Abres la puerta, dejas las llaves donde puedes y buscas un rincón para los zapatos. Si este momento te suena, quizá la entrada de tu casa necesita algo más que un espejo bonito. Incluso cuando solo tienes un pasillo estrecho, puedes crear un recibidor que te ayude a mantener el orden sin saturar el espacio cada vez que llegas a casa.
El primer paso es saber qué necesitas guardar al llegar a casa y de cuánto espacio dispones. Soluciones hay muchas más de las que imaginas y, sí, están llenas de estilo. Una consola suspendida, un zapatero de poco fondo o una separación ligera resuelven necesidades diferentes. Hemos recopilado diez ideas reales que te ayudarán a decorar un recibidor pequeño con soluciones que aprovechan las paredes, despejan el suelo y hacen más cómodo tu día a día.
© Yael Vallés para Laura MartínezUna consola flotante que despeja el suelo
Cuando la entrada es directamente a un pasillo, una consola suspendida ofrece una superficie en la que dejar las cosas sin ocupar el suelo. Si además el pasillo es estrecho, lo mejor es elegir un modelo alargado con cajones en los que puedas esconder las llaves, la correspondencia o esos objetos que nunca encuentran sitio. Eso sí, antes de comprarlo, asegúrate de que su profundidad no dificulta el paso ni interfiere con la apertura de las puertas.
Para darle más presencia, puedes colocar un espejo asimétrico, como hizo aquí la interiorista Laura Martínez, para aportar movimiento y estilo sin llenar la pared de adornos. Añade algún adorno que le dé vida, como unos jarrones o una bandeja vaciabolsillos, pero dejando algo de espacio libre para no generar demasiado ruido visual.
© Amador Toril para María Acha InteriorismoUn espacio con carácter, pero sin saturar
Si te gusta el estilo rústico, busca una consola que combine madera y una estructura de metal negro. Añade personalidad a través del mueble. En este recibidor lo vemos clarísimo: la pieza cuenta con un sobre con dibujo de espiga que añade carácter. Completa el conjunto con un espejo redondo. Si tiene un marco de madera recuperada, puede convertirse en el protagonista, especialmente sobre una pared blanca. Así lo hizo la interiorista María Acha en este pequeño recibidor.
Otro plus para el mueble es que cuente con una balda inferior, que puede convertirse en otro punto de almacenaje. La clave está en no saturarlo. Puedes colocar unos libros a modo decorativo o colocar una cesta para dejar el calzado que estás usando en ese momento. Un consejo: mantén despejada la parte central de la consola para poder dejar el bolso al llegar a casa.
© Sabine Serrad para MobalpaUn armario que esconda el desorden
¿Los abrigos y los bolsos acaban siempre en las sillas del salón? Si tu entrada dispone de un espacio con suficiente profundidad, un armario a medida hasta el techo puede reunir ese almacenamiento junto a la puerta. Planifícalo según lo que utilizas a diario. Puede tener un pequeño armario para colgar los abrigos y un módulo inferior para guardar el calzado.
Si, además, lo diseñas con un nicho a media altura, podrás usarlo a modo de consola, sin tener que añadir un mueble más. Fíjate en esta idea de Mobalpa.
Añade un cuenco para las llaves y deja espacio para apoyar la cartera mientras te quitas el abrigo. Los cajones inferiores te ayudarán a separar guantes, la correa y las bolsas del perro y otros accesorios pequeños.
© Yael Vallés para Laura MartínezUn zapatero estrecho también decora
Si en casa no os gusta estar con el calzado de la calle, lo que necesita tu recibidor es un zapatero. Cuando, además, los metros escasean, apuesta por un modelo de poco fondo con compartimentos abatibles. Este diseño de la interiorista Laura Martinez es ideal. Eso sí, antes de adquirirlo, comprueba sus medidas, ya que no todos los diseños cuentan con espacio para las botas, zapatillas voluminosas o tallas grandes.
Los acabados también importan cuando no hay espacio, se quiere potenciar la luz y reducir el ruido visual. Elige un modelo en blanco e instala una balda de madera encima que aporte calidez y que sirva para dejar pequeños objetos al entrar. Añade un espejo tan ancho como el zapatero para revisar tu look antes de salir de casa. Si colocas una planta, elige su ubicación según la luz disponible y evita que las hojas invadan el recorrido.
© Montse Garriga para Luzio StudioLamas para separar sin cerrar
Aunque cada vez está más extendida la tendencia de reducir la presencia del recibidor y que el acceso sea directamente al salón, puede que prefieras que el espacio mantenga algo de intimidad sin renunciar por completo a la luz. Una solución es una pared de lamas de madera, que permite filtrar la vista hacia el sofá sin crear la misma barrera visual que una pared cerrada.
Coloca una consola delante si queda un paso cómodo entre el mueble y la pared opuesta, como hizo en este recibidor el equipo de Luzio Studio. Una lámpara de sobremesa y un jarrón bastarán para darle personalidad.
© Jordi Canosa para Pia CapdevilaDoble o nada
En un recibidor pequeño, pero con cierta amplitud, puedes planificar una doble solución. A un lado, un banco puede resultar muy útil si quieres cambiarte de calzado según entras en casa. Si, además, cuenta con almacenaje, tendrás la solución perfecta para tener los zapatos ordenados y a mano cada vez que quieras salir.
Enfrente puedes colocar una consola flotante, también de fondo reducido, y un espejo. Así tendrás una superficie en la que dejar las llaves y donde mirarte al salir de casa, respectivamente. Mira cómo lo hizo la interiorista Pia Capdevila.
© Tinda´s ProjectAprovecha el hueco entre dos armarios
Si tienes algo de espacio en el recibidor y te falta almacenaje en casa, apuesta por unos armarios de poco fondo que hagan las veces de perchero. Para no saturar la entrada de casa y que se vea más pequeña, puedes colocar una consola con cajones para los objetos pequeños, como lo hizo en esta entrada el equipo de Tinda’s Project. Para que sea cómodo mide bien antes de comprar un mueble o encargarlo a medida, de manera que las puertas y cajones se puedan abrir cómodamente.
Si eliges un acabado en un tono neutro, como un blanco roto o un gris suave, puedes introducir contraste con una lámpara metálica o con el marco del espejo. Otro plus decorativo lo puedes poner en la pared en la que se apoya la consola con un papel pintado. Si es de rayas horizontales, parecerá que el espacio es más ancho.
© Jordi Canosa para Pia CapdevilaUna estantería que marque la entrada
Si quieres separar el recibidor de la estancia contigua y se trata de un espacio abierto, un mueble con armarios inferiores y baldas abiertas puede resolver ambas zonas. Aunque quede un espacio estrecho, será cómodo. La parte cerrada te permite guardar bolsos o zapatos sin dejarlos a la vista. Por su parte, las baldas superiores permiten que la luz viaje hasta el recibidor y crean una conexión visual con el resto de la casa. Pero para que funcionen, no debes llenarlas de objetos. Unos adornos y algunos libros pueden bastar.
Fíjate, además, en este proyecto de Pia Capdevila, que ha planificado un estrecho armario junto a la puerta y que es ideal para los abrigos y el calzado.
© Yael Vallés para Laura MartínezQue refleje
Un pasillo estrecho puede convertirse en una entrada completamente bañada por la luz con los elementos adecuados. Un gran espejo que ocupe todo la pared frente a la entrada, servirá para ampliar el espacio y verse de cuerpo entero antes de salir.
Después, la pared que limita el recibidor, ábrela. Pero no del todo. Un cerramiento de cristal a media altura es ideal para dejar pasar la luz sin perder la separación física entre los espacios. En este caso, la interiorista Laura Martínez, ha colocado un mueble en la parte inferior que hace la función de una consola y un zapatero.
© Jordi Canosa para Pia CapdevilaSencillez y mucha calidez
Si te gusta el contraste, una consola de madera clara con estructura negra puede dar carácter a tu pasillo. Acompáñalo de un espejo rectangular con cuarterones para dar unidad al conjunto, como lo ha hecho en esta propuesta la interiorista Pia Capdevila. Procura ajustar su tamaño al del mueble, sin invadir interruptores ni encuentros con otras puertas.
Sobre la consola, coloca un jarrón y una bandeja vaciabolsillos. Y si cuenta una balda inferior, evita llenarla de piezas que dificulten la limpieza o sobresalgan. Además, en la parte de abajo, puedes colocar una cesta para el calzado. Ideal, ¿verdad?




