"¿Qué pasa si tenemos un pollo y tenemos un pato?", pregunta Jordi Roca a su hermano Joan. Este contesta que se pueden asar por separado, mientras el famoso repostero replica hay otra alternativa: ¡hacer con ambos un pato-pollo! Así arranca una de las últimas publicaciones de Cosas de Casa, el canal donde Jordi Roca va publicando recetas, siempre en tono informal, haciendo siempre gala de su gran sentido del humor.
No es raro que, de cuando en cuando, Jordi invite a cocinar con él a rostros populares (actores, cantantes…). En este caso es su hermano, Joan Roca, (chef del restaurante El Celler de Can Roca) quien acompaña al repostero para preparar una de las recetas más originales de cuantas ha publicado. ¿La idea? Coser una mitad del pato con una mitad del pollo, rellenar la pieza y preparar así el mencionado pato-pollo del que hablar.
LOS PASOS PARA COCINAR EL ORIGINAL PATO-POLLO DE LOS ROCA
Los hermanos arrancan la preparación deshuesando y limpiando bien las aves (Joan, el pato; Jordi el pollo). “Es que vas muy lento", le reprocha, en broma, el mayor al pequeño, "Dedícate mejor a los postres”, le espeta, siempre un tono divertido.
Una vez tienen limpias las aves lo que hacen es coger la mitad de cada una (las otras mitades las reservan) y triturar la carne con ayuda de una máquina picadora. “Esto también se puede hacer con una Thermomix, o un Cutter”, apunta Joan, en referencia a las máquinas eléctricas que sirven para picar, triturar o emulsionar alimentos.
En un recipiente van sumando los distintos ingredientes para hacer el relleno: leche, pan, la carne triturada de ambas aves, vino oloroso, sal, pimienta y dos claras de huevo, removiendo para que todo se integre.
“Ahora necesitamos aguja e hilo”, cuentan. Toman las dos mitades que habían reservado y suturan hasta unirlas en una sola pieza. Una vez conseguido esto, dan la vuelta al pato-pollo, disponen por encima el relleno, suturan de nuevo para cerrarlo. “Esto es raro-raro, ¿eh?”, ríe Joan al ver pieza cosida.
Lo siguiente que hacen es ponerla en una bandeja de horno, regar por encima con aceite de oliva y hornear a 140º.
LA GUARNICIÓN PARA EL PATO-POLLO
Mientras la pieza está en el horno, los hermanos comienzan a preparar la guarnición. En un sartén, Joan va salteando unas verduras: ajo, chalotas, cebollitas, unas zanahorias moradas y amarillas... Suma también tomillo, un poquito de laurel, unos orejones y unas castañas. Añade también un poco de oloroso y un poco de caldo.
Sacan el pato-pollo del horno, disponen en la bandeja la guarnición de verduras. Y vuelven a meter en el horno, esta vez a 220º.
Mientras el horno hace ‘su trabajo’, los Roca preparan una picada. En el vaso de una batidora de mano disponen pan tostado, perejil, almendras tostadas, canela, ajo frito y un poquito de oloroso, y baten bien todo.
Una vez hecho el pato-pollo, lo sacan del horno (para asegurarse de que está bien cocido Joan usa un termómetro que, al introducirlo en la carne, debe alcanzar una temperatura de 65º). Retira las verduras y las pasa a una olla y suma la picada.
Por otro lado, retiran con cuidado las bridas con la que habían atado la pieza.
NINGUNA RECETA SIN SU ‘DESMAYO FINAL’
Por último, disponen la pieza en una bandeja, acompañan con la guarnición de verduras. Una receta muy divertida (es una delicia ver a ambos hermanos 'en acción') en la que no faltan dos elementos habituales: por un lado, la katana (es recurrente ver a Jordi en sus vídeos seccionar todo tipo de alimentos con esta espada japonesa tradicional) con la que, en este caso, corta el pato-pollo. Por otro, el ‘desmayo’ con el que siempre terminan los vídeos de Jordi tras probar la receta preparada. Tan rico es lo que prueba que termina desvaneciéndose tras la encima de la cocina, un gesto en el que, esta vez, también le acompaña su hermano Joan. Os animamos a ver la receta completa en el canal de Youtube de Cosas de Casa; si no lo habéis hecho aún, va a alegraros el día.







