Mascarilla en verano

Sigue estos consejos cuando lleves mascarilla en verano

Los expertos nos dan las mejores recomendaciones para protegerte, a ti y a tu piel

por Cristina Álvarez

La mascarilla dejará de ser obligatoria al aire libre a partir del sábado 26 de junio, sin embargo, todavía hay muchas personas que van a seguir usándola incluso en exteriores, ya sea porque no están vacunadas, porque deben utilizarla por prescripción médica o simplemente por cautela hasta que la situación mejore. Esta nueva medida está generando muchas dudas e incertidumbre, también en todo lo relacionado con el cuidado de la piel, ya que se acercan los meses de calor y no queremos que el uso de la mascarilla nos pase factura. Para hablar de ello, nos hemos puesto en contacto con varios expertos, que nos han ayudado a responder a algunas de las cuestiones que más nos preocupan. 

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- ¿Hay algún tipo de mascarilla que sea mejor para los meses de calor?
"Las mascarillas quirúrgicas e higiénicas son aquellas que son más ligeras y ofrecen mayor respirabilidad. Aconsejamos usar un mínimo de protección propio de la quirúrgica IIR, con una filtración mayor al 98% que a pesar de tener una gran respirabilidad (pa / cm2 <40) mantiene una protección superior, con resistencia a potenciales salpicaduras y que se componen de una tela filtrante no alérgica", explica Gonzalo Díaz, CEO y cofundador de RYPO, empresa fabricante de mascarillas. "Asimismo, no aconsejamos el uso de una mascarilla higiénica en espacios cerrados y/o lugares de gran concentración de personas por su menor protección (obligando la norma a tener una filtración superior al 95% para las desechables e igual o superior al 90% para las reutilizables)".

- El uso de la mascarilla en verano provoca que nuestra piel sufra y nos aparezcan granitos, ronchas… ¿por qué pasa esto?
"Las mascarillas efectivas se ajustan a la piel, la rozan y evitan una ventilación adecuada, lo que al cabo de varias horas al día puede producir irritación y deshidratación con la correspondiente aparición de granitos y brotes de acné", apunta Díaz. "Es muy importante hidratar la piel antes del uso de mascarilla. Para ello, se puede utilizar un tónico calmante, cremas hidratantes no grasas y otros productos libres de aceite. El uso de maquillaje puede favorecer a la aparición de los síntomas antes descritos, por lo que desde RYPO recomendamos sustituirlo, cuando sea posible, por crema solar de toque seco. Cuando no lo sea, recomendamos usar una mascarilla no muy apretada para evitar mayor fricción con la piel, pero siempre teniendo en cuenta que no quede muy holgada, ya que esto podría eliminar su beneficio protector. Una mascarilla quirúrgica tipo IIR se adaptaría a esta situación". 

- ¿En qué casos se recomienda usar la quirúrgica? ¿y la FFP2?
"Recomendaremos las mascarillas quirúrgicas para aquellas actividades y situaciones en las que la persona tenga que hacer un mayor esfuerzo físico (como correr, largas caminatas, uso de bici...) y/o no se encuentre en zonas de mucha concentración, como parques, zonas urbanas poco congestionadas, la playa, etc. Además, las recomendaremos en caso de que las condiciones meteorológicas, como el exceso de calor y humedad, impidan una fácil respirabilidad. Las FFP2, por su mayor efectividad y filtro, las recomendaremos en espacios cerrados y ventilados, áreas de trabajo y oficinas, zonas con alto nivel de polvo en suspensión y para aquellas personas alérgicas o con poca tolerancia al polen. También en el transporte público, siempre que esté ventilado y no dificulte notablemente la respiración, aconsejamos este tipo de mascarilla". 

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- Podemos ir sin mascarilla para hacer deporte, pero, si queremos llevarla, ¿cuál es más recomendable?
"Al realizar una actividad deportiva de media o alta intensidad es recomendable usar una mascarilla de alta respirabilidad y un nivel de protección adecuado, como es la quirúrgica, que puede alcanzar el 98% de filtración. Hay que tener en cuenta que mucha gente desarrolla una actividad deportiva en un gimnasio o centro cerrado, por lo que al igual que en el caso anterior, aconsejaremos una mascarilla de tipo quirúrgico", asegura el CEO y cofundador de RYPO.

- Lo mismo nos va a pasar en la playa o en la piscina, ¿cuál debemos usar en esos casos?
"Tanto en la playa como en la piscina recomendaremos el uso de una mascarilla quirúrgica, a menos que haya grandes concentraciones de gente y la persona se sienta más cómoda y segura utilizando una FFP2 con un grado de respirabilidad cómodo. En estos casos aconsejamos usar el modelo blanco, ya que atrae menos el calor solar y nos proporciona un uso más cómodo. 

- Algunos piensan que al llevar mascarilla ya no tenemos que usar protección solar ¿es cierto?
Gonzalo Díaz lo tiene claro: "La mascarilla no evita, en ningún caso, el efecto de los rayos UVA, por lo que la aplicación de la crema solar debe de seguir siendo un imperativo cuando nos encontramos expuestos a los rayos solares por largos periodos de tiempo. Es importante destacar que el uso de crema solar es indispensable para mantener hidratada la piel y reducir la aparición de acné facial cuando es frecuente el uso de mascarilla".

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Tips para que tu piel no sufra en verano

También hemos hablado con Andrea Combalia, Dermatóloga del Hospital Clinic de Barcelona y autora del libro Piel sana in corpore sano. En su opinión, una de las cosas más molestas en el uso de las mascarillas es la humedad generada en su interior, que aumenta en estos meses. "Cuando respiramos generamos vapor de agua, que se condensa tras el tejido de la mascarilla y contribuye a crear un microambiente húmedo sobre nuestra piel. Si a esto, le sumamos el sudor que se origina como consecuencia de la transpiración, la acumulación de sebo sobre nuestra piel y el roce constante de los tejidos de la mascarilla con nuestra piel, tenemos el combo perfecto para que aparezcan irritaciones, granitos y eczemas en el rostro", nos cuenta. Al preguntarle si hay alguna manera de evitarlos, la dermatóloga explica que "es fundamental cambiar o lavar la mascarilla a diario, minimizar aquellas situaciones o lugares en los que la producción de sudor aumenta (buscar la sombra, elegir ambientes frescos), reducir la secreción de sebo mediante una correcta higiene facial, e intentar elegir mascarillas que faciliten la transpiración". "Cuando usamos más tiempo de lo debido una mascarilla o no la limpiamos correctamente, además de perder protección contra el virus empeorará el estado de nuestra piel", afirma. 

En los meses de verano, tu rutina de belleza también debe cambiar. "En aquellas pieles más grasas, solemos recomendar higiene con geles sin jabón mañana y noche para retirar el exceso de sebo, y elegir una hidratación ligera, no comedogénica y libre de aceites para controlar los brotes de acné. En aquellas pieles más secas, sensibles y con tendencia a irritarse, solemos recomendar higienes suaves e hidratantes reparadoras que le permitan a la piel recuperar su función barrera". En resumen, Andrea Combalia recalca que hay tres puntos que debemos evitar si o sí queremos mantener nuestra piel sana: 1) Limpiar o desechar la mascarilla correctamente; 2) Tener una correcta higiene cutánea; y 3) Minimizar el uso de maquillaje en las zonas de piel cubiertas por mascarilla. "El uso de maquillaje no está recomendado con el uso de la mascarilla porque genera un efecto oclusivo sobre la piel que contribuye a empeorar el problema", confiesa.

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