Si dar una vuelta a una rotonda muchas veces ya es una cuestión de supervivencia, por el carril de dentro, por el de fuera, uno que no cede el paso o el otro que se cruza, imagínate hacerlo en la que está considerada la más grande de Europa.
Pero tranquilo: aquí no hay atascos, ni pitidos, ni coches peleando por salir. Lo que hay es naturaleza en estado puro… y un paisaje que parece de otro planeta.
Una "rotonda" en mitad del agua
En el corazón de la provincia de Badajoz, en la comarca de La Siberia extremeña, se encuentra uno de los lugares más sorprendentes de España: el Cerro Masatrigo, también conocido como la "Montaña Mágica", nombre que le dieron los antiguos templarios.
Aunque se la conoce como la rotonda más grande de Europa, en realidad no es una glorieta urbana, sino un tramo de la carretera EX-322 que rodea completamente este cerro.
El resultado es un círculo casi perfecto que supera los 1,3 kilómetros de circunferencia.
Más grande de lo que imaginas
Su tamaño equivale a más de seis estadios de fútbol profesional y su forma cónica casi perfecta, alcanza unos 400 metros de altitud, lo que hace que parezca un volcán emergiendo del agua
Ubicado en el embalse de La Serena, el más grande de España, el cerro aparece como una isla o península según el nivel del agua, creando una imagen tan perfecta que cuesta creer que sea real.
Un paisaje que ya has visto aunque no lo sepas
Si al verlo te resulta familiar, no es casualidad.
Su estética tan poco común ha convertido este lugar en escenario de anuncios internacionales de marcas como Porsche, Peugeot o Renault, e incluso ha formado parte del recorrido de la Vuelta Ciclista a España.
Más allá de su fama como "rotonda", el Cerro Masatrigo es también un camino por el que pasear ofreciendo dos formas principales de recorrerlo:
- Ruta perimetral: sencilla, con poco desnivel, ideal para pasear o hacer ciclismo
- Ascenso a la cima: más exigente, pero con vistas espectaculares al embalse y al entorno natural
Desde arriba, la imagen es única: el agua rodeando la montaña y la carretera dibujando un círculo perfecto a sus pies.
Un tesoro natural protegido
Este enclave no solo destaca por su estética.
Forma parte de la Red Natura 2000, es una Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y en 2023 fue declarado Monumento Natural de Extremadura.
Un reconocimiento que pone en valor su importancia ecológica, geológica y paisajística.
Por qué la llaman la rotonda más grande de Europa
La historia detrás también es curiosa. Cuando se construyó el embalse de La Serena, la antigua carretera quedó inundada, por lo que fue necesario rediseñar el trazado rodeando el cerro. Así nació esta "rotonda" gigante, con dos carriles en sentidos opuestos, un recorrido circular completo y un diámetro de unos 780 metros, una solución de ingeniería que ha terminado convirtiéndose en uno de los lugares más llamativos de Europa.









