Chris Hemsworth, el actor australiano de 43 años, ha atravesado una etapa difícil el último año, y se ha visto obligado a priorizar su entorno. La enfermedad de su padre, que fue diagnosticado con alzhéimer a finales de 2025, el crecimiento de sus tres hijos y en 15 aniversario de su matrimonio con la actriz española de 50 años, le hacen mirar la vida con otra perspectiva y bajar el ritmo de trabajo. Y así lo reconoció en una entrevista para The Guardian.
Hemsworth está acostumbrado al impresionante papel de Thor, el mismísimo dios del trueno, en las películas de Marvel. Sin embargo, confesó que esa imagen que mostraba al público, no siempre era la misma tras las cámaras. Aunque ese ha sido el papel de su vida, y el que le ha catapultado al estrellato durante 9 películas, también ha sido una construcción: "El personaje que ves en las entrevistas y la imagen que he presentado de mí mismo durante las últimas dos décadas trabajando en Hollywood soy yo, pero también es una creación", explicó para el medio, "es lo que pensaba que la gente quería ver" añade.
El australiano admitió que, cuando le dieron la oportunidad de interpretar a Thor, sufría de ansiedad y ataques de pánico. Precisamente su personaje y todo lo que tuvo que hacer para transformarse en él, le ayudaron a ocultar sus inseguridades y sentirse con más confianza: "Interpretar a un dios se convirtió en una red de seguridad". A pesar de esa determinación, ahora busca papeles que también le permitan experimentar una vulnerabilidad, como sucede en su última película Crime 101.
Esta nueva mentalidad también ha cambiado su forma de ver el éxito, en la entrevista reconoció que antes se sentía realizado si le "nominaban a un premio o protagonizaba la película más taquillera de todos los tiempos". Algo que hoy en día ha cambiado, y trata de recordarse que su valor personal no depende de sus logros profesionales.
Los suyos como máxima prioridad
La familia que ha formado junto a su mujer, Elsa Pataky, es su mayor prioridad. Juntos son padres de India Rose, de 14 años, y de los mellizos Sasha y Tristan, de 12. A raíz del diagnóstico de su padre, Craig, ha sido consciente de lo rápido que pasa la vida y de como, de un momento a otro, pueden cambiar las cosas. "Me he vuelto más consciente de la fragilidad de las cosas", admitía en The Guardian. "Aquellas noches en las que mis hijos se peleaban por dormir en nuestra cama... de repente ya no ocurren", lamentaba.
Ha reconocido que el hecho de que su padre no estará siempre con él, y el paso de los años de sus hijos han transformado su perspectiva sobre el trabajo. Al principio de su carrera tomaba decisiones en base a la seguridad económica, en cambio ahora prefiere seleccionar los proyectos y reservar tiempo para pasar con los suyos.
De una cita a ciegas a un matrimonio de más de una década
Si a alguien tiene que agradecer el intérprete es a la profesora que tuvo de dicción allá por 2010. Ella fue la que hizo de celestina entre Chris y Elsa, ambos acudían a sus clases: él para rebajar su acento australiano y ella para perfeccionar su acento inglés. La docente organizó una cita a ciegas y, unos meses después, sonaron las campanas de boda.
No se esperaron mucho para casarse, la conexión de la pareja fue prácticamente inmediata. El 25 de diciembre de 2010 celebraron una ceremonia en Indonesia con sus familiares más cercanos. Los actores su relación igual de viva 15 años después, algo que muestran con frecuencia en sus redes sociales. Encontraron su refugio en Australia, y allí crían a sus hijos alejados del bullicio mediático y rodeados de naturaleza.







