No hay duda de que la cocina se ha convertido en el auténtico corazón de la casa, un lugar donde no solo se cocina, sino donde se conversa, se comparte y se disfruta. Y dentro de ese espacio, el office gana protagonismo como rincón de encuentro cotidiano y también como escenario para recibir visitas.
Para entender cómo diseñar un office en el que realmente apetezca permanecer, contamos con la mirada profesional de la interiorista Cris Peña (cpinteriores.com), quien nos revela las claves para crear zonas cómodas, cálidas y funcionales, pensadas para disfrutar tanto en el día a día como en los momentos más especiales.
© BoraLa tecnología y el diseño han hecho de la cocina el nuevo lugar de reunión
Cris encuentra esta explicación al auge del uso de los offices: “un motivo crucial es que se acabó cocinar encerrado. Es más, preparar platos se convierte en una representación casi artística, con el invitado de espectador al otro lado de la isla o península, estilo show cooking. Cocinar se ha convertido en algo que comentar y compartir con tus amigos y familia. Un proceso en el que todos participan y disfrutan”.
Además, existen avances para que esa experiencia sea de lo más placentera, como extractores de humos muy eficaces y silenciosos (en la propuesta es un modelo integrado en la placa, de Bora) o las inducciones invisibles, que facilitan la limpieza.
© Docrys & DCUn ‘office’ nos habla de otra forma de entender la cocina
La interiorista cuenta que el office ya es de por sí un concepto que habla de practicidad y comodidad. Se asocia a lo informal, a lo sencillo y además actúa como elemento de confianza con el invitado. Ya no hay que poner mantel, ni llevar y traer cosas a la mesa del comedor.
Por eso es importante que sea cómodo, ya que es uno de los espacios más usados de una casa. Hay que escoger bien las sillas o los taburetes, mejor con respaldo, y hay que tener en cuenta las alturas de la mesa, de la barra y de los asientos para tener una buena posición.
“Muchas veces nos encontramos con que no hay metros suficientes para colocar una mesa o la distribución no lo permite, o simplemente el cliente prefiere la barra porque ya hay una mesa de comedor, pero hoy día todo el mundo quiere un office”, señala Cris.
Este proyecto lo ha realizado Docrys & DC (con mobiliario de la firma gallega Santos), el estudio decide envolver la isla con una barra.
© Amador Toril para Luzio StudioEl diseño más apetecible
Elegir entre una mesa con sillas o bancos y una barra con taburetes depende del espacio disponible, del tipo de uso diario y del nivel de comodidad que se busque durante las comidas y las conversaciones.
Cris nos resume cuestiones clave de cada elección:
- Mesa con sillas o incluso bancos: Es preferible evitar colocar la mesa mirando hacia la pared para favorecer la comunicación durante las comidas. Las mesas redondas son muy agradables y permiten sumar comensales, pero ocupan más espacio que las rectangulares. Por otro lado, si se utilizan bancos en lugar de sillas, es importante suavizar las esquinas de la mesa, ya que los giros son incómodos y las esquinas en punta resultan desagradables. Comer en una mesa favorece que la conversación se alargue y aumenta la comodidad general. Lo más práctico es tener el office adosado a la isla, ampliando la encimera o añadiendo una mesa anexa.
- Barra con taburetes: Es importante dejar espacio suficiente para colocar bien las piernas. La barra debe permitir que un comensal pueda moverse al lado del otro sin dificultad. Aunque es funcional, suele ofrecer menos comodidad para las sobremesas que una mesa tradicional.
Luzio Studio diseña la cocina de la propuesta con mobiliario propio. Idea la mesa como extensión de la isla, pero en un nivel inferior. Y su pata de cristal hace que su diseño sea muy ligero. Lo acompaña de unas esculturales sillas de Tristán Domecq y unas lámparas de techo de Eichholtz.
© LuxxuTapizados, madera y luz: la fórmula del ‘office’ que invita a quedarse
Crear un office realmente acogedor no depende solo del mobiliario, sino de cómo se combinan las proporciones, los materiales y, sobre todo, la iluminación. Para garantizar la comodidad mínima, es esencial respetar una medida básica: 60 centímetros por comensal. Esta distancia permite comer sin invadir el espacio del otro y favorece una postura relajada, imprescindible para disfrutar de una comida sin prisas.
Los tapizados y cojines antimanchas juegan un papel clave en la atmósfera del espacio. Además de aportar confort, suavizan visualmente el conjunto y lo hacen más cálido. La madera, con su textura natural, y el color, aplicado con criterio, contribuyen a generar una sensación de bienestar inmediata.
Sin embargo, incluso con los mejores materiales, el ambiente no termina de funcionar si falla un elemento tan decisivo como la iluminación. “La luz es, en realidad, el gran secreto de un office acogedor. Una lámpara con el tono adecuado, ni demasiado frío ni excesivamente cálido, transforma la experiencia”, detalla la fundadora de Cris Peña Studio.
Este lujoso ambiente de Luxxu cuenta mesa de comedor ‘Darian’ y las sillas ‘Charla II’, cuidadosamente colocadas bajo la hermosa lámpara ‘Explosion’, elaborada con cristal y latón.
© María Pujol para Cris Peña StudioLa iluminación, el ingrediente clave para un ‘office’ realmente cálido
Como hemos comentado la iluminación es vital, y es que también influye en cómo percibimos los materiales, los colores y hasta el tamaño del office. Una luz bien dirigida puede realzar texturas, suavizar contrastes y aportar una sensación de amplitud incluso en espacios reducidos. Por eso es tan importante planificar desde el principio dónde se colocarán los puntos de luz y qué función tendrá cada uno: ambientar, acompañar o destacar. Además, jugar con lámparas auxiliares, tiras LED ocultas o apliques regulables permite adaptar el ambiente a cada momento del día.
No se trata solo de ver bien, sino de crear una atmósfera acogedora. “La iluminación, cuando está bien pensada, convierte un office funcional en un rincón lleno de vida”, revela Cris, quien firma el proyecto de esta cocina con área de comedor.
© 08023 Architects¡Tomen asiento!
Bancos, sillas, taburetes… a la hora de sentarse hay múltiples opciones, pero antes de elegir conviene pensar en una distribución flexible, capaz de adaptarse a diferentes momentos del día y a distintas necesidades. La clave está en que la disposición del mobiliario permita hacer combinaciones variadas sin esfuerzo.
La interiorista lo explica con claridad: un banco fijo en un solo extremo ofrece una versatilidad sorprendente. Permite mover la mesa para sentarse con mayor comodidad, añadir otra mesa a la existente cuando llegan más invitados, abrir una mesa extensible, sumar sillas adicionales o incluso desplazar la mesa por completo y dejar ese espacio libre cuando se necesita despejar la zona. Los bancos son una solución especialmente práctica. Los bancos ahorran espacio, resultan agradables para sentarse y ofrecen una superficie continua que facilita el movimiento. Además, se adaptan con naturalidad a diferentes configuraciones y a números variables de comensales, lo que los convierte en un recurso muy eficaz en espacios dinámicos.
Los taburetes, por su parte, aportan ligereza visual y movilidad. Son fáciles de desplazar, permiten liberar espacio rápidamente y funcionan muy bien en barras o zonas de apoyo donde las comidas son más informales. Su altura y su diseño favorecen un uso ágil, ideal para desayunos rápidos, encuentros breves o momentos en los que se busca una postura más activa que la de una silla tradicional. Se ha optado por dos de ellos en este proyecto firmado por 08023 Architects.
© Amador Toril para Raquel GonzálezIntegrar o contrastar: dos opciones clave para el comedor en la cocina
En el diseño de la zona de comedor dentro de la cocina existen dos grandes enfoques estéticos: la integración y el contraste. Cris nos cuenta los aspectos clave de cada diseño.
- La opción de integración busca generar una unidad visual mediante la continuidad de materiales, colores y acabados. Para ello, puede prolongarse la encimera hacia la barra o la mesa, utilizar el mismo porcelánico en superficies cercanas o repetir el acabado de los muebles de cocina en sillas y elementos auxiliares. Este recurso crea espacios armónicos y serenos, donde todo parece formar parte de un mismo conjunto.
- La alternativa del contraste apuesta por diferenciar deliberadamente el comedor respecto a la cocina, introduciendo piezas con identidad propia. Mesas de madera antigua que no guardan relación con el mobiliario, sillas de distintos estilos o colores, o combinaciones de materiales dispares aportan dinamismo y carácter. En este caso, la falta de continuidad no es un problema, sino un gesto buscado que convierte el comedor en un punto focal dentro del espacio.
Por dar protagonismo al office opta la interiorista Raquel González en la cocina que vemos sobre estas líneas. Los muebles de cocina de Santos en un color piedra tienen una estética clásica atemporal y la barra con los taburetes modelo ‘811’, de la firma checa Ton, regalan un estilo industrial.
© Lupe ClementeSoluciones inteligentes de almacenaje en la zona de ‘office’
En la zona de office, el almacenaje resulta clave para mantener el espacio ordenado y funcional. Cualquier rincón susceptible de convertirse en armario es siempre una oportunidad: columnas, huecos residuales o frentes continuos pueden albergar espacio extra para menaje y pequeños electrodomésticos.
Cris cuenta que, si se dispone de un banco, es muy práctico aprovecharlo con asientos abatibles tipo arcón o con cajones inferiores. Permiten guardar manteles, cojines, cestas, juegos de mesa u otros complementos que se utilizan habitualmente en esta zona.
Igualmente, un elemento en especial útil es el desayunador, situado cerca del office como el que vemos en este proyecto de Ele Room 62 con mobiliario de la firma BC3 Cocinas. Se trata de un armario que concentra el pequeño electrodoméstico y todo lo necesario para el desayuno: cafetera, tostadora, exprimidor, tazas y una pequeña despensa con cereales o lo que se suela consumir en la primera comida del día.
© Mercè Gost para AD+9 Arquitectura y Diseño MasnouCómo elegir los materiales que harán tu ‘office’ más único
En general, los materiales dependen mucho del proyecto y del estilo decorativo, pero los dos favoritos de Cris son el porcelánico y la piedra. En el caso del primero, es ideal como superficie para apoyar cualquier cosa. Es un material de fácil limpieza y mantenimiento, no poroso, que resiste el calor y que no requiere uso de mantel. Además, ofrece una gran variedad de colores, diseños y acabados. La piedra natural también es una buena solución. Hoy disponemos de mármoles y cuarzos muy decorativos que destacan por sí mismos y ya vienen con tratamientos antimanchas, aunque siguen siendo materiales ‘delicados’.
La interiorista expone que “tanto si se escoge porcelánico como piedra natural para una mesa, pueden combinarse con patas de madera, hierro, latón o incluso con la misma piedra”.
A esto se suma que el color siempre aporta, y que los textiles y otros detalles, como añadir tiradores a los muebles o colocar papel pintado en las paredes, personalizan el espacio y pueden darle ese toque acogedor.
En la propuesta, la arquitecta Mariola Figuerola se decanta por el porcelánico acabado mármol Calacatta para la zona de trabajo y la barra formada en la península.
© María Pujol para Maria BuiraToda la inspiración para vestir el ‘office’ con estilo
Cris subraya que la decoración textil es clave para conseguir una sensación elegante y cálida en la zona de office. Cojines, tapizados y alfombras permiten introducir color, textura y confort, transformando el rincón del comedor de diario en un espacio agradable y personal.
Las sillas tapizadas y los cojines sobre un banco son un soporte perfecto para expresar el lado más creativo sin grandes riesgos. Son elementos fáciles de renovar, por lo que se puede jugar con estampados de rayas, flores o tejidos lisos, cambiándolos con el tiempo o sustituyéndolos si se manchan.
En cuanto a la paleta cromática, la interiorista es de la opinión de que “los tonos tostados resultan siempre elegantes y atemporales. Los verdes, blancos y pasteles aportan mayor luminosidad y un carácter más fresco y alegre, ideal para cocinas vividas y familiares”.
Vemos un rincón de office diseñado por Maria Buira con un banco a medida cubierto con colchonetas y también decorado con cojines de Zara Home. El papel pintado es modelo ‘Cow Parsley’ de la firma británica Cole & Son.
© María Pujol para Cris Peña StudioAsí se crea el comedor en la cocina más acogedor
La cocina se ha consolidado como el auténtico corazón de la casa. Cada vez cocinamos, trabajamos, conversamos y comemos más en ella, y el comedor tradicional pierde protagonismo frente a un office cómodo y bien diseñado. Crear un rincón agradable donde reunirse a diario ya no es un lujo, sino una manera de entender la vida en casa.
Para quienes están comenzando a replantear su cocina, tres recomendaciones esenciales resultan definitivas, según Cris: “elegir una buena ubicación del office desde la que se domine el conjunto o se disfrute de una vista agradable, diseñar una iluminación envolvente y confortable, y seleccionar asientos cómodos y ligeros que inviten a permanecer. Con estas premisas, el éxito está prácticamente garantizado”. Ella misma ha liderado el proyecto de reforma de cocina de la propuesta.




