Ingredientes:

300 ml de zumo de tomate
200 ml de caldo de verduras
20 ml de vinagre de vino blanco
6 hojas de gelatina
8 rebanadas de pan de centeno

Para los carámbanos:
1 manojo de salvia
1 manojo de albahaca
sal

Para el acompañamiento:
50 g de queso feta
50 ml de aceite de oliva
100 ml de vinagre balsámico
2 c.s. de azúcar
2 arenques
1 pata de pulpo cocida
2 lonchas de jamón
1 c.s. de miel
25 g de tomates secos picados
Unas ramitas de albahaca perifollo
8 tallos de cebollino
Sal y pimienta

Preparación:

Poner en remojo en agua fría la gelatina. Calentar en una cazuela el zumo de tomate, el caldo y el vinagre. Añadir la gelatina escurrida y diluir. Pasar por un chino y enfriar. Verter en un molde de silicona de 3 cm de altura, cubrir con film y reservar 12 h en la nevera.

Triturar en un robot las hojas de salvia y albahaca, un vaso de agua caliente y la sal. Pasar por el chino. Verter en moldes de silicona con forma de carámbano y congelar 12 h. Tostar el pan. Calentar en una cazuela el vinagre y el azúcar hasta reducir a la mitad.

Sacar de la nevera la gelatina de tomate y cortar en dados de 3 cm. Cortar el queso en daditos. Cortar por la mitad las lonchas de jamón. Cortar el pulpo en rodajas y saltear en una sartén con aceite. Trocear los arenques. Colocar en el centro de los platos el pan tostado. Poner encima 3 dados alineados de gelatina de tomate y poner sobre cada uno un trozo de arenque. Repartir a los lados los dados de feta y pinchar 2 tallos de cebollino en 2 de ellos.

Añadir el pulpo, el jamón, el resto de arenque y 2 carámbanos de hierbas. Decorar con albahaca y perifollo, y hacer un cordón alrededor del plato con la reducción de balsámico.