Con la llegada del otoño y la vuelta a la rutina, el cuerpo se tiene que adaptar rápidamente a nuevos horarios, hábitos y ritmos. Vuelven las largas jornadas laborales y son muchas las personas que notan mayor sensación de hinchazón o pesadez corporal. Es por eso por lo que, aunque es especialmente popular en los meses de verano (cuando tendemos a retener más líquidos), el drenaje linfático cada vez se demanda más durante las estaciones más frías del año.
Se trata de un masaje estético y terapéutico que mediante movimientos lentos y rítmicos activa la circulación de la linfa y el drenaje de líquidos. Una técnica que, si bien lleva décadas de historia, actualmente se encuentra en momento de popularidad. Su presencia en redes sociales, las rutinas de wellness, las alfombras rojas y el interés de celebrities como Paula Echevarría o Ana de Armas han hecho que vuelva a convertirse en uno de los rituales de cuidado corporal más destacados.
El auge de los tratamientos que nos hacen sentir 'ligeras'
Según Irene Vilches, especialista en tratamientos manuales y creadora del método corporal Revulife, el motivo por el que los tratamientos que prometen hacernos sentir más ligeras son cada vez más populares tiene que ver con que "vivimos con una sensación constante de carga, prisas, responsabilidades y poco tiempo para parar". Por eso, según la experta, "cuando elegimos un tratamiento, cada vez valoramos más cómo nos hace sentir, además de lo que vemos en el espejo".
En palabras de Irene, "la ligereza puede significar sentir las piernas menos pesadas, el abdomen menos hinchado o, simplemente, poder soltar la tensión y descansar". Según Vilches "no buscamos necesariamente pesar menos, sino sentirnos más cómodas en nuestro cuerpo". Esa es la experiencia que busca con Revulife: combinar el cuidado de la silueta con un momento de bienestar profundo. Que la persona se levante de la camilla sintiendo que se ha cuidado y que ha podido parar. "Para mí, el verdadero lujo hoy es disponer de ese espacio".
Coincide Ana del Castillo, responsable del área de belleza de Club Metropolitan. "Pasar muchas horas sentados o de pie, el calor o determinados hábitos pueden favorecer una hinchazón pasajera. En ese contexto, el drenaje resulta atractivo por su carácter suave y por el momento de cuidado que ofrece", nos cuenta.
La experta introduce también un matiz importante: hay que distinguir entre sentirse hinchado y tener un problema linfático. "No toda hinchazón tiene el mismo origen ni requiere el mismo tratamiento", recuerda. Más allá del drenaje linfático hay otros tratamientos a los que podemos recurrir. Para elegir el que más nos conviene lo que hay que evitar según Ana es fiarse de una sola sensación aislada. "Lo adecuado es valorar qué ocurre y por qué. Si la pesadez o la hinchazón son ocasionales, un profesional puede orientar sobre si el drenaje encaja con lo que buscamos".
Los beneficios del drenaje linfático
Según los expertos de DEMYA, el drenaje linfático es una técnica que puede aplicarse tanto a nivel facial como corporal adaptándose a las necesidades de cada paciente. Explican que tiene distintos beneficios según la zona:
- En el rostro, el drenaje linfático contribuye a disminuir las bolsas y edemas y aporta un aspecto más fresco y luminoso. Además, puede utilizarse también para mejorar la cicatrización cutánea, quemaduras o queloides.
- A nivel corporal, el tratamiento puede aplicarse en diferentes zonas. En el abdomen, puede contribuir a desinflamar y reducir la tensión del tejido cuando el volumen se debe a la acumulación de líquidos. En las piernas puede ayudar a aquellos que las sientan cansadas o pesadas y tengan retención de líquidos, contribuyendo así a mejor el aspecto de la celulitis o la piel naranja.
Frecuencia del tratamiento, resultados y recomendaciones
La frecuencia del tratamiento debe adaptarse a las necesidades de cada caso, aunque en DEMYA recomiendan realizar una o dos sesiones por semana. De cualquier forma, el drenaje linfático produce una reducción inmediata de la hinchazón y la retención de líquidos, acompañada de una sensación de ligereza, por lo que, los resultados pueden apreciarse desde las primeras sesiones.
Para prolongar sus efectos, aconsejan mantener hábitos que favorezcan el funcionamiento natural del sistema linfático, como beber agua con frecuencia, consumir alimentos ligeros, evitar el ejercicio intenso y no consumir alcohol. En definitiva, el drenaje linfático puede ser una gran opción con la llegada del otoño y la vuelta a la rutina, para quienes buscan recuperar la sensación de ligereza y bienestar.








