un empaque clásico y señorial que se refuerza con el resto del mobiliario, como los báules o las mesas auxiliares que nos trasladan al interiorismo de otra época. 

Como contrapunto, explosión de color con los textiles. A la hora de vestir la cama no se ha optado por la serenidad de los neutros que veíamos en la habitación principal. En esta segunda suite, destacan las colchas de tejido entrelazado de inspiración clásica con estampado floral. A los pies de la estructura, una banqueta alargada de ebanistería con asiento tapizado en loneta neutra y un plaid de abrigo en tono caldero dispuesto de forma desenfadada rompen la rigidez del conjunto y añaden una nota de calidez de hogar. La alfombra de un acogedor color frambuesa introduce un toque cromático muy potente y de una elegancia llamativa. 

Media Image© Fernando Junco

Comedor de exterior, escultura de autor y el frescor del jardín manchego

Con una finca de dos hectáreas, es normal que las zonas al aire libre sean el epicentro de la vida social. Para ello, se han diseñado como una auténtica prologancia del interior, apostando de la misma manera por el barro cocido en pavimentos, la madera robusta para los muebles exteriores, el verde del paisaje para aportar cálidez y piezas escultóricas de diseño que elevan la arquitectura. 

Un oasis al aire libre que deataca por la integración del arte exento en plena naturaleza. Una escultura de Fernando Suárez en hoierro forjado cuelga del techo del porche, una declaración de intenciones sobre la pasión de sus habitantes por el arte. En primer plano, sobre una mesa auxiliar de cristal, una escultura orgánica de flores secas en chapa de hierro oxidado refuerza este juego entre la artesanía, el metal y la flora de la finca.  

El paisajismo, minuciosamente cuidado, formado por parras y plantas treparadoras se integran perfectamente en el interiorismo del comedor exterior, creando un espacio ideal para las largas sobremesas.