Fayer demuestra que a Madrid le gusta la mezcla

Fayer demuestra que a Madrid le gusta la mezcla

Una mezcla que, en el panorama gastronómico, hemos querido llamar ‘fusión’ y que nos permite parejas tan atrevidas y bien avenidas como la de este restaurante argentino-isreaelí

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La Real Academia de la Lengua Española (RAE) define la expresión bien avenida como “concorde o conforme con alguien o algo”, es decir, una pareja formada por dos personas (o cosas en general) que tienen una relación armónica, serena, estable. En definitiva, que se llevan bien y se les ve bien. Y eso es lo que yo pensé mientras hundía mi cuchara en los panqueques con dulce de leche y helado de pistacho de Fayer. Una de las propuestas más atrevidas que ha llegado a la capital en estos últimos meses y que desde ¡HOLA! Cocina creemos te debemos recomendar.

Porque en Madrid lo acogemos todo, incluídas estas parejas tan raras pero que tan bien se llevan. Nos gusta la mezcla, la fusión y darnos cuenta de que muchas veces calificamos de raro a lo diferente, pero que lo diferente también funciona, incluso mucho mejor que lo convencional. Y cuando lo pruebes, nos entenderás. Pero para facilitarte la tarea, te adelantamos la pregunta que surgirá en tu cabeza: ¿un restaurante argentino-israelí? Sí, no solo existe, sino que funciona. Y acaba de llegar desde Buenos Aires a nuestro país con una carta que, además, trata de sumar los dejes del Mediterráneo que tanto se busca en la gastronomía internacional.

Un viaje trasatlántico en la cocina

Fayer es, ante todo, una propuesta gastronómica diferente que aúna en sus platos las mejores recetas de la cocina israelí y la buena parrilla argentina, con una carta en la que seguramente te suenen todos sus nombres, pero no la forma de presentarlos. Se entrega en un folio blanco de una manera sencilla, directa y muy bien explicada. Para que, simplemente leyendo, veas el encuentro entre uno y otro país.

Su menú empieza con un aperitivo de Bagel de Jerusalén con una salsa casera para untar a base de yogur y aceite de oliva virgen extra, mientras esperas que alguno de sus mezze o entrantes llegue a la mesa, entre los que destacan el Hummus clásico, el Falafel servido con labneh y tahina o el Pez limón ahumado con labneh y encurtidos. Pídelo todo, pero deja sitio para su punto fuerte: la parrilla.

Porque con Parrilla titula la parte central de su carta y porque, si aún no te lo habías imaginado, Fayer significa fuego (pronunciado en inglés, suena /fai-uh/). Es el elemento más importante de su cocina y ha sido el punto de inspiración para desarrollar todo su concepto. Es con sus brasas donde han encontrado el equilibrio perfecto entre las recetas israelíes y los cortes de carne argentina, como el ojo de bife o la entraña. Cortes que el chef Mariano Muñoz conoce a la perfección, como buen argentino amante de su gastronomía. Él es el artífice en la cocina, tanto de su restaurante en Buenos Aires como del que acaban de abrir en Madrid, con la ayuda en este último caso de los asesores gastronómicos Anson&Bonet.

¿Qué pedir para decidir si te gusta o no esta fusión?

En realidad, te da igual, porque volverás. Pero yo no me iría sin probar alguno de sus hummus, ya sea el clásico o el de remolacha, o su versión del Baba Ganoush. Y si te ves con ganas para sumar algún entrante más, sin duda, sus empanadas criollas o su Khachapuri, una masa crujiente de origen georgiano muy consumida en Israel con queso de cabra y huevo. Y sigue las instrucciones que te den al pie de la letra: rompe y reparte ese huevo.

Imprescindible es su especialidad, el Pastrón con hueso (en ración o media ración), un corte clásico argentino de costillar de novillos alimentados a pastura y macerado durante diez días en una mezcla de trece especias que, después, se ahuma en frío durante ocho horas y que, por fin, es asado a baja temperatura durante un día entero. Si lo disfrutas con alguna de las referencias argentinas que tiene su carta de vinos, ya habrás acertado. Y con sus guarniciones, ganan aún más.

Para terminar, cualquiera de sus postres es fantástico, pero ellos te dirán (y yo también) que no levantes sin probar su Panqueque con dulce de leche y un delicioso espresso que asienta tanto festín. Y es que, cuando en un restaurante encuentras un buen café, la puntuación también sube.

Un espacio sobrio de carácter propio

Los protagonistas absolutos del local son la ausencia de elementos decorativos y el carácter sobrio y contundente de materiales como el Travertino o la piedra de Jerusalén, que lejos de llevarte la sensación de espacio frío, consigue crear un ambiente cálido y acogedor. Su gran banco central de madera divide un comedor perfecto para una comida de trabajo y la barra que da entrada, en su piso inferior, el punto de encuentro para una reunión de amigos algo más informal. Un interiorismo dibujado por Alejandra Pombo que ha querido mimetizarse con la calle Orfila en la que se encuentra, pero que a su vez, siga siendo definición de su identidad visual y su propuesta diferencial. ¡Ah, y prometen servicio de delivery propio muy pronto!

Fayer

  • Dirección: C/ Orfila Nº7, (Madrid).
  • Teléfono: 910 053 290
  • Horario: de lunes a sábado a partir de las 12:00h.
  • Precio medio: 45€/persona.

Más información en Fayer o en su perfil de Instagram: @fayermad

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