Juan del Val ha sido destronado por Isabel Allende. El escritor madrileño ha dicho adiós a sus 365 días de reinado con Vera, una historia de amor, y anoche contó en El Hormiguero que había "disfrutado muchísimo" la experiencia. "Ha habido algún ruidillo que otro, también es verdad, pero ha sido una oportunidad", aseguró. Para él, lo más positivo del Premio Planeta han sido "los lectores, la cantidad de gente que ha ido a las firmas". Tan orgulloso está del galardón que ha decidido llevarlo siempre consigo. ¿Cómo? Tatuándose un planeta en el brazo derecho, junto al nombre de la protagonista de la obra que le ha llevado a lo más alto, Vera. "Ya forma parte de mi vida", dijo al mostrarlo a cámara. "Pone Vera y un planeta", añadió. Cuando Trancas y Barrancas le preguntaron en tono de broma si se había tatuado Saturno, "el planeta más satánico", Juan sonrió y zanjó el tema diciendo: "Un planeta".
Finalizada esta etapa, el colaborador habló de su próximo proyecto, una nueva novela que saldrá a la venta en marzo de 2027 bajo el título No será verdad. Ante las dudas de Tamara Falcó, Juan aclaró que no podría volver a ganar el Premio Planeta. "El otro día decía Eduardo Mendoza en un evento que está esperando que cambien las reglas para poderte volver a presentar y estoy totalmente de acuerdo en que deben cambiar las reglas para volverme a presentar", comentó. "Un finalista puede ser ganador, pero un ganador ya no se puede", aclaró.
Los otros tatuajes de Juan del Val
En el mismo brazo en el que se ha tatuado el símbolo del Premio Planeta, el escritor luce otro tatuaje muy especial, dedicado al amor de su vida: una N, la inicial del nombre de su mujer, junto a la palabra incondicional. En el brazo izquierdo, por su parte, lleva un corazón con los nombres de sus tres hijos, Juan, Pau y Olivia.
"Los tatuajes pueden tener una simbología o no tenerla, ser simplemente estéticos. En mi caso tengo dos tatuajes y tengo la absoluta certeza de que no me voy a arrepentir de ellos", dijo en La Roca, el programa que presenta Nuria Roca en laSexta. "Yo tengo a mis tres hijos, evidentemente no me puedo arrepentir, y luego tengo a Nuria. Si en algún momento ya no fuera la pareja de Nuria me lo dejaría por una razón: ha formado parte de mi vida y yo jamás me arrepentiría de haber estado con Nuria. Si tengo otra pareja tendrá que asumir cómo es mi vida y mi vida es Nuria", manifestó.
Juan del Val, el hombre del millón de euros
El escritor, que invirtió el millón de euros del Premio Planeta en su refugio de Candeleda, dijo que este año había sido "uno de los más intensos y bonitos" de su vida. "Gracias a todos los que habéis leído Vera sin prejuicios y también a quienes, después de leerla, los habéis dejado atrás", publicó horas antes de ceder el testigo a Isabel Allende por La hora antes del alba, una novela que, según la propia escritora, "es el cierre del universo complejo de los personajes de La casa de los espíritus". "Se acaba 'el reinado', pero Vera seguirá viva porque Vera es una superviviente. Vera es amor, es emoción, es vida. Vera está tatuada en mi piel", agregó junto a una foto de su nuevo tatuaje.
Por último, Juan del Val también tuvo unas palabras para sus haters, a quienes dejó claro que, lejos de hundirle, le han hecho resurgir como el ave fénix. "Un recuerdo también a todos aquellos que intentasteis hacerme daño. Vuestra bilis no ha servido para nada, salvo para hacerme más fuerte. Escribía antes y seguiré escribiendo después del Planeta. Y seguiré vendiendo (ese verbo que tanto os molesta) y emocionando con lo que escribo mientras vosotros os retorcéis en la envidia".










